{"id":118168,"date":"2021-04-28T19:51:10","date_gmt":"2021-04-28T23:51:10","guid":{"rendered":"http:\/\/conexiondigital.com.do\/?p=118168"},"modified":"2021-04-28T19:51:10","modified_gmt":"2021-04-28T23:51:10","slug":"me-senti-intimidado-por-la-artilleria-pesada-de-la-cronica-policial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/2021\/04\/28\/me-senti-intimidado-por-la-artilleria-pesada-de-la-cronica-policial\/","title":{"rendered":"Me sent\u00ed intimidado por la \u201cartiller\u00eda pesada\u201d de la cr\u00f3nica policial"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-118169 alignleft\" src=\"https:\/\/images.conexiondigital.com.do\/wp-content\/uploads\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/thumbnail_IMG_7753-533x800.jpg\" alt=\"\" width=\"156\" height=\"234\" \/>Confieso ante el pa\u00eds que sinceramente me sent\u00ed intimidado por la \u201cartiller\u00eda pesada\u201d de la cr\u00f3nica policial de la \u00e9poca. Eso ocurri\u00f3 en los a\u00f1os 78-79 cuando el director del emblem\u00e1tico noticiario Radio Mil Informando, don V\u00edctor Melo B., me asign\u00f3 como periodista para cubrir la fuente de la Polic\u00eda Nacional. Ten\u00eda referencia de parte de colegas que me dec\u00edan que all\u00ed los medios de prensa asignaban a los mejores, los m\u00e1s h\u00e1biles, a los sabuesos, los \u201ct\u00edguere\u201d, a los \u201cduros de matar\u201d. No creo que tuviera en esas \u201cespecies\u201d.<\/p>\n<p>En aquel lugar encontr\u00e9 a figuras como Ram\u00f3n Vel\u00e1zquez (La Pi\u00f1a) del desaparecido peri\u00f3dico \u00daltima Hora, una joya como husmeador del reporterismo policial; Antol\u00edn Mont\u00e1s (El Guardia) del List\u00edn Diario, al que hab\u00eda que \u201csacarle su comida aparte\u201d (termin\u00f3 siendo oficial de la Polic\u00eda) Tom\u00e1s Aquino, de La Noticia (creo que est\u00e1 activo \u00a0todav\u00eda en la instituci\u00f3n del orden) y a \u00c1ngel Valenzuela, de El Nacional, el m\u00e1s polic\u00eda entre los periodistas.<\/p>\n<p>Todos eran desde mi humilde \u00f3ptica unos \u201cverdaderos pesos pesados\u201d de la cr\u00f3nica policial.\u00a0 Se hab\u00edan ganado el \u201crespeto\u201d hasta de los jefes de Polic\u00eda, coroneles y de expertos investigadores de cr\u00edmenes y delitos. A veces incluso \u00e9stos manejaban informaciones que los propios polic\u00edas desconoc\u00edan y que atesoraban saber, raz\u00f3n por la cual acud\u00edan a ellos para informarse. \u00a1Incre\u00edble!<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de estos \u201caveriguadores\u201d sigui\u00f3 una segunda oleada de \u201cartiller\u00eda pesada\u201d de cronistas: Sim\u00f3n D\u00edaz, Leo Hernandez, Juli\u00e1n Reyes y Negro Mart\u00ednez, entre otros.<\/p>\n<p>El primer d\u00eda llegu\u00e9, salud\u00e9 y pregunt\u00e9 d\u00f3nde estaban los reportes de noticias. Los colegas y los agentes policiales, muy cordiales todos, se\u00f1alaron entre chanzas hacia una mesa larga donde estaban unos r\u00fasticos pedazos de papeles con informes de sucesos acaecidos el d\u00eda anterior en todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p>-\u201cSon esos, m\u00e1tate t\u00fa mismo\u2026\u201d,\u00a0me dijo Vel\u00e1zquez en tono jocoso mientras se\u00f1alaba para la mesa. As\u00ed me inici\u00e9 en lo que luego se convertir\u00eda en una rutina diaria, salpicada de declaraciones de jefes de Polic\u00eda y ruedas de prensa para informar acontecimientos de la vida criminal trascendentes.<\/p>\n<p>A veces el relacionador p\u00fablico de entonces, coronel Descartes P\u00e9rez, tambi\u00e9n convocaba a los periodistas a su oficina y nos dictaba datos que us\u00e1bamos en las cr\u00f3nicas. Cuando estas informaciones eran impactantes, cada periodista \u201ccorr\u00eda, se disparaba\u201d a redactar y a tomar una l\u00ednea telef\u00f3nica para hacer sus reportes \u201cen vivo\u201d a sus respectivas emisoras para evitar que le dieran \u201cun palo\u201d. Igual hac\u00edan los reporteros de prensa escrita, especialmente de los vespertinos El Nacional, \u00daltima Hora y La Noticia.<\/p>\n<p>Entre los noticiarios compet\u00edan fuertemente los noticieros Radio Mil Informando, Noti-Tiempo, de Radio Comercial y Noticiario Popular, de Radio Popular. Tambi\u00e9n Radio Cristal, Radio Continental, Radio HIZ\u00a0 y otros de no menos incidencias.<\/p>\n<p>La rutina diaria de reporterismo policial march\u00f3 bien hasta que un d\u00eda el coronel P\u00e9rez me reclam\u00f3 que para cubrir esa fuente ten\u00eda que llevar una carta de la emisora, la cual me acredita como periodista. Los otros reporteros se extra\u00f1aron y me dijeron que a nadie se le hab\u00eda pedido esa acreditaci\u00f3n. Algunos me sugirieron que siguiera haciendo mi\u00a0trabajo \u00a0e\u00a0ignore\u00a0la petici\u00f3n del alto oficial. Y as\u00ed lo hice.