{"id":120269,"date":"2021-08-14T10:42:27","date_gmt":"2021-08-14T14:42:27","guid":{"rendered":"http:\/\/conexiondigital.com.do\/?p=120269"},"modified":"2021-08-14T10:42:27","modified_gmt":"2021-08-14T14:42:27","slug":"cai-preso-mi-primera-vez-por-un-merengue-de-johnny-ventura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/2021\/08\/14\/cai-preso-mi-primera-vez-por-un-merengue-de-johnny-ventura\/","title":{"rendered":"Ca\u00ed preso mi primera vez por un  merengue de Johnny Ventura"},"content":{"rendered":"<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-120270 alignleft\" src=\"https:\/\/images.conexiondigital.com.do\/wp-content\/uploads\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/safe_image.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"260\" \/>Relato<\/strong><\/p>\n<p>Por Emiliano Reyes Espejo<\/p>\n<p>ere.prensa@gmail.com<\/p>\n<p>Agotamos, sin percatarnos siquiera, un momento sin horizontes. As\u00ed es la adolescencia. Apenas era un mocito sin perspectiva, ni mayores pretensiones. La vida transcurre entre ensue\u00f1os y desvelos de los p\u00e1rvulos. Discurre como si fuera un sue\u00f1o divertido que convierte peligrosas bellaquer\u00edas en andanzas de superh\u00e9roes de la \u00e9poca (Tarz\u00e1n, Charles Starret, El Llanero Solitario, Chanoc El Marino y otros).<\/p>\n<p>El tiempo avanza y se viven momentos \u00fanicos, irrepetibles. Mientras tanto, subsiste en un pueblo peque\u00f1o de calles contadas. La muchachada se imagina todo fabuloso, de ensue\u00f1os: la m\u00fasica, las pel\u00edculas y las aventuras en el r\u00edo Yaque del Sur.<\/p>\n<p>S\u00ed, ese mismo, ese r\u00edo que ha sido para Tamayo una fuente de bondades, pero tambi\u00e9n de lamentables calamidades.<\/p>\n<p>Los ba\u00f1os en las regolas o \u201cregolones\u201d (canales de agua) y las incursiones en las plantaciones ca\u00f1eras para degustar ca\u00f1a de az\u00facar pelada con esmero para saciar el hambre, son parte de esta realidad insoslayable. Los imberbes disfrutamos yendo a los platanares donde nos esperaban las matas tupidas de exquisitos mangos \u201cmameyuelos\u201d, \u201cbanilejos\u201d, \u201cJ\u00e1quez\u201d y \u201cYamagu\u00ed\u201d o mangos haitianos. Tambi\u00e9n lechosas, guayabas, aguacates, guanabanas, naranjas y otras frutas.<\/p>\n<p>Un para\u00edso en la tierra de cuya existencia ni nos dimos por enterados.<\/p>\n<p>Un d\u00eda, bordeando el final de la tarde, o mejor dicho en la proximidad de la noche, est\u00e1bamos un grupo de muchachos hablando en una callecita del barrio Los Guab\u00e1, cerca de donde resid\u00eda mi t\u00eda Kilimba, reputada costurera del lugar. En eso un polic\u00eda llam\u00f3 a alguien del grupo para que llegara hasta donde \u00e9l estaba. Y como no se sab\u00eda a qui\u00e9n era, se me ocurri\u00f3 vocear al agente del orden que si era a m\u00ed que llamaba, me dijo que s\u00ed, que le acompa\u00f1ara al cuartel.<\/p>\n<p>No asume ninguna actitud, se limit\u00f3 a\u00a0 pedirme que le acompa\u00f1e a la estaci\u00f3n policial, ubicada en la calle de salida de Tamayo hacia\u00a0Uvilla, un poblado distante a unos cuantos kil\u00f3metros.