{"id":120872,"date":"2021-09-23T11:00:15","date_gmt":"2021-09-23T15:00:15","guid":{"rendered":"http:\/\/conexiondigital.com.do\/?p=120872"},"modified":"2021-09-23T11:01:05","modified_gmt":"2021-09-23T15:01:05","slug":"cronica-de-vida-y-de-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/2021\/09\/23\/cronica-de-vida-y-de-muerte\/","title":{"rendered":"Cr\u00f3nica de vida y de muerte"},"content":{"rendered":"<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-120873 alignleft\" src=\"https:\/\/images.conexiondigital.com.do\/wp-content\/uploads\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/thumbnail_IMG_7753-1-533x800.jpg\" alt=\"\" width=\"177\" height=\"266\" \/>\u00abNo jodas al m\u00e9dico, no le enojes; es peligroso\u2026.\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>Por Emiliano Reyes Espejo<\/p>\n<p>ere.prensa@gmail.com<\/p>\n<p>La precariedad de los servicios m\u00e9dicos se remonta a tiempos inmemoriales. Las prestaciones de estas asistencias por parte del sistema de salud y de profesionales de la medicina son ahora, sin embargo, totalmente diferentes. El sector ha logrado una impactante transformaci\u00f3n que lo ha convertido en una \u201ctasita de oro\u201d, si lo comparamos con la pr\u00e1ctica m\u00e9dica\u00a0que se realizaba unas cuantas d\u00e9cadas atr\u00e1s en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Hasta hace cierto tiempo el com\u00fan de los dominicanos recurre a curanderos, brujer\u00edas y otras experiencias para buscar su salud, lo cual contribuye al aumento de la mortalidad, especialmente en zonas remotas.<\/p>\n<p>La pr\u00e1ctica m\u00e9dica\u00a0ha sufrido en los \u00faltimos tiempos, sin embargo, una especie de revoluci\u00f3n. Las transformaciones se manifiestan no solo en el ejercicio de esta disciplina, su pr\u00e1ctica y asistencia social sino que se registra, asimismo, como salto cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico de impacto en lo referente a lo acad\u00e9mico en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Los avances m\u00e9dicos se pueden apreciar con solo observar los grandes y modernos centros, p\u00fablicos y privados, que se han construido, tanto en la capital como en Santiago, Punta Cana (Hig\u00fcey) y otras ciudades. Tambi\u00e9n en la pr\u00e1ctica de cirug\u00edas avanzadas no convencionales, como son las de coraz\u00f3n abierto, hep\u00e1tica, caderas, r\u00f3tulas y de otros miembros del cuerpo humano.<\/p>\n<p>Para nadie es un secreto que nos hemos convertido, como pa\u00eds, en un importante destino para el turismo m\u00e9dico. Son cientos o tal vez miles los extranjeros que nos visitan para someterse a delicadas intervenciones quir\u00fargicas, odontol\u00f3gicas, est\u00e9ticas y otras \u00e1reas de la ciencia m\u00e9dica. La nueva realidad beneficia a la econom\u00eda con aportes que son cada vez m\u00e1s importantes, espec\u00edficamente en divisas.<\/p>\n<p>Pero no siempre ha sido as\u00ed. La ignorancia y malas pr\u00e1cticas m\u00e9dicas primaron en una \u00e9poca por muchos a\u00f1os entre los dominicanos. Pero los distintos gobiernos han realizado inversiones e importantes aportes, tangibles e intangibles, que contribuyen a este crecimiento (en calidad y cantidad) de la pr\u00e1ctica m\u00e9dica a nivel nacional.