<\/p>\n<p>Pero result\u00f3 un error de mi parte. El coronel P\u00e9rez insisti\u00f3 en la aplicaci\u00f3n de su medida y me prohibi\u00f3 entonces tomar notas de los res\u00famenes que se colocaban en la mesa. Cuando dictaba noticias a los colegas \u00e9l imped\u00eda que yo estuviera presente y se aseguraba de que los otros reporteros no me traspasaran las informaciones. Expliqu\u00e9 la situaci\u00f3n en la emisora y el director de Prensa, Melo B., decidi\u00f3 cambiarme la fuente, envi\u00e1ndome a cubrir en otras instituciones. En mi lugar enviaron a un extraordinario periodista y mejor cronista policial, mi eterno amigo, ido a destiempo de este mundo y del cual guardo siempre hermosos recuerdos y para el que ruego a Dios le tenga en el cielo. Me refiero con todo orgullo a Leo Hern\u00e1ndez (La Pipigua) seg\u00fan lo apod\u00f3 el profesor Juan Bosch.<\/p>\n<p>Leo tambi\u00e9n termin\u00f3 confrontando problemas con el oficial P\u00e9rez, seg\u00fan me relat\u00f3 despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Nunca llegu\u00e9 a entender que hice mal que provoc\u00f3 esa actitud del coronel Descartes P\u00e9rez conmigo. Quise atribuir el hecho a que yo no era tan sumiso, ni tan pro polic\u00eda como otros colegas. Mi esp\u00edritu de reportero novel y lo que hab\u00eda aprendido en las aulas de la escuela de Comunicaci\u00f3n de la UASD, me llevaron a ser curioso y a indagar los hechos, a no conformarme con las \u201cnoticas de muerticos\u201d que facilitaba la oficina de relaciones p\u00fablicas de la polic\u00eda.<\/p>\n<p>En una ocasi\u00f3n \u201cme sent\u00ed mal\u201d cuando vi al coronel P\u00e9rez regatear a un pobre agricultor su pago por un trabajo que \u00e9ste le hizo en su finca. El obrero agr\u00edcola reclam\u00f3 un \u201cpago justo\u201d por la magnitud del trabajo realizado y el oficial sufrag\u00f3 \u201clo que quiso\u201d.\u00a0 Amenaz\u00f3 entonces con trancar a este\u00a0jornalero\u00a0si insist\u00eda en reclamar m\u00e1s dinero del que se le estaba dando. Sin querer \u2013porque estuve\u00a0presente- observ\u00e9 la discusi\u00f3n sin decir ni una palabra, aunque era evidente mi malestar.<\/p>\n<p>En otra oportunidad acud\u00ed a la Polic\u00eda un domingo a buscar noticias. Cuando llegu\u00e9 estaban en el despacho del coronel P\u00e9rez los hermanos Cedano Suero, a los cuales el presidente Joaqu\u00edn Balaguer hab\u00eda ascendido a generales mediante decreto del Poder Ejecutivo. P\u00e9rez nos present\u00f3 a los nuevos generales a un periodista de El Caribe y a m\u00ed (que era los que est\u00e1bamos all\u00ed) para felicitar y rese\u00f1ar el hecho realmente novedoso, llamativo: ascender a generales a dos hermanos, en un mismo decreto.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un breve intercambio de palabras el coronel P\u00e9rez pidi\u00f3 a los generales que \u201cnos dieran algo de dinero\u201d para que celebremos el acontecimiento. \u00c9stos asintieron y nos proveyeron de 500 pesos a cada uno, lo cual en esa \u00e9poca era buen dinero, comparado con los salarios de los periodistas.<\/p>\n<p>Me resist\u00ed a aceptarlo, pero Descartes insisti\u00f3. Puso el pretexto de que no deber\u00edamos despreciar el gesto de estos hermanos. Termin\u00e9 aceptando despu\u00e9s de algunos ruegos. El otro colega lo tom\u00f3, agradeci\u00f3 el obsequio y se march\u00f3 raudo del lugar. Creo que para el peri\u00f3dico. Yo, en cambio, me qued\u00e9 all\u00ed tomando notas y con quinientos pesos en mi bolsillo. Cuando los generales se fueron Descartes me mand\u00f3 a buscar con uno de sus asistentes.<\/p>\n<p>-\u201c\u00bfY el dinero?\u201d,\u00a0me dijo.\u00a0\u2013\u201cEst\u00e1 aqu\u00ed\u201d,\u00a0le respond\u00ed apuntando hacia mi bolsillo.\u00a0\u2013\u201cY t\u00fa crees que eso es para ti solo, tienes que darme la mitad, fui yo quien lo gestion\u00e9\u201d, expres\u00f3. Le pas\u00e9 la papeleta de 500 pesos y mand\u00f3 a un polic\u00eda a que fuera a cambiarlo. Llam\u00f3 al otro colega, pero le dijeron que este se hab\u00eda marchado.\u00a0-\u201c\u00bfC\u00f3mo que se fue?\u201d. \u201cAlc\u00e1nzalo, alc\u00e1nzalo que \u00e9l tiene que darme la mitad de ese dinero\u201d.