<\/p>\n<p>Caminaba junto a \u00e9l y pens\u00e9 de momento que me pedir\u00eda que le hiciera alg\u00fan mandado. Vaya sorpresa. Ocurre que a veces los polic\u00edas nos usaban para hacer diligencias. Los ni\u00f1os y adolescentes los hac\u00edamos con mucho entusiasmo porque, como muchacho al fin, nos gustaba que nos vieran como amigos de \u00e9stos, ya que en estas peque\u00f1as comunidades ser amigo de un polic\u00eda equival\u00eda a tener poder.<\/p>\n<p>En el trayecto el polic\u00eda habl\u00f3 normal conmigo, pero inmediatamente llegamos al cuartel, \u00e9ste me empuj\u00f3 bruscamente, con tanta fuerza que casi me llevo por delante la peque\u00f1a mesa donde estaba sentado el polic\u00eda de servicio.<\/p>\n<p>\u00c9l comenz\u00f3 una andanada, un griter\u00edo, una salta de expresiones cargadas de improperios.<\/p>\n<p>-\u00bfPero qu\u00e9 es lo que pasa?,\u00a0inquiri\u00f3 el polic\u00eda de turno.\u00a0-\u00bfQu\u00e9 fue que te hizo este muchacho para que lo empujes as\u00ed, con tanta fiereza?, replic\u00f3.<\/p>\n<p>\u00c9l no contest\u00f3 ni media palabra a su compa\u00f1ero de arma, pero sigui\u00f3 arremetiendo verbalmente en mi contra.<\/p>\n<p>-\u00a1Buena mierda, repite ahora lo que voceaste junto con tus amigos, d\u00edmelo aqu\u00ed!,\u00a0expres\u00f3. Se ve\u00eda fuera de s\u00ed y en su arranque de ira levant\u00f3 su pu\u00f1o para golpear mi\u00a0escasa estructura corporal.\u00a0\u2013 \u00a1D\u00edmelo ahora buena mierda!,\u00a0vocifer\u00f3 col\u00e9rico. El otro polic\u00eda atin\u00f3 a agarrar su brazo antes de que me golpeara.<\/p>\n<p>Yo estaba confundido, no sab\u00eda qu\u00e9 ocurr\u00eda.<\/p>\n<p>-\u201cYa est\u00e1 aqu\u00ed, ya est\u00e1 preso, por qu\u00e9 t\u00fa, \u00a1diablo! va a golpearlo, es un ni\u00f1o\u2026\u201d,\u00a0ripost\u00f3 su compa\u00f1ero, quien r\u00e1pidamente tom\u00f3 las llaves de la celda y me encerr\u00f3.\u00a0\u2013\u201cTe voy a trancar porque si no, ese hombre te va a golpear de mala manera\u201d,\u00a0dijo.<\/p>\n<p>Desde la celda escuch\u00e9 cuando el raso iracundo explic\u00f3 a su compa\u00f1ero que yo le hab\u00eda voceado:\u00a0\u00a1Los indios, los mismos indios\u2026!\u00a0Pero\u00a0no era cierto. Supe que realmente lo vociferan, pero no fuimos nosotros, sino desde algunos callejones del barrio Los Guab\u00e1.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino\u00a0\u00a1los indios, los mismos indios!\u00a0era el estribillo del ritmo meremb\u00e9 Los Indios de la leyenda de la m\u00fasica popular dominicana, don Juan de Dios Ventura (Johnny Ventura) fallecido recientemente de un fulminante paro card\u00edaco. La polic\u00eda de la \u00e9poca interpret\u00f3 que se trat\u00f3 de una burla a su accionar cuando ellos atacaban \u201cen trullas\u201d la represi\u00f3n de las protestas de los estudiantes, especialmente de la Universidad Aut\u00f3noma de Santo Domingo (UASD).<\/p>\n<p>Transcurrido el tiempo, yo convertido ya en un joven que cursaba estudios secundarios, dedicamos parte de nuestro tiempo a organizar junto a otros j\u00f3venes, entidades culturales, primeramente\u00a0 en el barrio Alto de las Flores.\u00a0 All\u00ed ayudamos, con asistencia pol\u00edtica de izquierda, a organizar el club del sector, y luego, una especie de entidad cultural que pusimos el pretendido nombre de Sociedad Art\u00edstica Tamayense (SAT).