{"id":111015,"date":"2020-10-17T09:14:13","date_gmt":"2020-10-17T13:14:13","guid":{"rendered":"http:\/\/conexiondigital.com.do\/?p=111015"},"modified":"2020-10-17T09:14:13","modified_gmt":"2020-10-17T13:14:13","slug":"la-obligacion-del-debido-cuidado-de-las-honras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/2020\/10\/17\/la-obligacion-del-debido-cuidado-de-las-honras\/","title":{"rendered":"La obligaci\u00f3n del debido cuidado de las honras."},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-111016 alignleft\" src=\"https:\/\/images.conexiondigital.com.do\/wp-content\/uploads\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/pp-1.jpg\" alt=\"\" width=\"223\" height=\"223\" \/>Por: Valent\u00edn Medrano Pe\u00f1a.<\/p>\n<p>\u201cDe la Rosa Barrientos y Espinosa Lebr\u00f3n, dos jueces, dos razones, dos historias y dos m\u00e1culas inmerecidas. Compras y Contrataciones deber\u00eda pedirles disculpas p\u00fablicas por haberlos publicitado negativamente. Aquel que produce un da\u00f1o est\u00e1 obligado a repararlo o al menos int\u00e9ntalo\u201d.<\/p>\n<p>Los jueces Manuel de Jes\u00fas de la Rosa Barrientos y Marlon Vladimir Espinosa Lebr\u00f3n han cumplido fielmente con el voto de pobreza que hoy d\u00eda representa el noble ejercicio de impartir justicia. Trajeron a la profesi\u00f3n sus realidades, jam\u00e1s les motiv\u00f3 alcanzar una vida de boato y dispendios en su ejercicio profesional. Abrazaron a fuer de religi\u00f3n la obligaci\u00f3n de impartici\u00f3n de justicia, cuyo precepto superior es dar a cada quien lo que le corresponde.<\/p>\n<p>En la visi\u00f3n de los buenos jueces est\u00e1 el incesante dolor por los detalles que puedan allanar el camino a las decisiones justas minimizando la posible ocurrencia de errores, para alcanzar el nirvana judicial, que consiste en la satisfacci\u00f3n de haber obrado conforme a la equidad, la legalidad aplicada y el m\u00e1s elevado criterio de lo justo.<\/p>\n<p>En sus psiquis no cabe la injusticia, no prende el \u00e1rbol de la iniquidad y el populismo asesino de moral. Por proceder con absoluta correcci\u00f3n, se saben al margen de cualquier consecuencia que no nazca de infortunio que rasa por igual a todos los seres vivos.<\/p>\n<p>Pero no es as\u00ed. Hay una nueva forma de da\u00f1ar de forma irresponsable y despiadada. El denuncianismo, la procura de ocupar titulares llamativos y que tiendan a acrecentar un malentendido criterio general de justicia y r\u00e9gimen de consecuencias, que solo abona en el odio de unos seres con colores diversos contra otros de colores similares. Se siembra odio, pues este produce m\u00e1s adhesi\u00f3n y fanatismo que el amor (Juan Bosch en \u201cJudas Iscariote el calumniado\u201d, prolog\u00f3) . Estamos en la \u00e9poca del anti.<\/p>\n<p>Estos jueces fueron puestos en la picota p\u00fablica, en una lista publicada innecesariamente, para retratar un pasado reciente abominable usando las mismas armas que antes se escogieron para batir y afectar. Nada nuevo, ni siquiera el da\u00f1o, la colectivizaci\u00f3n o abultamiento y corifeos en medios y redes como procura de respuesta a manera de la exaltaci\u00f3n y adoraci\u00f3n de nuevos adalides morales nacidos de cad\u00e1veres<br \/>\n-v\u00edctimas Inocentes que representan estad\u00edsticas de un bien, pero siniestro, obrar.<\/p>\n<p>Solo las leyes rasan y alcanzan a todos por igual, luego, toda soluci\u00f3n en torno a estas particularizan y distinguen. Como debi\u00f3 distinguirse y apreciarse que el Magistrado de la Rosa Barrientos simplemente sirvi\u00f3 de prestanombre o representante de su madre, de avanzada edad e iletrada, en la firma de un contrato de alquiler de algo que beneficia a su comunidad, o distinguirse por igual, que Espinosa Lebr\u00f3n provey\u00f3 servicios jur\u00eddicos de escaso valor pecuniario; no como los millones que ganaron los compa\u00f1eros del denunciante ante un Estado presuntamente ladr\u00f3n que los hac\u00eda c\u00f3mplices; mucho antes de jurar como juez, un asunto que cae por el desuso e inacci\u00f3n en rescindido o caducado.