\u00a0Uno de los polic\u00edas le respondi\u00f3:\u00a0-\u201cCoronel, ya ese hombre va lejos\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Cuando regresaron con el cambio, Descartes tom\u00f3 250 pesos, el polic\u00eda que lo cambi\u00f3 cogi\u00f3 otra parte, el sargento y otros agentes presentes tambi\u00e9n hab\u00edan\u00a0engolillado\u00a0otras partes del dinero. En resumen, sal\u00ed del\u00a0lugar\u00a0con 25 pesos (de 500). Llegu\u00e9 a mi casa en la tardecita. Se me ocurri\u00f3 hacerle la historia a mi esposa Luz Virginia, quien no se contuvo y me dijo:\u00a0-\u201cTu si eres pariguayo\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Las relaciones con el coronel P\u00e9rez, un hombre\u00a0joven,\u00a0tez blanca,\u00a0\u201cbuen mozo\u201d, de \u201ccabello bueno\u201d, activo y\u00a0contable;\u00a0rango de coronel y una bien ganada relaci\u00f3n con much\u00edsimos periodistas, empeoraron con el paso de los d\u00edas. Cada vez la situaci\u00f3n era m\u00e1s tirante. En la emisora no me dieron la carta que \u00e9l exig\u00eda porque entend\u00edan que no era necesario. Optaron mejor por sacarme de la fuente \u201cpor temor a que me pase algo\u201d. Ocurr\u00eda que a veces transit\u00e9 a pie el trayecto del Palacio de la Polic\u00eda hasta la emisora, ubicada en un edificio de la avenida M\u00e1ximo G\u00f3mez con San Mart\u00edn.<\/p>\n<p>-\u201cPero diosito es bueno\u201d, me dec\u00eda. Durante el impasse con este\u00a0Todopoderoso Se\u00f1or\u00a0apareci\u00f3 un \u201c\u00e1ngel protector\u201d, un sargento mayor de color negro asignado al departamento de relaciones p\u00fablicas, el cual me facilitaba las noticias\u00a0\u201cpor debajo de la mesa\u201d.\u00a0\u00a0Evidentemente\u00a0\u00e9ste parec\u00eda tener \u201cinquinas\u201d\u00a0con el coronel.\u00a0 El sargento Corsino me confi\u00f3 que el coronel P\u00e9rez nos daba noticias falsas o distorsionadas, llenas de alteraciones, cuando dictaba a los periodistas los hechos noticiosos que eran de su inter\u00e9s, o sea, nos usaba.<\/p>\n<p>Tuve la suerte de que adem\u00e1s Corsino me puso en contacto con un agente que laboraba en la central de la Polic\u00eda y me suministraba v\u00eda telef\u00f3nica\u00a0\u201cprimicias noticiosas\u201d, \u201ccalienticas\u201d,\u00a0sobre hechos que ocurrir\u00edan en distintas comunidades, poblados y ciudades del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Cuando el coronel P\u00e9rez dictaba la noticia a los colegas, \u00e9stos les dec\u00edan: -\u201cCoronel, coronel,\u00a0pero\u00a0ya eso lo dijo Radio Mil\u2026\u201d.\u00a0 Esto enfadaba m\u00e1s al oficial que estallaba exclamando:\u00a0-\u201cEntonces Radio Mil es que hace las relaciones p\u00fablicas de la Polic\u00eda\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Nunca conocimos al\u00a0\u201cinformante fantasma\u201d.\u00a0Siempre rehus\u00f3 recibir alguna remuneraci\u00f3n o regalo a cambio de su servicio. En una Navidad la empresa me dijo que le contacte para hacerle un obsequio, pero no lo acept\u00f3. De todas maneras\u00a0agradecimos\u00a0su colaboraci\u00f3n,\u00a0la cual condicion\u00f3\u00a0a que fuera yo quien \u00a0recibiera los datos, no lo permit\u00eda con ninguno de los otros colegas.<\/p>\n<p>De la conducta del coronel P\u00e9rez surgieron despu\u00e9s numerosas versiones y acusaciones, las cuales inclu\u00edan supuestas extorsiones, adem\u00e1s de que se prestaba para facilitar el narcotr\u00e1fico. Una de esas narrativas le endilgan que cuando \u00e9ste estaba frente al departamento de investigaciones de drogas de la Polic\u00eda ordenaba apresar j\u00f3venes de clase alta que sab\u00eda estaba \u201cen esos asuntos\u201d.<\/p>\n<p>Cuentan que luego uno de sus asistentes llamaba a los padres de los mozalbetes apresados para pedir fuertes sumas de dinero bajo el sambenito de que si no lo entregaban, al otro d\u00eda mostrar\u00e1n a su v\u00e1stago en rueda de prensa. Se dec\u00eda que estos j\u00f3venes eran apresados en las puertas de sus colegios, luego llevados y encerrados en una celda inmunda, aislada, del Palacio de la Polic\u00eda, seg\u00fan las narrativas que llegaban a los periodistas. Despu\u00e9s de un d\u00eda de hambre (en un joven que no conoc\u00eda de vicisitudes, ven\u00eda la incertidumbre). Desde la polic\u00eda llamaban a un familiar del apresado y le dec\u00edan que lo presentar\u00e1n al otro d\u00eda en una rueda de prensa como un \u201cnarcotraficante peligroso\u201d si a cambio no entregaban una suma de dinero.<\/p>\n<p>Los padres reaccionaron alarmados por la situaci\u00f3n de sus v\u00e1stagos y sal\u00edan buscar el dinero \u201cdonde fuere\u201d para llevarlo esa misma noche y as\u00ed evitar -se dec\u00eda- que sus v\u00e1stagos fueran sometidos al escarnio y al descr\u00e9dito p\u00fablico. Parec\u00eda un buen negocio, pero un d\u00eda, seg\u00fan se rumoreaba entre los periodistas, el coronel P\u00e9rez tuvo una confrontaci\u00f3n con un oficial de la DEA, con quien se disputaba un despacho en su \u00a0oficina de la Polic\u00eda. Cuentan que a partir de ese momento comenz\u00f3 la desgracia de este otrora poderoso oficial de la Polic\u00eda.