<\/p>\n<p>Aquella estructura estuvo integrada por Jos\u00e9 Reyes, Papo Marrero, Reynaldo Larancuent, Yulim\u00edn Feliz, Emiliano Reyes, Alexander Gonzalez, Alexis Duval, Augusto Matos, Valentin de Le\u00f3n, Atahualpa Olivero, as\u00ed como las muchachas Leyda Montero, Arelys Mendez Reyes, entre otras<\/p>\n<p>Este grupo de muchachos se propuso contratar al popular Combo Show de Johnny Ventura, la agrupaci\u00f3n musical m\u00e1s popular de la \u00e9poca, a los fines de recaudar fondos para las actividades del grupo. Enviamos a la capital al joven Atahualpa Olivero, que ten\u00eda m\u00e1s edad, para que contrate dicha agrupaci\u00f3n merenguera.<\/p>\n<p>Nos favoreci\u00f3 entonces que el saxofonista estrella del Combo Show era Papucho Gat\u00f3n, un reputado m\u00fasico\u00a0 cuyo padre fue un emblem\u00e1tico profesor de la banda municipal de m\u00fasica de Tamayo. Por ese contrato que firm\u00f3 Atahualpa, Johnny viaj\u00f3 a nuestro municipio, a casi 200 kil\u00f3metros de la capital. Hablamos del a\u00f1o 1971, hace 50 a\u00f1os.<\/p>\n<p>En esta comunidad, este\u00a0entonces incipiente gigante\u00a0de la m\u00fasica popular, Johnny Ventura, nos brind\u00f3 con todo el salero, la alegr\u00eda y esp\u00edritu festivo que Dios pudo poner en una sola persona, la m\u00e1s memorable e incomparable fiesta que se haya celebrado en esta comunidad. Todo ocurri\u00f3 en el amplio sal\u00f3n de lo que era la sede local del Partido Dominicano del dictador Rafael Le\u00f3nidas Trujillo Molina, pero que \u00a0entonces era local del liceo, donde se bail\u00f3 a ritmo de \u201cLa agarradera\u201d, \u201cLoreta\u201d, \u201cLa resbalosa\u201d, \u201cEl flor\u00f3n\u201d y otras memorables piezas del extraordinario m\u00fasico.<\/p>\n<p>El ambiente emergi\u00f3 tan festivo que Johnny en medio del entusiasmo de los bailadores decidi\u00f3 prolongar la fiesta hasta entrada la madrugada.\u00a0\u2013\u201cEsto no se acaba aqu\u00ed, esto sigue hasta el amanecer\u201d,\u00a0dec\u00eda por el micr\u00f3fono, alborozado de alegr\u00eda, el inolvidable m\u00fasico. Al final, despu\u00e9s de un brindis de ron y un sabroso sancocho tamayero, el grupo de j\u00f3venes de la directiva de la SAT procedi\u00f3 a pagar el costo de esta fiesta.<\/p>\n<p>Est\u00e1bamos tres j\u00f3venes de la SAT, Jos\u00e9 Reyes, Atahualpa Olivero (fenecido) y quien suscribe. Cuando comenc\u00e9 a contar el dinero para entregarlo a Johnny, \u00e9ste, incr\u00e9dulo de lo que estaba viendo, nos mir\u00f3 asombrado y acert\u00f3 a decirnos:<\/p>\n<p>-\u201cY yo vine desde la capital contratado para esta fiesta por estos muchachitos, no lo puedo creer\u201d.\u00a0\u2013\u201cSi lo hubiera sabido, no vendr\u00eda. Les felicito, les felicito\u201d,\u00a0abund\u00f3, mientras entre risas, se pasaba las manos por la cabeza.\u00a0Cuentan que despu\u00e9s de la fiesta y antes de partir para Santo Domingo, Johnny y sus m\u00fasicos fueron al r\u00edo y se dieron un rico chapuz\u00f3n.<\/p>\n<p>El festejo en Tamayo impact\u00f3 tanto al \u201cCaballo Mayor\u201d que \u00e9ste lleg\u00f3 a\u00a0 referirse al mismo m\u00e1s de una vez en el Show del Medio D\u00eda, rememorando as\u00ed el grato momento que vivi\u00f3 con los tamayenses, llegando incluso a citar a nuestra comunidad en uno de sus populares merengues.