<\/p>\n<p>Hay que reconocer que estos cambios comenzaron en el r\u00e9gimen del dictador Rafael Le\u00f3nidas Trujillo Molina. La pr\u00e1ctica m\u00e9dica era muy limitada antes de la dictadura, entonces imperaban entre los ciudadanos las creencias m\u00e1gico-religiosas y las brujer\u00edas como alternativa para curar las enfermedades.<\/p>\n<p>En el r\u00e9gimen de Trujillo fue que se comenzaron a construir hospitales regionales y se instal\u00f3\u00a0el sistema de servicio-m\u00e9dico social del Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS) dando lugar a las fuentes que facilitaron la asistencia m\u00e9dica a los dominicanos.<\/p>\n<p>Para la regi\u00f3n Sur se construy\u00f3 el hospital regional Juan Pablo Pina, en la provincia de San Crist\u00f3bal. Cont\u00f3 nuestro padre Eloy Reyes G\u00f3mez que a este centro acud\u00edan a diario decenas de personas de distintas comunidades sure\u00f1as en busca de salud.<\/p>\n<p>En una ocasi\u00f3n \u2013relat\u00f3- llev\u00f3 all\u00ed a mi hermano Bernardo a realizarse una cirug\u00eda para corregir una hernia en uno de sus test\u00edculos. La lesi\u00f3n dio lugar a que a \u00e9ste le pusieran el mote de \u201cCoj\u00f3n Gad\u00e9\u201d, debido a que ten\u00eda sus g\u00f3nadas exageradamente abultadas.<\/p>\n<p>Mientras hac\u00eda turno para fijar la fecha de la cirug\u00eda de Bernardo, lleg\u00f3 al centro m\u00e9dico un militar acompa\u00f1ando a su padre que ten\u00eda un visible deterioro de salud. El soldado reclam\u00f3 que se atendiera de inmediato a su pariente, pero m\u00e9dicos y enfermeras les explicaron que no era posible porque hab\u00edan otros pacientes en turno, por lo que deb\u00eda esperar.<\/p>\n<p>El militar tron\u00f3 en voz alta y reclamaba la asistencia m\u00e9dica de manera\u00a0 enf\u00e1tica e insistente. Trataron de calmarlo, pero el soldado insisti\u00f3:<\/p>\n<p>-\u201cYo soy un guardia del jefe, exijo un mejor trato\u2026\u201d. \u2013\u201cSi no atienden ahora mismo a mi padre voy a denunciar esto ante el mismo general\u00edsimo Trujillo\u201d.\u00a0\u00c9ste vocifer\u00f3 \u2013en medio de un prolongado y extenuante silencio- que \u00e9l personalmente informar\u00eda esta situaci\u00f3n de mal servicio que seg\u00fan dec\u00eda, se daba en el hospital. Aleg\u00f3 igualmente un irrespeto a los militares.\u00a0-\u201cEsto tiene que saberlo el jefe, est\u00e1n neg\u00e1ndole asistencia m\u00e9dica al padre de un guardia\u2026\u201d,\u00a0enfatiz\u00f3.<\/p>\n<p>Todos sab\u00edan\u00a0 lo que implicar\u00eda una denuncia de esta naturaleza ante el jefe. El hospital Pina era su hechura, un estandarte del cual se vanagloriaba, ya que era su orgullo no solo por el servicio que prestaba a los sure\u00f1os, sino por ser un centro especial que el tirano hab\u00eda construido para \u00a0beneficio de los sancristobalenses.<\/p>\n<p>-\u201cEse es el hospital del jefe\u201d,\u00a0dec\u00edan parroquianos del Sur cuando cruzaban en guaguas de pasajeros por el frente del centro de salud en sus viajes a la capital o cuando regresaban a los pueblos de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Un rato despu\u00e9s, y en medio del silencio expectante, un m\u00e9dico sali\u00f3 de su consultorio y se acerc\u00f3 al militar, dici\u00e9ndole:<\/p>\n<p>-\u201cSe\u00f1or, se\u00f1or, c\u00e1lmese, traiga al paciente, ya vamos a atenderlo. Entre por aqu\u00ed por favor\u201d. El galeno, acompa\u00f1ado de un enfermero y dos enfermeras, trasladaron al padre del militar que luc\u00eda desnutrido, desmejorado y en estado avanzado de su enfermedad.