<\/p>\n<p>Desde ese momento llovieron acusaciones contra el coronel P\u00e9rez. Lo ligaron a casos de narcotr\u00e1fico, cosa que \u00e9ste neg\u00f3 rotundamente, incluso frente a un tribunal policial. En una oportunidad me toc\u00f3 cubrir un juicio que se le sigui\u00f3 a este oficial en el tribunal de la Polic\u00eda, el cual se prolong\u00f3 hasta muy tarde de la noche.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 el momento en que el fiscal del tribunal policial acus\u00f3 de manera directa al coronel P\u00e9rez de usar dinero de la Polic\u00eda para alquilar \u201cuna suite de lujo\u201d en un hotel de esta capital, la cual seg\u00fan dec\u00eda el ministerio p\u00fablico, se la entreg\u00f3 a un reconocido narco para que operara desde la misma.<\/p>\n<p>Perez reconoci\u00f3 la operaci\u00f3n, pero explic\u00f3 que se trat\u00f3 de\u00a0una trampa que hab\u00eda tendido\u00a0a los narcotraficantes. Relat\u00f3 que al lugar acud\u00edan reconocidos traficantes de estupefacientes, a los cuales dijo grab\u00f3 en inter\u00e9s de identificarlos y luego apresarlos. La idea, explic\u00f3, era llegar a los cabecillas del il\u00edcito negocio.<\/p>\n<p>En tono airado, \u00e9ste emplaz\u00f3 al tribunal a mostrar a los presentes las grabaciones que se hicieron en aquella suite pagada con los recursos de la instituci\u00f3n policial.<\/p>\n<p>-\u201cYo no soy ning\u00fan narcotraficante, todo lo contrario, todo el mundo sabe c\u00f3mo yo he combatido ese flagelo en el pa\u00eds\u201d,\u00a0expres\u00f3 de manera enf\u00e1tica.\u00a0\u2013\u201cTodo el mundo conoce adem\u00e1s que mis problemas han venido porque enfrent\u00e9 a un oficial de la DEA, era un problema de dignidad, yo no pod\u00eda permitir que un extranjero venga a darme \u00f3rdenes en mi pa\u00eds, eso es todo, se\u00f1or juez\u201d.<\/p>\n<p>Y agreg\u00f3:\u00a0\u00abCon todo el respeto se\u00f1or Magistrado, y para que esto se aclare de una vez y por todas, perm\u00edtame solicitarle a que mande a buscar y ense\u00f1e a los presentes las cintas grabadas que tengo en la\u00a0caja fuerte, en mi despacho\u2026\u201d.<\/p>\n<p>-\u201cEnse\u00f1emos al p\u00fablico esas im\u00e1genes de los \u201cpejes gordos\u201d que fueron filmados en plenas transacciones con c\u00e1maras ocultas. Para eso se usaron esos recursos se\u00f1or Magistrado\u201d,\u00a0insisti\u00f3 con enfado el acusado. En eso hizo un giro de su cuerpo hacia el p\u00fablico y reclam\u00f3 se muestre\u00a0las im\u00e1genes a los periodistas.<\/p>\n<p>-\u201cMuestren las im\u00e1genes a la prensa\u2026\u201d,\u00a0se\u00f1al\u00f3 con su dedo \u00edndice. En eso mir\u00f3 y vio que yo era el \u00fanico periodista que quedaba en la sala. Yo estaba ah\u00ed, tranquilo, escuchando los pormenores de este juicio ins\u00f3lito.\u00a0Me\u00a0encontraba en ese banco del tribunal observando precisamente aquel a quien\u00a0en tiempos\u00a0atr\u00e1s hab\u00eda maltratado. Los dem\u00e1s\u00a0colegas\u00a0se hab\u00edan marchado. Cuando\u00a0\u00e9l mir\u00f3 y me vio, recogi\u00f3 apresuradamente como si fuera un resorte su dedo \u00edndice que apuntaba al p\u00fablico.<\/p>\n<p>-\u201cEnse\u00f1en esas im\u00e1genes, ens\u00e9\u00f1enlas, para que aqu\u00ed se sepa de una vez y por todas qui\u00e9nes son los verdaderos narcotraficantes\u2026\u00bb,\u00a0repet\u00eda de manera insistente.<\/p>\n<p>-\u201cQuiero que esto se destape y surja la verdad. Que se conozca qui\u00e9nes son las \u201cgentes de alcurnia\u201d, las personalidades de \u201ccuello blanco\u201d que iban a esta suite a realizar sus transacciones\u201d,\u00a0proclam\u00f3 con voz tronante el alto oficial.<\/p>\n<p>El juez del tribunal reaccion\u00f3 como sorprendido y de manera\u00a0brusca dio un \u201cgolpetazo\u201d\u00a0con su martillo de madera, y grit\u00f3:<\/p>\n<p>-\u201cEste juicio queda suspendido hasta nuevo aviso\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Pasado el tiempo me encontr\u00e9 en un pasillo del Palacio de la Polic\u00eda con el colega y amigo Sim\u00f3n D\u00edaz, siendo \u00e9ste entonces Relacionador P\u00fablico de la instituci\u00f3n policial. Le ped\u00ed que me ayudara a tener acceso al archivo del juicio al coronel P\u00e9rez para escribir un libro sobre ese caso que hab\u00eda impactado para esa \u00e9poca, ya que fue el primero y tal vez el \u00fanico en que se involucra en asuntos de drogas a un oficial de ese nivel e importancia. Le dije a Sim\u00f3n que si se animaba escribi\u00e9ramos la obra juntos.<\/p>\n<p>Sim\u00f3n, un veterano, hombre bronco formado en la vida, en el periodismo y en la polic\u00eda, me mir\u00f3 de arriba hacia abajo como\u00a0si escrutara mi cuerpo y mis pensamientos, puso sus lentes sobre la nariz, frunci\u00f3 el ce\u00f1o y de manera cortante me espet\u00f3:<\/p>\n<p>-\u201cEscr\u00edbelo t\u00fa, acaso te est\u00e1s volviendo loco, t\u00fa quieres que nos maten\u2026\u201d.