<\/p>\n<p>Nos cuenta Jos\u00e9 Reyes, que fue de los que se qued\u00f3 en Tamayo despu\u00e9s que otros alzamos vuelos para la capital, que nuestro pueblo \u201ccomo amante de la buena m\u00fasica recibi\u00f3 luego en varias ocasiones al Combo Show de Johnny Ventura, al igual que lo hizo con las dem\u00e1s orquestas de ese momento, Rafael Solano, Chech\u00e9 Abr\u00e9u, F\u00e9lix del Rosario, Los Diplom\u00e1ticos, entre otros\u201d.<\/p>\n<p>Vale decir, que nuestro gran Johnny abri\u00f3 en nuestro municipio una nueva plaza para el deleite de la mejor m\u00fasica para bailar y gozar del mundo, el merengue.<\/p>\n<p>\u00a1Paz a tu alma, querido Johnny; loor a tu memoria sempiterna! \u00a1Que Dios te tenga en su santa gloria \u00a0Caballo Mayor, como te bautiz\u00f3 el pueblo; y all\u00ed siga esparciendo tu alegr\u00eda entre los dem\u00e1s \u00e1ngeles del cielo!<\/p>\n<p>Emiliano Reyes<br \/>\nwww.ereprensa.blogspot.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Relato Por Emiliano Reyes Espejo ere.prensa@gmail.com Agotamos, sin percatarnos siquiera, un momento sin horizontes. As\u00ed es la adolescencia. Apenas era un mocito sin perspectiva, ni mayores pretensiones. La vida transcurre entre ensue\u00f1os y desvelos de los p\u00e1rvulos. Discurre como si fuera un sue\u00f1o divertido que convierte peligrosas bellaquer\u00edas en andanzas de superh\u00e9roes de la \u00e9poca (Tarz\u00e1n, Charles Starret, El Llanero Solitario, Chanoc El Marino y otros). El tiempo avanza y se viven momentos \u00fanicos, irrepetibles. Mientras tanto, subsiste en un pueblo peque\u00f1o de calles contadas. La muchachada se imagina todo fabuloso, de ensue\u00f1os: la m\u00fasica, las pel\u00edculas y las aventuras en el r\u00edo Yaque del Sur. S\u00ed, ese mismo, ese r\u00edo que ha sido para Tamayo una fuente de bondades, pero tambi\u00e9n de lamentables calamidades. Los ba\u00f1os en las regolas o \u201cregolones\u201d (canales de agua) y las incursiones en las plantaciones ca\u00f1eras para degustar ca\u00f1a de az\u00facar pelada con esmero para saciar el hambre, son parte de esta realidad insoslayable. Los imberbes disfrutamos yendo a los platanares donde nos esperaban las matas tupidas de exquisitos mangos \u201cmameyuelos\u201d, \u201cbanilejos\u201d, \u201cJ\u00e1quez\u201d y \u201cYamagu\u00ed\u201d o mangos haitianos. Tambi\u00e9n lechosas, guayabas, aguacates, guanabanas, naranjas y otras frutas. Un para\u00edso en la tierra de cuya existencia ni nos dimos por enterados. Un d\u00eda, bordeando el final de la tarde, o mejor dicho en la proximidad de la noche, est\u00e1bamos un grupo de muchachos hablando en una callecita del barrio Los Guab\u00e1, cerca de donde resid\u00eda mi t\u00eda Kilimba, reputada costurera del lugar. En eso un polic\u00eda llam\u00f3 a alguien del grupo para que llegara hasta donde \u00e9l estaba. 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En el trayecto el polic\u00eda habl\u00f3 normal conmigo, pero inmediatamente llegamos al cuartel, \u00e9ste me empuj\u00f3 bruscamente, con tanta fuerza que casi me llevo por delante la peque\u00f1a mesa donde estaba sentado el polic\u00eda de servicio. \u00c9l comenz\u00f3 una andanada, un griter\u00edo, una salta de expresiones cargadas de improperios. -\u00bfPero qu\u00e9 es lo que pasa?,\u00a0inquiri\u00f3 el polic\u00eda de turno.