<\/p>\n<p>Los galenos procedieron a atender al paciente que proced\u00eda de un lejano poblado de la zona fronteriza con Hait\u00ed. Momentos despu\u00e9s el militar fue llamado por el equipo m\u00e9dico, luego de lo cual \u00e9ste sali\u00f3 con ojos llorosos acompa\u00f1ando el cuerpo inerte de su padre que tendido en una camilla, iba envuelto en una s\u00e1bana blanca y de cara al cielo.\u00a0 \u00c9l, desconsolado, daba gritos estremecedores, su progenitor hab\u00eda muerto.<\/p>\n<p>\u201cNo fuerce con los m\u00e9dicos\u201d,\u00a0dec\u00eda nuestro padre despu\u00e9s de contarnos esta triste y aleccionadora historia. A mi hermano Bernardo, quien era apenas un mozalbete, le hicieron su cirug\u00eda de hernia de un test\u00edculo, de la cual sali\u00f3 bien. \u00c9ste creci\u00f3 y dej\u00f3 de ser \u201cCoj\u00f3n Gad\u00e9\u201d y pas\u00f3 a ser \u201cBeh\u00edn\u201d, quien se \u201cmeti\u00f3 en mujer\u201d y tuvo entonces que engancharse a la\u00a0\u201cguardia del jefe\u201d.\u00a0 Despu\u00e9s fue llamado \u201cEspejo\u201d o \u201cEspejito\u201d, primero como un afanoso s\u00edndico en Vicente Noble (y por el apellido, \u00a0Espejo El s\u00edndico de Vicente Noble). Despu\u00e9s se le conoci\u00f3 como Espejo, un entregado combatiente constitucionalista.<\/p>\n<p><strong>Discurrir del tiempo<\/strong><\/p>\n<p>El tiempo pas\u00f3 y en Tamayo se instal\u00f3 un consultorio que era atendido por m\u00e9dicos y por \u201cparam\u00e9dicos\u201d. Algunos que eran del propio pueblo y otros enviados desde la capital (don Otilio P\u00e9rez y el doctor Gerineldo Michel, entre otros). Este centro de salud ten\u00eda la virtud de evitar que habitantes de Tamayo y comunidades tuvieran que trasladarse a los centros de salud de Barahona y al hospital Pina de San Crist\u00f3bal para aliviar sus dolencias. All\u00ed acud\u00edan a atenderse moradores de Monserrate, Batey Santa Mar\u00eda, Bayahonda, Guanarate, Santa Ana y otras localidades.<\/p>\n<p>Un d\u00eda se present\u00f3 all\u00ed, como muchos otros ciudadanos, el se\u00f1or Nicasio, un campesino de machete al cinto, ropa de trabajo y chancletas. Proced\u00eda de la comunidad de Guanarate, lleg\u00f3 montado en un fam\u00e9lico burrito de estropeada montura y cer\u00f3n lleno de sue\u00f1os.<\/p>\n<p>A Nicasio lo atendi\u00f3 el m\u00e9dico Julio Kaluche, de clara ascendencia \u00e1rabe,\u00a0que lleg\u00f3 al poblado procedente desde Santo Domingo y comenz\u00f3 a atender a pacientes que se presentaron con inn\u00fameras dolencias. El galeno asumi\u00f3 con dedicaci\u00f3n el trabajo que cada d\u00eda era m\u00e1s demandante, acompa\u00f1ado de Nidia, una enfermera del lugar.<\/p>\n<p>-\u201cDoctor, siento fuertes dolores aqu\u00ed, en la barriga\u201d,\u00a0dijo Nicasio.