\u00a0Se march\u00f3 r\u00e1pidamente y a cierta distancia se detuvo y me vocifer\u00f3: \u201c\u00a1Escr\u00edbelo t\u00fa ese libro\u2026maldito loco!\u201d.<\/p>\n<p>Ah\u00ed se cumpli\u00f3 el adagio que dice:\u00a0\u201cculebra no se amarra en lazo\u201d.<\/p>\n<p>*El autor es periodista.<\/p>\n<p>Emiliano Reyes<br \/>\nwww.ereprensa.blogspot.com<\/p>\n<p>&#8212;<\/p>\n<p>Emiliano Reyes<br \/>\nwww.ereprensa.blogspot.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Confieso ante el pa\u00eds que sinceramente me sent\u00ed intimidado por la \u201cartiller\u00eda pesada\u201d de la cr\u00f3nica policial de la \u00e9poca. Eso ocurri\u00f3 en los a\u00f1os 78-79 cuando el director del emblem\u00e1tico noticiario Radio Mil Informando, don V\u00edctor Melo B., me asign\u00f3 como periodista para cubrir la fuente de la Polic\u00eda Nacional. Ten\u00eda referencia de parte de colegas que me dec\u00edan que all\u00ed los medios de prensa asignaban a los mejores, los m\u00e1s h\u00e1biles, a los sabuesos, los \u201ct\u00edguere\u201d, a los \u201cduros de matar\u201d. No creo que tuviera en esas \u201cespecies\u201d. En aquel lugar encontr\u00e9 a figuras como Ram\u00f3n Vel\u00e1zquez (La Pi\u00f1a) del desaparecido peri\u00f3dico \u00daltima Hora, una joya como husmeador del reporterismo policial; Antol\u00edn Mont\u00e1s (El Guardia) del List\u00edn Diario, al que hab\u00eda que \u201csacarle su comida aparte\u201d (termin\u00f3 siendo oficial de la Polic\u00eda) Tom\u00e1s Aquino, de La Noticia (creo que est\u00e1 activo \u00a0todav\u00eda en la instituci\u00f3n del orden) y a \u00c1ngel Valenzuela, de El Nacional, el m\u00e1s polic\u00eda entre los periodistas. Todos eran desde mi humilde \u00f3ptica unos \u201cverdaderos pesos pesados\u201d de la cr\u00f3nica policial.\u00a0 Se hab\u00edan ganado el \u201crespeto\u201d hasta de los jefes de Polic\u00eda, coroneles y de expertos investigadores de cr\u00edmenes y delitos. A veces incluso \u00e9stos manejaban informaciones que los propios polic\u00edas desconoc\u00edan y que atesoraban saber, raz\u00f3n por la cual acud\u00edan a ellos para informarse. \u00a1Incre\u00edble! Despu\u00e9s de estos \u201caveriguadores\u201d sigui\u00f3 una segunda oleada de \u201cartiller\u00eda pesada\u201d de cronistas: Sim\u00f3n D\u00edaz, Leo Hernandez, Juli\u00e1n Reyes y Negro Mart\u00ednez, entre otros. El primer d\u00eda llegu\u00e9, salud\u00e9 y pregunt\u00e9 d\u00f3nde estaban los reportes de noticias. Los colegas y los agentes policiales, muy cordiales todos, se\u00f1alaron entre chanzas hacia una mesa larga donde estaban unos r\u00fasticos pedazos de papeles con informes de sucesos acaecidos el d\u00eda anterior en todo el pa\u00eds. -\u201cSon esos, m\u00e1tate t\u00fa mismo\u2026\u201d,\u00a0me dijo Vel\u00e1zquez en tono jocoso mientras se\u00f1alaba para la mesa. As\u00ed me inici\u00e9 en lo que luego se convertir\u00eda en una rutina diaria, salpicada de declaraciones de jefes de Polic\u00eda y ruedas de prensa para informar acontecimientos de la vida criminal trascendentes. A veces el relacionador p\u00fablico de entonces, coronel Descartes P\u00e9rez, tambi\u00e9n convocaba a los periodistas a su oficina y nos dictaba datos que us\u00e1bamos en las cr\u00f3nicas. Cuando estas informaciones eran impactantes, cada periodista \u201ccorr\u00eda, se disparaba\u201d a redactar y a tomar una l\u00ednea telef\u00f3nica para hacer sus reportes \u201cen vivo\u201d a sus respectivas emisoras para evitar que le dieran \u201cun palo\u201d. Igual hac\u00edan los reporteros de prensa escrita, especialmente de los vespertinos El Nacional, \u00daltima Hora y La Noticia. Entre los noticiarios compet\u00edan fuertemente los noticieros Radio Mil Informando, Noti-Tiempo, de Radio Comercial y Noticiario Popular, de Radio Popular. Tambi\u00e9n Radio Cristal, Radio Continental, Radio HIZ\u00a0 y otros de no menos incidencias. La rutina diaria de reporterismo policial march\u00f3 bien hasta que un d\u00eda el coronel P\u00e9rez me reclam\u00f3 que para cubrir esa fuente ten\u00eda que llevar una carta de la emisora, la cual me acredita como periodista. Los otros reporteros se extra\u00f1aron y me dijeron que a nadie se le hab\u00eda pedido esa acreditaci\u00f3n. Algunos me sugirieron que siguiera haciendo mi\u00a0trabajo \u00a0e\u00a0ignore\u00a0la petici\u00f3n del alto oficial. Y as\u00ed lo hice. Pero result\u00f3 un error de mi parte. El coronel P\u00e9rez insisti\u00f3 en la aplicaci\u00f3n de su medida y me prohibi\u00f3 entonces tomar notas de los res\u00famenes que se colocaban en la mesa. Cuando dictaba noticias a los colegas \u00e9l imped\u00eda que yo estuviera presente y se aseguraba de que los otros reporteros no me traspasaran las informaciones. Expliqu\u00e9 la situaci\u00f3n en la emisora y el director de Prensa, Melo B., decidi\u00f3 cambiarme