{"id":109565,"date":"2020-09-25T20:04:08","date_gmt":"2020-09-26T00:04:08","guid":{"rendered":"http:\/\/conexiondigital.com.do\/?p=109565"},"modified":"2020-09-26T07:30:41","modified_gmt":"2020-09-26T11:30:41","slug":"109565","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/2020\/09\/25\/109565\/","title":{"rendered":"Las APP, pero bien pensadas"},"content":{"rendered":"<h2><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-109566 alignleft\" src=\"https:\/\/images.conexiondigital.com.do\/wp-content\/uploads\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/images-9.jpg\" alt=\"\" width=\"226\" height=\"223\" \/>Marco de Referencia<\/strong><\/h2>\n<p>En teor\u00eda, las Alianzas P\u00fablico-Privadas (APP) constituyen una herramienta para crear sinergia entre el sector privado empresarial, la sociedad civil, la academia y el sector p\u00fablico, para impulsar el desarrollo sostenible de un pa\u00eds.<\/p>\n<p>Las APP potencialmente pueden ayudar a superar algunas de las limitaciones financieras del sector p\u00fablico, pero tambi\u00e9n generan inquietud. Los proyectos a gran escala plantean muchos riesgos t\u00e9cnicos, financieros, ambientales y sociales.<\/p>\n<p>En 2018,\u00a0en el marco de la Reuni\u00f3n Anual del Banco Mundial, en Bali, Indonesia, se present\u00f3 un estudio de caso de diez pa\u00edses desarrollados y en v\u00edas de desarrollo, y se concluy\u00f3 que las Alianzas P\u00fablico-Privadas (APP) resultaron excesivamente costosas para el presupuesto p\u00fablico y fallaron en producir resultados para el bien p\u00fablico.<\/p>\n<p>En el caso de la Rep\u00fablica Dominicana la experiencia ha sido decepcionante, la concesi\u00f3n de la carretera de Saman\u00e1, el contrato de la Barrick Gold,\u00a0Hospital\u00a0Metropolitano de\u00a0Santiago HOMS y la Plaza de la Salud, por poner algunos ejemplos, son acuerdos APP que han perjudicado al pa\u00eds.<\/p>\n<p>La Alianza Publico Privada es una iniciativa neoliberal que ha dado malos resultados en\u00a0proyectos de infraestructura econ\u00f3mica, tales como aeropuertos, carreteras, puertos y ferrocarriles, pero tambi\u00e9n de servicios clave, como la salud, la educaci\u00f3n, el agua y la electricidad.<\/p>\n<p>Es por esa raz\u00f3n que caus\u00f3 tanta preocupaci\u00f3n entre pol\u00edticos y hacedores de opini\u00f3n, as\u00ed como el rechazo un\u00edsono de la poblaci\u00f3n, el rumor que prolifer\u00f3 en los medios de comunicaci\u00f3n, de que el gobierno ten\u00eda la intenci\u00f3n de privatizar la ONSA, el Metro, el Telef\u00e9rico, Punta Catalina y otros servicios, a trav\u00e9s de la modalidad APP.<\/p>\n<p>Por tanto, tranquiliz\u00f3 a la ciudadan\u00eda el desmentido que hizo el presidente Luis Abinader de que hab\u00eda intensiones de privatizar el Incart, el Metro y el Telef\u00e9rico.<\/p>\n<p>Sin embargo, tambi\u00e9n hay experiencias positivas del uso de las APP como es el caso de los fideicomisos.\u00a0Un veh\u00edculo financiero que ha sido apropiado por ser un actor neutro que protege no s\u00f3lo los intereses del Estado, sino tambi\u00e9n los del inversionista privado.<\/p>\n<p>En consecuencia, no hay porque satanizar ni marginar de plano este instrumento econ\u00f3mico, sino aprovechar las experiencias positivas y descartar las negativas.<\/p>\n<p>Existe una inmensidad de proyectos de infraestructura que se pueden desarrollar de manera exitosa a trav\u00e9s de las APP.<\/p>\n<p>Verbigracias, las l\u00edneas del metro que faltan, telef\u00e9ricos, autopista Santiago-Puerto Plata, el Ferrocarril Santo Domingo-Santiago, entre otras.<\/p>\n<p>Pero jam\u00e1s se puede pensar en darle la administraci\u00f3n de obras construidas por recursos del Estado dominicano, puesto que esta acci\u00f3n se constituir\u00eda en un abominable regalo del patrimonio nacional al sector empresarial, cuyas secuelas serian el aumento del precio los servicios que recibe el ciudadano y el incremento oneroso del subsidio que da el gobierno a esas entidades.<\/p>\n<p>Despejadas las dudas, como hizo el presidente Abinader, las APP deber\u00edan ser un instrumento financiero a utilizar por el gobierno para impulsar proyectos de desarrollo sostenible y m\u00e1s si tomamos en consideraci\u00f3n las precariedades financieras que tiene el estado dominicano debido a la crisis econ\u00f3mica mundial provocada por el Covi-19.