\u00a0-\u00bfQu\u00e9 fue que te hizo este muchacho para que lo empujes as\u00ed, con tanta fiereza?, replic\u00f3. \u00c9l no contest\u00f3 ni media palabra a su compa\u00f1ero de arma, pero sigui\u00f3 arremetiendo verbalmente en mi contra. -\u00a1Buena mierda, repite ahora lo que voceaste junto con tus amigos, d\u00edmelo aqu\u00ed!,\u00a0expres\u00f3. Se ve\u00eda fuera de s\u00ed y en su arranque de ira levant\u00f3 su pu\u00f1o para golpear mi\u00a0escasa estructura corporal.\u00a0\u2013 \u00a1D\u00edmelo ahora buena mierda!,\u00a0vocifer\u00f3 col\u00e9rico. El otro polic\u00eda atin\u00f3 a agarrar su brazo antes de que me golpeara. Yo estaba confundido, no sab\u00eda qu\u00e9 ocurr\u00eda. -\u201cYa est\u00e1 aqu\u00ed, ya est\u00e1 preso, por qu\u00e9 t\u00fa, \u00a1diablo! va a golpearlo, es un ni\u00f1o\u2026\u201d,\u00a0ripost\u00f3 su compa\u00f1ero, quien r\u00e1pidamente tom\u00f3 las llaves de la celda y me encerr\u00f3.\u00a0\u2013\u201cTe voy a trancar porque si no, ese hombre te va a golpear de mala manera\u201d,\u00a0dijo. Desde la celda escuch\u00e9 cuando el raso iracundo explic\u00f3 a su compa\u00f1ero que yo le hab\u00eda voceado:\u00a0\u00a1Los indios, los mismos indios\u2026!\u00a0Pero\u00a0no era cierto. Supe que realmente lo vociferan, pero no fuimos nosotros, sino desde algunos callejones del barrio Los Guab\u00e1. El t\u00e9rmino\u00a0\u00a1los indios, los mismos indios!\u00a0era el estribillo del ritmo meremb\u00e9 Los Indios de la leyenda de la m\u00fasica popular dominicana, don Juan de Dios Ventura (Johnny Ventura) fallecido recientemente de un fulminante paro card\u00edaco. La polic\u00eda de la \u00e9poca interpret\u00f3 que se trat\u00f3 de una burla a su accionar cuando ellos atacaban \u201cen trullas\u201d la represi\u00f3n de las protestas de los estudiantes, especialmente de la Universidad Aut\u00f3noma de Santo Domingo (UASD). Transcurrido el tiempo, yo convertido ya en un joven que cursaba estudios secundarios, dedicamos parte de nuestro tiempo a organizar junto a otros j\u00f3venes, entidades culturales, primeramente\u00a0 en el barrio Alto de las Flores.\u00a0 All\u00ed ayudamos, con asistencia pol\u00edtica de izquierda, a organizar el club del sector, y luego, una especie de entidad cultural que pusimos el pretendido nombre de Sociedad Art\u00edstica Tamayense (SAT). Aquella estructura estuvo integrada por Jos\u00e9 Reyes, Papo Marrero, Reynaldo Larancuent, Yulim\u00edn Feliz, Emiliano Reyes, Alexander Gonzalez, Alexis Duval, Augusto Matos, Valentin de Le\u00f3n, Atahualpa Olivero, as\u00ed como las muchachas Leyda Montero, Arelys Mendez Reyes, entre otras Este grupo de muchachos se propuso contratar al popular Combo Show de Johnny Ventura, la agrupaci\u00f3n musical m\u00e1s popular de la \u00e9poca, a los fines de recaudar fondos para las actividades del grupo. Enviamos a la capital al joven Atahualpa Olivero, que ten\u00eda m\u00e1s edad, para que contrate dicha agrupaci\u00f3n merenguera. Nos favoreci\u00f3 entonces que el saxofonista estrella del Combo Show