la fuente, envi\u00e1ndome a cubrir en otras instituciones. En mi lugar enviaron a un extraordinario periodista y mejor cronista policial, mi eterno amigo, ido a destiempo de este mundo y del cual guardo siempre hermosos recuerdos y para el que ruego a Dios le tenga en el cielo. Me refiero con todo orgullo a Leo Hern\u00e1ndez (La Pipigua) seg\u00fan lo apod\u00f3 el profesor Juan Bosch. Leo tambi\u00e9n termin\u00f3 confrontando problemas con el oficial P\u00e9rez, seg\u00fan me relat\u00f3 despu\u00e9s. Nunca llegu\u00e9 a entender que hice mal que provoc\u00f3 esa actitud del coronel Descartes P\u00e9rez conmigo. Quise atribuir el hecho a que yo no era tan sumiso, ni tan pro polic\u00eda como otros colegas. Mi esp\u00edritu de reportero novel y lo que hab\u00eda aprendido en las aulas de la escuela de Comunicaci\u00f3n de la UASD, me llevaron a ser curioso y a indagar los hechos, a no conformarme con las \u201cnoticas de muerticos\u201d que facilitaba la oficina de relaciones p\u00fablicas de la polic\u00eda. En una ocasi\u00f3n \u201cme sent\u00ed mal\u201d cuando vi al coronel P\u00e9rez regatear a un pobre agricultor su pago por un trabajo que \u00e9ste le hizo en su finca. El obrero agr\u00edcola reclam\u00f3 un \u201cpago justo\u201d por la magnitud del trabajo realizado y el oficial sufrag\u00f3 \u201clo que quiso\u201d.\u00a0 Amenaz\u00f3 entonces con trancar a este\u00a0jornalero\u00a0si insist\u00eda en reclamar m\u00e1s dinero del que se le estaba dando. Sin querer \u2013porque estuve\u00a0presente- observ\u00e9 la discusi\u00f3n sin decir ni una palabra, aunque era evidente mi malestar. En otra oportunidad acud\u00ed a la Polic\u00eda un domingo a buscar noticias. Cuando llegu\u00e9 estaban en el despacho del coronel P\u00e9rez los hermanos Cedano Suero, a los cuales el presidente Joaqu\u00edn Balaguer hab\u00eda ascendido a generales mediante decreto del Poder Ejecutivo. P\u00e9rez nos present\u00f3 a los nuevos generales a un periodista de El Caribe y a m\u00ed (que era los que est\u00e1bamos all\u00ed) para felicitar y rese\u00f1ar el hecho realmente novedoso, llamativo: ascender a generales a dos hermanos, en un mismo decreto. Despu\u00e9s de un breve intercambio de palabras el coronel P\u00e9rez pidi\u00f3 a los generales que \u201cnos dieran algo de dinero\u201d para que celebremos el acontecimiento. \u00c9stos asintieron y nos proveyeron de 500 pesos a cada uno, lo cual en esa \u00e9poca era buen dinero, comparado con los salarios de los periodistas. Me resist\u00ed a aceptarlo, pero Descartes insisti\u00f3. Puso el pretexto de que no deber\u00edamos despreciar el gesto de estos hermanos. Termin\u00e9 aceptando despu\u00e9s de algunos ruegos. El otro colega lo tom\u00f3, agradeci\u00f3 el obsequio y se march\u00f3 raudo del lugar. Creo que para el peri\u00f3dico. Yo, en cambio, me qued\u00e9 all\u00ed tomando notas y con quinientos pesos en mi bolsillo. Cuando los generales se fueron Descartes me mand\u00f3 a buscar con uno de sus asistentes. -\u201c\u00bfY el dinero?\u201d,\u00a0me dijo.\u00a0\u2013\u201cEst\u00e1 aqu\u00ed\u201d,\u00a0le respond\u00ed apuntando hacia mi bolsillo.\u00a0\u2013\u201cY t\u00fa crees que eso es para ti solo, tienes que darme la mitad, fui yo quien lo gestion\u00e9\u201d, expres\u00f3. Le pas\u00e9 la papeleta de 500 pesos y mand\u00f3 a un polic\u00eda a que fuera a cambiarlo. Llam\u00f3 al otro colega, pero le dijeron que este se hab\u00eda marchado.\u00a0-\u201c\u00bfC\u00f3mo que se fue?\u201d. \u201cAlc\u00e1nzalo, alc\u00e1nzalo que \u00e9l tiene que darme la mitad de ese dinero\u201d.\u00a0Uno de los polic\u00edas le respondi\u00f3:\u00a0-\u201cCoronel, ya ese hombre va lejos\u2026\u201d. Cuando regresaron con el cambio, Descartes tom\u00f3 250 pesos, el polic\u00eda que lo cambi\u00f3 cogi\u00f3 otra parte, el sargento y otros agentes presentes tambi\u00e9n hab\u00edan\u00a0engolillado\u00a0otras partes del dinero. En resumen, sal\u00ed del\u00a0lugar\u00a0con 25 pesos (de 500). Llegu\u00e9 a mi casa en la tardecita. Se me ocurri\u00f3 hacerle la historia a mi esposa Luz Virginia, quien no se contuvo y me dijo:\u00a0-\u201cTu si eres pariguayo\u2026\u201d. Las relaciones con el coronel P\u00e9rez, un hombre\u00a0joven,\u00a0tez blanca,\u00a0\u201cbuen mozo\u201d, de \u201ccabello bueno\u201d, activo y\u00a0contable;\u00a0rango de coronel y una bien ganada relaci\u00f3n con much\u00edsimos periodistas, empeoraron con el paso de los d\u00edas. Cada vez la situaci\u00f3n era m\u00e1s tirante. En la emisora no me dieron la carta que \u00e9l exig\u00eda porque entend\u00edan que no era necesario. Optaron mejor por sacarme de la fuente \u201cpor temor a que me pase algo\u201d. Ocurr\u00eda que a veces transit\u00e9 a pie el trayecto del Palacio de la Polic\u00eda hasta la emisora, ubicada en un edificio de la avenida M\u00e1ximo G\u00f3mez con San Mart\u00edn. -\u201cPero diosito es bueno\u201d, me dec\u00eda. Durante el impasse con este\u00a0Todopoderoso Se\u00f1or\u00a0apareci\u00f3 un \u201c\u00e1ngel protector\u201d, un sargento mayor de color negro asignado al departamento de relaciones p\u00fablicas, el cual me facilitaba las noticias\u00a0\u201cpor debajo de la mesa\u201d.