<\/p>\n<p>-\u201cA d\u00f3nde le duele, vamos a ver, d\u00e9jeme ver se\u00f1or\u201d,\u00a0pregunt\u00f3. Acto seguido el paciente comenz\u00f3 a explicar sobre sus dolores, si\u00e9ndole recetado y entregado varios medicamentos para su sanaci\u00f3n. A partir de entonces Nicasio marc\u00f3 una rutina, se traslad\u00f3 d\u00eda por d\u00eda al dispensario.<\/p>\n<p>El doctor Kaluche, cincuent\u00f3n de tez blanca, de visible calvicie y abultada barriga, iba todas las tardes despu\u00e9s de agotar su faena laboral, al colmado de mi padre Eloy, ubicado en la calle 10 de marzo casi esquina avenida Libertad, frente a la entonces tienda del comerciante Nayo M\u00e9ndez, y cerca de d\u00f3nde operaba el dispensario.<\/p>\n<p>Cada tarde estos \u2013el m\u00e9dico y mi padre- entablaron amplias conversaciones sobre temas dis\u00edmiles, iniciando una inesperada, pero afectuosa amistad. Mientras hablaban, el facultativo consum\u00eda tragos de ron que cog\u00eda fiado en el colmado. Tomaba y hablaba de manera efusiva, a la vez que fumaba sin control cigarrillos marca Crema, como \u00a0dir\u00eda un compueblano, como si fuera \u201cun murci\u00e9lago\u201d. No terminaba uno y ya encend\u00eda el otro. Casi siempre amontonaba un rinc\u00f3n del negocio de colillas humeantes que luego toc\u00f3 a mi hermana Aida y a m\u00ed recogerlas, caus\u00e1ndonos ciertos \u201cesteriquitos\u201d.<\/p>\n<p>Kaluche se refiri\u00f3 con preocupaci\u00f3n en esas conversaciones sobre el paciente Nicasio. Se quej\u00f3 de que todos los d\u00edas aparec\u00eda en el dispensario, cada vez con una dolencia diferente. Se le recet\u00f3 un medicamento para un problema de pulm\u00f3n y al otro d\u00eda se aparec\u00eda con un dolor en una pierna o con una arritmia card\u00edaca.<\/p>\n<p>-\u201cUn d\u00eda le pasar\u00e1 algo, fu\u00f1e mucho\u2026\u201d,\u00a0coment\u00f3 el galeno a modo de advertencia. Dicho y hecho, como dice el refr\u00e1n.<\/p>\n<p>-\u201cDoctor, ahora el brazo izquierdo y la espalda es que me duelen\u201d,\u00a0expres\u00f3 por en\u00e9sima vez el paciente.<\/p>\n<p>-\u201cPero te di ayer mismo unos analg\u00e9sicos, espera a que te hagan efecto\u201d. \u2013\u201cDeja que los medicamentos te curen\u201d,\u00a0le dijo el m\u00e9dico.<\/p>\n<p>El doctor Kaluche cont\u00f3 que estaba al borde de la desesperaci\u00f3n y no encontraba qu\u00e9 hacer con ese paciente, a veces \u2013agreg\u00f3-quer\u00eda esconderse cuando le ve\u00eda llegar.\u00a0-\u201cAh\u00ed est\u00e1 de nuevo ese hombre, me est\u00e1 fastidiando\u201d,\u00a0expres\u00f3 \u00e9ste a la enfermera. \u2013\u201cT\u00fa ver\u00e1s, tu ver\u00e1s\u201d\u2026,\u00a0espet\u00f3.<\/p>\n<p>No hab\u00edan pasado dos d\u00edas cuando vieron a la gente correr hacia el consultorio. Los vecinos ten\u00edan la costumbre de ir a curiosear por las ventanas cuando se informaba que hab\u00eda fallecido una persona en ese centro de salud, el \u00fanico que exist\u00eda en la comunidad.<\/p>\n<p>-\u201cSe muri\u00f3 un hombre en el dispensario. Ven\u00eda todos los d\u00edas a chequearse\u2026\u201d,\u00a0comentaban conmovidos los vecinos.\u00a0Lo \u00fanico que se sab\u00eda era que lo hab\u00edan inyectado y le dio un \u201cpatat\u00fas\u201d.\u00a0\u2013\u201cSe va a curar, t\u00fa ver\u00e1s\u2026\u201d,\u00a0dec\u00eda el m\u00e9dico mientras le pon\u00eda la inyecci\u00f3n. Casi de inmediato Nicasio comenz\u00f3 a temblar desde los pies hasta la cabeza y a convulsionar.