<\/p>\n<p>Esos jueces recibieron un sorbo amargo del sentimiento de victimizaci\u00f3n abusivo y absurdo que nace de la manipulaci\u00f3n medi\u00e1tica c\u00f3mplice y de las acciones inhumanas de autoridades arbitrarias y apoyadas, con \u00ednfulas engordadas por su condici\u00f3n de reciente, y por el pacto general que llev\u00f3 al gobierno (algunos p\u00fablicamente y otros soslayados) a una buena parte de los denominados l\u00edderes de opiniones, que ahora bautizan cualquier acci\u00f3n proveniente del nuevo gobierno y que bueno que as\u00ed sea.<\/p>\n<p>\u00bfV\u00edctimas del Estado, muertos morales, afectados directos o da\u00f1os colaterales?<\/p>\n<p>No, nada que ver, si al final el verdugo es verdugo de s\u00ed mismo, su alma se da\u00f1a en cada acto innoble y al final termina siendo perseguido por los fantasmas que en su paso demoledor crea. Pero hay tiempo a\u00fan para la expiaci\u00f3n, para salvarse.<\/p>\n<p>El Estado se ha maleado y transformado a trav\u00e9s de los tiempos con l\u00edmite en las leyes y el deseo decoroso de servir, de ser \u00fatil, de procurar, al menos en sus manifiestos de intensiones, el bien com\u00fan. Pero el bien com\u00fan es la suma de los bienes individuales que en forma alguna produce satisfacci\u00f3n plena si hay afectaci\u00f3n en uno o algunos, he ah\u00ed la base de los derechos fundamentales, derechos afectado al menos en estos dos ejemplos y que debe demandar de los afectadores un gesto noble, comprensivo y aclarador, el que desde su a\u00fan buena imagen como cuerpo, contribuya a la buena imagen particular de estos hombres-jueces que se han ocupado por su parte de tener. Rectificar es de sabios. No es que se les devuelva la condici\u00f3n de proveedor, es que se provea la debida aclaraci\u00f3n y se repare el da\u00f1o al honor que crea la confusi\u00f3n y el meter a todos en un bote por igual.<\/p>\n<blockquote class=\"twitter-tweet\" data-width=\"550\" data-dnt=\"true\">\n<p lang=\"es\" dir=\"ltr\">De la Rosa Barrientos y Espinosa Lebr\u00f3n, dos jueces, dos razones, dos historias y dos m\u00e1culas inmerecidas. Compras y Contrataciones deber\u00eda pedirles disculpas p\u00fablicas por haberlos publicitado negativamente. Aquel que produce un da\u00f1o est\u00e1 obligado a repararlo o al menos int\u00e9ntalo<\/p>\n<p>&mdash; Valentin Medrano P (@ValentinMP14) <a href=\"https:\/\/twitter.com\/ValentinMP14\/status\/1317076557345718273?ref_src=twsrc%5Etfw\">October 16, 2020<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><script async src=\"https:\/\/platform.twitter.com\/widgets.js\" charset=\"utf-8\"><\/script><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Valent\u00edn Medrano Pe\u00f1a. \u201cDe la Rosa Barrientos y Espinosa Lebr\u00f3n, dos jueces, dos razones, dos historias y dos m\u00e1culas inmerecidas. Compras y Contrataciones deber\u00eda pedirles disculpas p\u00fablicas por haberlos publicitado negativamente. Aquel que produce un da\u00f1o est\u00e1 obligado a repararlo o al menos int\u00e9ntalo\u201d. Los jueces Manuel de Jes\u00fas de la Rosa Barrientos y Marlon Vladimir Espinosa Lebr\u00f3n han cumplido fielmente con el voto de pobreza que hoy d\u00eda representa el noble ejercicio de impartir justicia. Trajeron a la profesi\u00f3n sus realidades, jam\u00e1s les motiv\u00f3 alcanzar una vida de boato y dispendios en su ejercicio profesional. Abrazaron a fuer de religi\u00f3n la obligaci\u00f3n de impartici\u00f3n de justicia, cuyo precepto superior es dar a cada quien lo que le corresponde. En la visi\u00f3n de los buenos jueces est\u00e1 el incesante dolor por los detalles que puedan allanar el camino a las decisiones justas minimizando la posible ocurrencia de errores, para alcanzar el nirvana judicial, que consiste en la satisfacci\u00f3n de haber obrado conforme a la equidad, la legalidad aplicada y el m\u00e1s elevado criterio de lo justo. En