\u00a0\u00a0Evidentemente\u00a0\u00e9ste parec\u00eda tener \u201cinquinas\u201d\u00a0con el coronel.\u00a0 El sargento Corsino me confi\u00f3 que el coronel P\u00e9rez nos daba noticias falsas o distorsionadas, llenas de alteraciones, cuando dictaba a los periodistas los hechos noticiosos que eran de su inter\u00e9s, o sea, nos usaba. Tuve la suerte de que adem\u00e1s Corsino me puso en contacto con un agente que laboraba en la central de la Polic\u00eda y me suministraba v\u00eda telef\u00f3nica\u00a0\u201cprimicias noticiosas\u201d, \u201ccalienticas\u201d,\u00a0sobre hechos que ocurrir\u00edan en distintas comunidades, poblados y ciudades del pa\u00eds. Cuando el coronel P\u00e9rez dictaba la noticia a los colegas, \u00e9stos les dec\u00edan: -\u201cCoronel, coronel,\u00a0pero\u00a0ya eso lo dijo Radio Mil\u2026\u201d.\u00a0 Esto enfadaba m\u00e1s al oficial que estallaba exclamando:\u00a0-\u201cEntonces Radio Mil es que hace las relaciones p\u00fablicas de la Polic\u00eda\u2026\u201d. Nunca conocimos al\u00a0\u201cinformante fantasma\u201d.\u00a0Siempre rehus\u00f3 recibir alguna remuneraci\u00f3n o regalo a cambio de su servicio. En una Navidad la empresa me dijo que le contacte para hacerle un obsequio, pero no lo acept\u00f3. De todas maneras\u00a0agradecimos\u00a0su colaboraci\u00f3n,\u00a0la cual condicion\u00f3\u00a0a que fuera yo quien \u00a0recibiera los datos, no lo permit\u00eda con ninguno de los otros colegas. De la conducta del coronel P\u00e9rez surgieron despu\u00e9s numerosas versiones y acusaciones, las cuales inclu\u00edan supuestas extorsiones, adem\u00e1s de que se prestaba para facilitar el narcotr\u00e1fico. Una de esas narrativas le endilgan que cuando \u00e9ste estaba frente al departamento de investigaciones de drogas de la Polic\u00eda ordenaba apresar j\u00f3venes de clase alta que sab\u00eda estaba \u201cen esos asuntos\u201d. Cuentan que luego uno de sus asistentes llamaba a los padres de los mozalbetes apresados para pedir fuertes sumas de dinero bajo el sambenito de que si no lo entregaban, al otro d\u00eda mostrar\u00e1n a su v\u00e1stago en rueda de prensa. Se dec\u00eda que estos j\u00f3venes eran apresados en las puertas de sus colegios, luego llevados y encerrados en una celda inmunda, aislada, del Palacio de la Polic\u00eda, seg\u00fan las narrativas que llegaban a los periodistas. Despu\u00e9s de un d\u00eda de hambre (en un joven que no conoc\u00eda de vicisitudes, ven\u00eda la incertidumbre). Desde la polic\u00eda llamaban a un familiar del apresado y le dec\u00edan que lo presentar\u00e1n al otro d\u00eda en una rueda de prensa como un \u201cnarcotraficante peligroso\u201d si a cambio no entregaban una suma de dinero. Los padres reaccionaron alarmados por la situaci\u00f3n de sus v\u00e1stagos y sal\u00edan buscar el dinero \u201cdonde fuere\u201d para llevarlo esa misma noche y as\u00ed evitar -se dec\u00eda- que sus v\u00e1stagos fueran sometidos al escarnio y al descr\u00e9dito p\u00fablico. Parec\u00eda un buen negocio, pero un d\u00eda, seg\u00fan se rumoreaba entre los periodistas, el coronel P\u00e9rez tuvo una confrontaci\u00f3n con un oficial de la DEA, con quien se disputaba un despacho en su \u00a0oficina de la Polic\u00eda. Cuentan que a partir de ese momento comenz\u00f3 la desgracia de este otrora poderoso oficial de la Polic\u00eda. Desde ese momento llovieron acusaciones contra el coronel P\u00e9rez. Lo ligaron a casos de narcotr\u00e1fico, cosa que \u00e9ste neg\u00f3 rotundamente, incluso frente a un tribunal policial. En una oportunidad me toc\u00f3 cubrir un juicio que se le sigui\u00f3 a este oficial en el tribunal de la Polic\u00eda, el cual se prolong\u00f3 hasta muy tarde de la noche. Lleg\u00f3 el momento en que el fiscal del tribunal policial acus\u00f3 de manera directa al coronel P\u00e9rez de usar dinero de la Polic\u00eda para alquilar \u201cuna suite de lujo\u201d en un hotel de esta capital, la cual seg\u00fan dec\u00eda el ministerio p\u00fablico, se la entreg\u00f3 a un reconocido narco para que operara desde la misma. Perez reconoci\u00f3 la operaci\u00f3n, pero explic\u00f3 que se trat\u00f3 de\u00a0una trampa que hab\u00eda tendido\u00a0a los narcotraficantes. Relat\u00f3 que al lugar acud\u00edan reconocidos traficantes de estupefacientes, a los cuales dijo grab\u00f3 en inter\u00e9s de identificarlos y luego apresarlos. La idea, explic\u00f3, era llegar a los cabecillas del il\u00edcito negocio. En tono airado, \u00e9ste emplaz\u00f3 al tribunal a mostrar a los presentes las grabaciones que se hicieron en aquella suite pagada con los recursos de la instituci\u00f3n policial. -\u201cYo no soy ning\u00fan narcotraficante, todo lo contrario, todo el mundo sabe c\u00f3mo yo he combatido ese flagelo en el pa\u00eds\u201d,\u00a0expres\u00f3 de manera enf\u00e1tica.