\u00a0-\u201cYo sab\u00eda que te iba a joder, jode demasiado\u2026 Ah\u00ed tiene, jode ahora\u2026\u201d, dec\u00eda el galeno visiblemente molesto.<\/p>\n<p>-\u00a1Aaay doctor me muero!, \u00a1me muero doctor! \u00a1No me deje morir, doctor!,\u00a0exclam\u00f3 Nicasio desesperado mientras todo su cuerpo temblaba.<\/p>\n<p>El doctor Kaluche puso otra inyecci\u00f3n al paciente y esto hizo que cayera en un sue\u00f1o profundo que le mantuvo \u201ctieso\u201d durante horas en la camilla del consultorio. La enfermera, d\u00e1ndolo por un caso perdido, lo tap\u00f3 con una s\u00e1bana blanca. La gente se aglomer\u00f3 para observar por las persianas el cuerpo r\u00edgido de Nicasio, como si todo aquello se tratara de un espect\u00e1culo.<\/p>\n<p>A las cuatro de la tarde el hombre despert\u00f3, mir\u00f3 azorado para uno y otro lado cu\u00e1l \u201cguinea tuerta\u201d, como si hubiera despertado de un sue\u00f1o del m\u00e1s all\u00e1:\u00a0-\u00a1Se despert\u00f3 el muerto! \u00a1Se despert\u00f3 el muerto!,\u00a0\u00a0gritaban los curiosos llenos de espanto. La noticia se propag\u00f3 r\u00e1pidamente por toda la poblaci\u00f3n.\u00a0\u2013\u201cEstaba muerto y se levant\u00f3 de nuevo\u2026incre\u00edble\u201d,\u00a0comentaban.<\/p>\n<p>Nicasio se puso de pie y corri\u00f3 hacia su borrico, se mont\u00f3 en el mismo y lo ech\u00f3 a correr hasta llegar a su comunidad de Guanarate. Cuentan que \u00e9ste nunca m\u00e1s volvi\u00f3 por el consultorio. Aquella experiencia hizo, en tanto, que el doctor Kaluche emprendiera su regreso a la capital.<\/p>\n<p>Pasado el tiempo, yo regresaba de la Universidad Aut\u00f3noma de Santo Domingo (UASD) donde estudiaba Comunicaci\u00f3n Social y me encontr\u00e9 con Kaluche en el frente de la Puerta del Conde. Me reconoci\u00f3, se acerc\u00f3 a m\u00ed y me pregunt\u00f3 por mi padre. Hicimos referencia a aquel incidente y\u00a0 \u00e9l por cuenta propia decidi\u00f3 revelarme un secreto:<\/p>\n<p>-\u201cMira, te voy a revelar esto, aqu\u00ed entre nosotros dos. Realmente no soy doctor, yo soy m\u00e9dico veterinario, mi especialidad es la veterinaria\u201d.<\/p>\n<p>Kaluche vio que cambi\u00e9 de semblante mientras me hac\u00eda esta revelaci\u00f3n. Record\u00e9 que tanto mi padre como una buena parte de mi familia hab\u00edan sido atendidos por \u00e9ste en el consultorio.<\/p>\n<p>-\u201cS\u00e9 que te parecer\u00e1 extra\u00f1o. Pero fue que pasaba entonces una situaci\u00f3n dif\u00edcil. No ten\u00eda empleo aqu\u00ed en la capital y un amigo me pregunt\u00f3 si quer\u00eda ir como encargado del consultorio m\u00e9dico de tu pueblo, y acept\u00e9\u201d.<\/p>\n<p>-\u201cEsa es la historia, esa es la historia amigo\u2026\u201d.<\/p>\n<p>*El autor es periodista<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abNo jodas al m\u00e9dico, no le enojes; es peligroso\u2026.