sus psiquis no cabe la injusticia, no prende el \u00e1rbol de la iniquidad y el populismo asesino de moral. Por proceder con absoluta correcci\u00f3n, se saben al margen de cualquier consecuencia que no nazca de infortunio que rasa por igual a todos los seres vivos. Pero no es as\u00ed. Hay una nueva forma de da\u00f1ar de forma irresponsable y despiadada. El denuncianismo, la procura de ocupar titulares llamativos y que tiendan a acrecentar un malentendido criterio general de justicia y r\u00e9gimen de consecuencias, que solo abona en el odio de unos seres con colores diversos contra otros de colores similares. Se siembra odio, pues este produce m\u00e1s adhesi\u00f3n y fanatismo que el amor (Juan Bosch en \u201cJudas Iscariote el calumniado\u201d, prolog\u00f3) . Estamos en la \u00e9poca del anti. Estos jueces fueron puestos en la picota p\u00fablica, en una lista publicada innecesariamente, para retratar un pasado reciente abominable usando las mismas armas que antes se escogieron para batir y afectar. Nada nuevo, ni siquiera el da\u00f1o, la colectivizaci\u00f3n o abultamiento y corifeos en medios y redes como procura de respuesta a manera de la exaltaci\u00f3n y adoraci\u00f3n de nuevos adalides morales nacidos de cad\u00e1veres -v\u00edctimas Inocentes que representan estad\u00edsticas de un bien, pero siniestro, obrar. Solo las leyes rasan y alcanzan a todos por igual, luego, toda soluci\u00f3n en torno a estas particularizan y distinguen. Como debi\u00f3 distinguirse y apreciarse que el Magistrado de la Rosa Barrientos simplemente sirvi\u00f3 de prestanombre o representante de su madre, de avanzada edad e iletrada, en la firma de un contrato de alquiler de algo que beneficia a su comunidad, o distinguirse por igual, que Espinosa Lebr\u00f3n provey\u00f3 servicios jur\u00eddicos de escaso valor pecuniario; no como los millones que ganaron los compa\u00f1eros del denunciante ante un Estado presuntamente ladr\u00f3n que los hac\u00eda c\u00f3mplices; mucho antes de jurar como juez, un asunto que cae por el desuso e inacci\u00f3n en rescindido o caducado. Esos jueces recibieron un sorbo amargo del sentimiento de victimizaci\u00f3n abusivo y absurdo que nace de la manipulaci\u00f3n medi\u00e1tica c\u00f3mplice y de las acciones inhumanas de autoridades arbitrarias y apoyadas, con \u00ednfulas engordadas por su condici\u00f3n de reciente, y por el pacto general que llev\u00f3 al gobierno (algunos p\u00fablicamente y otros soslayados) a una buena parte de los denominados l\u00edderes de opiniones, que ahora bautizan cualquier acci\u00f3n proveniente del nuevo gobierno y que bueno que as\u00ed sea. \u00bfV\u00edctimas del Estado, muertos morales, afectados directos o da\u00f1os colaterales? No, nada que ver, si al final el verdugo es verdugo de s\u00ed mismo, su alma se da\u00f1a en cada acto innoble y al final termina siendo perseguido por los fantasmas que en su paso demoledor crea. Pero hay tiempo a\u00fan para la expiaci\u00f3n, para salvarse. El Estado se ha maleado y transformado a trav\u00e9s de los tiempos con l\u00edmite en las leyes y el deseo decoroso de servir, de ser \u00fatil, de procurar, al menos en sus manifiestos de intensiones, el bien com\u00fan. Pero el bien com\u00fan es la suma de los bienes individuales que en forma alguna produce satisfacci\u00f3n plena si hay afectaci\u00f3n en uno o algunos, he ah\u00ed la base de los derechos fundamentales, derechos afectado al menos en estos dos ejemplos y que debe demandar de los afectadores un gesto noble, comprensivo y aclarador, el que desde su a\u00fan buena imagen como cuerpo, contribuya a la buena imagen particular de estos hombres-jueces que se han ocupado por su parte de tener. Rectificar es de sabios. No es que se les devuelva la condici\u00f3n de proveedor, es que se provea la debida aclaraci\u00f3n y se repare el da\u00f1o al honor que crea la confusi\u00f3n y el meter a todos en un bote por igual. 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