\u00a0\u2013\u201cTodo el mundo conoce adem\u00e1s que mis problemas han venido porque enfrent\u00e9 a un oficial de la DEA, era un problema de dignidad, yo no pod\u00eda permitir que un extranjero venga a darme \u00f3rdenes en mi pa\u00eds, eso es todo, se\u00f1or juez\u201d. Y agreg\u00f3:\u00a0\u00abCon todo el respeto se\u00f1or Magistrado, y para que esto se aclare de una vez y por todas, perm\u00edtame solicitarle a que mande a buscar y ense\u00f1e a los presentes las cintas grabadas que tengo en la\u00a0caja fuerte, en mi despacho\u2026\u201d. -\u201cEnse\u00f1emos al p\u00fablico esas im\u00e1genes de los \u201cpejes gordos\u201d que fueron filmados en plenas transacciones con c\u00e1maras ocultas. Para eso se usaron esos recursos se\u00f1or Magistrado\u201d,\u00a0insisti\u00f3 con enfado el acusado. En eso hizo un giro de su cuerpo hacia el p\u00fablico y reclam\u00f3 se muestre\u00a0las im\u00e1genes a los periodistas. -\u201cMuestren las im\u00e1genes a la prensa\u2026\u201d,\u00a0se\u00f1al\u00f3 con su dedo \u00edndice. En eso mir\u00f3 y vio que yo era el \u00fanico periodista que quedaba en la sala. Yo estaba ah\u00ed, tranquilo, escuchando los pormenores de este juicio ins\u00f3lito.\u00a0Me\u00a0encontraba en ese banco del tribunal observando precisamente aquel a quien\u00a0en tiempos\u00a0atr\u00e1s hab\u00eda maltratado. Los dem\u00e1s\u00a0colegas\u00a0se hab\u00edan marchado. Cuando\u00a0\u00e9l mir\u00f3 y me vio, recogi\u00f3 apresuradamente como si fuera un resorte su dedo \u00edndice que apuntaba al p\u00fablico. -\u201cEnse\u00f1en esas im\u00e1genes, ens\u00e9\u00f1enlas, para que aqu\u00ed se sepa de una vez y por todas qui\u00e9nes son los verdaderos narcotraficantes\u2026\u00bb,\u00a0repet\u00eda de manera insistente. -\u201cQuiero que esto se destape y surja la verdad. Que se conozca qui\u00e9nes son las \u201cgentes de alcurnia\u201d, las personalidades de \u201ccuello blanco\u201d que iban a esta suite a realizar sus transacciones\u201d,\u00a0proclam\u00f3 con voz tronante el alto oficial. El juez del tribunal reaccion\u00f3 como sorprendido y de manera\u00a0brusca dio un \u201cgolpetazo\u201d\u00a0con su martillo de madera, y grit\u00f3: -\u201cEste juicio queda suspendido hasta nuevo aviso\u2026\u201d. Pasado el tiempo me encontr\u00e9 en un pasillo del Palacio de la Polic\u00eda con el colega y amigo Sim\u00f3n D\u00edaz, siendo \u00e9ste entonces Relacionador P\u00fablico de la instituci\u00f3n policial. Le ped\u00ed que me ayudara a tener acceso al archivo del juicio al coronel P\u00e9rez para escribir un libro sobre ese caso que hab\u00eda impactado para esa \u00e9poca, ya que fue el primero y tal vez el \u00fanico en que se involucra en asuntos de drogas a un oficial de ese nivel e importancia. Le dije a Sim\u00f3n que si se animaba escribi\u00e9ramos la obra juntos. Sim\u00f3n, un veterano, hombre bronco formado en la vida, en el periodismo y en la polic\u00eda, me mir\u00f3 de arriba hacia abajo como\u00a0si escrutara mi cuerpo y mis pensamientos, puso sus lentes sobre la nariz, frunci\u00f3 el ce\u00f1o y de manera cortante me espet\u00f3: -\u201cEscr\u00edbelo t\u00fa, acaso te est\u00e1s volviendo loco, t\u00fa quieres que nos maten\u2026\u201d.\u00a0Se march\u00f3 r\u00e1pidamente y a cierta distancia se detuvo y me vocifer\u00f3: \u201c\u00a1Escr\u00edbelo t\u00fa ese libro\u2026maldito loco!\u201d. Ah\u00ed se cumpli\u00f3 el adagio que dice:\u00a0\u201cculebra no se amarra en lazo\u201d. *El autor es periodista. Emiliano Reyes www.ereprensa.blogspot.com &#8212; Emiliano Reyes www.ereprensa.blogspot.com<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"footnotes":""},"categories":[15,52],"tags":[],"class_list":["post-118168","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nacionales","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/118168","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=118168"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/118168\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":118170,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/118168\/revisions\/118170"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=118168"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=118168"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=118168"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}