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marco de Referencia En teor\u00eda, las Alianzas P\u00fablico-Privadas (APP) constituyen una herramienta para crear sinergia entre el sector privado empresarial, la sociedad civil, la academia y el sector p\u00fablico, para impulsar el desarrollo sostenible de un pa\u00eds. Las APP potencialmente pueden ayudar a superar algunas de las limitaciones financieras del sector p\u00fablico, pero tambi\u00e9n generan inquietud. Los proyectos a gran escala plantean muchos riesgos t\u00e9cnicos, financieros, ambientales y sociales. En 2018,\u00a0en el marco de la Reuni\u00f3n Anual del Banco Mundial, en Bali, Indonesia, se present\u00f3 un estudio de caso de diez pa\u00edses desarrollados y en v\u00edas de desarrollo, y se concluy\u00f3 que las Alianzas P\u00fablico-Privadas (APP) resultaron excesivamente costosas para el presupuesto p\u00fablico y fallaron en producir resultados para el bien p\u00fablico. En el caso de la Rep\u00fablica Dominicana la experiencia ha sido decepcionante, la concesi\u00f3n de la carretera de Saman\u00e1, el contrato de la Barrick Gold,\u00a0Hospital\u00a0Metropolitano de\u00a0Santiago HOMS y la Plaza de la Salud, por poner algunos ejemplos, son acuerdos APP que han perjudicado al pa\u00eds. La Alianza Publico Privada es una iniciativa neoliberal que ha dado malos resultados en\u00a0proyectos de infraestructura econ\u00f3mica, tales como aeropuertos, carreteras, puertos y ferrocarriles, pero tambi\u00e9n de servicios clave, como la salud, la educaci\u00f3n, el agua y la electricidad. Es por esa raz\u00f3n que caus\u00f3 tanta preocupaci\u00f3n entre pol\u00edticos y hacedores de opini\u00f3n, as\u00ed como el rechazo un\u00edsono de la poblaci\u00f3n, el rumor que prolifer\u00f3 en los medios de comunicaci\u00f3n, de que el gobierno ten\u00eda la intenci\u00f3n de privatizar la ONSA, el Metro, el Telef\u00e9rico, Punta Catalina y otros servicios, a trav\u00e9s de la modalidad APP. Por tanto, tranquiliz\u00f3 a la ciudadan\u00eda el desmentido que hizo el presidente Luis Abinader de que hab\u00eda intensiones de privatizar el Incart, el Metro y el Telef\u00e9rico. Sin embargo, tambi\u00e9n hay experiencias positivas del uso de las APP como es el caso de los fideicomisos.\u00a0Un veh\u00edculo financiero que ha sido apropiado por ser un actor neutro que protege no s\u00f3lo los intereses del Estado, sino tambi\u00e9n los del inversionista privado. En consecuencia, no hay porque satanizar ni marginar de plano este instrumento econ\u00f3mico, sino aprovechar las experiencias positivas y descartar las negativas. Existe una inmensidad de proyectos de infraestructura que se pueden desarrollar de manera exitosa a trav\u00e9s de las APP. Verbigracias, las l\u00edneas del metro que faltan, telef\u00e9ricos, autopista Santiago-Puerto Plata, el Ferrocarril Santo Domingo-Santiago, entre otras. Pero jam\u00e1s se puede pensar en darle la administraci\u00f3n de obras construidas por recursos del Estado dominicano, puesto que esta acci\u00f3n se constituir\u00eda en un abominable regalo del patrimonio nacional al sector empresarial, cuyas secuelas serian el aumento del precio los servicios que recibe el ciudadano y el incremento oneroso del subsidio que da el gobierno a esas entidades. Despejadas las dudas, como hizo el presidente Abinader, las APP deber\u00edan ser un instrumento financiero a utilizar por el gobierno para impulsar proyectos de desarrollo sostenible y m\u00e1s si tomamos en consideraci\u00f3n las precariedades financieras que tiene el estado dominicano debido a la crisis econ\u00f3mica mundial provocada por el Covi-19. &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"footnotes":""},"categories":[56,52],"tags":[],"class_list":["post-109565","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/109565","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=109565"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/109565\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":109612,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/109565\/revisions\/109612"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=109565"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=109565"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=109565"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}