era Papucho Gat\u00f3n, un reputado m\u00fasico\u00a0 cuyo padre fue un emblem\u00e1tico profesor de la banda municipal de m\u00fasica de Tamayo. Por ese contrato que firm\u00f3 Atahualpa, Johnny viaj\u00f3 a nuestro municipio, a casi 200 kil\u00f3metros de la capital. Hablamos del a\u00f1o 1971, hace 50 a\u00f1os. En esta comunidad, este\u00a0entonces incipiente gigante\u00a0de la m\u00fasica popular, Johnny Ventura, nos brind\u00f3 con todo el salero, la alegr\u00eda y esp\u00edritu festivo que Dios pudo poner en una sola persona, la m\u00e1s memorable e incomparable fiesta que se haya celebrado en esta comunidad. 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Cuando comenc\u00e9 a contar el dinero para entregarlo a Johnny, \u00e9ste, incr\u00e9dulo de lo que estaba viendo, nos mir\u00f3 asombrado y acert\u00f3 a decirnos: -\u201cY yo vine desde la capital contratado para esta fiesta por estos muchachitos, no lo puedo creer\u201d.\u00a0\u2013\u201cSi lo hubiera sabido, no vendr\u00eda. Les felicito, les felicito\u201d,\u00a0abund\u00f3, mientras entre risas, se pasaba las manos por la cabeza.\u00a0Cuentan que despu\u00e9s de la fiesta y antes de partir para Santo Domingo, Johnny y sus m\u00fasicos fueron al r\u00edo y se dieron un rico chapuz\u00f3n. El festejo en Tamayo impact\u00f3 tanto al \u201cCaballo Mayor\u201d que \u00e9ste lleg\u00f3 a\u00a0 referirse al mismo m\u00e1s de una vez en el Show del Medio D\u00eda, rememorando as\u00ed el grato momento que vivi\u00f3 con los tamayenses, llegando incluso a citar a nuestra comunidad en uno de sus populares merengues. Nos cuenta Jos\u00e9 Reyes, que fue de los que se qued\u00f3 en Tamayo despu\u00e9s que otros alzamos vuelos para la capital, que nuestro pueblo \u201ccomo amante de la buena m\u00fasica recibi\u00f3 luego en varias ocasiones al Combo Show de Johnny Ventura, al igual que lo hizo con las dem\u00e1s orquestas de ese momento, Rafael Solano, Chech\u00e9 Abr\u00e9u, F\u00e9lix del Rosario, Los Diplom\u00e1ticos, entre otros\u201d. Vale decir, que nuestro gran Johnny abri\u00f3 en nuestro municipio una nueva plaza para el deleite de la mejor m\u00fasica para bailar y gozar del mundo, el merengue. \u00a1Paz a tu alma, querido Johnny; loor a tu memoria sempiterna! \u00a1Que Dios te tenga en su santa gloria \u00a0Caballo Mayor, como te bautiz\u00f3 el pueblo; y all\u00ed siga esparciendo tu alegr\u00eda entre los dem\u00e1s \u00e1ngeles del cielo! Emiliano Reyes www.ereprensa.blogspot.com<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"footnotes":""},"categories":[15,52],"tags":[],"class_list":["post-120269","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nacionales","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/120269","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=120269"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/120269\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":120271,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/120269\/revisions\/120271"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=120269"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=120269"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=120269"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}