\u00bb Por Emiliano Reyes Espejo ere.prensa@gmail.com La precariedad de los servicios m\u00e9dicos se remonta a tiempos inmemoriales. Las prestaciones de estas asistencias por parte del sistema de salud y de profesionales de la medicina son ahora, sin embargo, totalmente diferentes. El sector ha logrado una impactante transformaci\u00f3n que lo ha convertido en una \u201ctasita de oro\u201d, si lo comparamos con la pr\u00e1ctica m\u00e9dica\u00a0que se realizaba unas cuantas d\u00e9cadas atr\u00e1s en el pa\u00eds. Hasta hace cierto tiempo el com\u00fan de los dominicanos recurre a curanderos, brujer\u00edas y otras experiencias para buscar su salud, lo cual contribuye al aumento de la mortalidad, especialmente en zonas remotas. La pr\u00e1ctica m\u00e9dica\u00a0ha sufrido en los \u00faltimos tiempos, sin embargo, una especie de revoluci\u00f3n. Las transformaciones se manifiestan no solo en el ejercicio de esta disciplina, su pr\u00e1ctica y asistencia social sino que se registra, asimismo, como salto cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico de impacto en lo referente a lo acad\u00e9mico en el pa\u00eds. Los avances m\u00e9dicos se pueden apreciar con solo observar los grandes y modernos centros, p\u00fablicos y privados, que se han construido, tanto en la capital como en Santiago, Punta Cana (Hig\u00fcey) y otras ciudades. Tambi\u00e9n en la pr\u00e1ctica de cirug\u00edas avanzadas no convencionales, como son las de coraz\u00f3n abierto, hep\u00e1tica, caderas, r\u00f3tulas y de otros miembros del cuerpo humano. Para nadie es un secreto que nos hemos convertido, como pa\u00eds, en un importante destino para el turismo m\u00e9dico. Son cientos o tal vez miles los extranjeros que nos visitan para someterse a delicadas intervenciones quir\u00fargicas, odontol\u00f3gicas, est\u00e9ticas y otras \u00e1reas de la ciencia m\u00e9dica. La nueva realidad beneficia a la econom\u00eda con aportes que son cada vez m\u00e1s importantes, espec\u00edficamente en divisas. Pero no siempre ha sido as\u00ed. La ignorancia y malas pr\u00e1cticas m\u00e9dicas primaron en una \u00e9poca por muchos a\u00f1os entre los dominicanos. Pero los distintos gobiernos han realizado inversiones e importantes aportes, tangibles e intangibles, que contribuyen a este crecimiento (en calidad y cantidad) de la pr\u00e1ctica m\u00e9dica a nivel nacional. Hay que reconocer que estos cambios comenzaron en el r\u00e9gimen del dictador Rafael Le\u00f3nidas Trujillo Molina. La pr\u00e1ctica m\u00e9dica era muy limitada antes de la dictadura, entonces imperaban entre los ciudadanos las creencias m\u00e1gico-religiosas y las brujer\u00edas como alternativa para curar las enfermedades. En el r\u00e9gimen de Trujillo fue que se comenzaron a construir hospitales regionales y se instal\u00f3\u00a0el sistema de servicio-m\u00e9dico social del Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS) dando lugar a las fuentes que facilitaron la asistencia m\u00e9dica a los dominicanos. Para la regi\u00f3n Sur se construy\u00f3 el hospital regional Juan Pablo Pina, en la provincia de San Crist\u00f3bal. Cont\u00f3 nuestro padre Eloy Reyes G\u00f3mez que a este centro acud\u00edan a diario decenas de personas de distintas comunidades sure\u00f1as en busca de salud. En una ocasi\u00f3n \u2013relat\u00f3- llev\u00f3 all\u00ed a mi hermano Bernardo a realizarse una cirug\u00eda para corregir una hernia en uno de sus test\u00edculos. La lesi\u00f3n dio lugar a que a \u00e9ste le pusieran el mote de \u201cCoj\u00f3n Gad\u00e9\u201d, debido a que ten\u00eda sus g\u00f3nadas exageradamente abultadas. Mientras hac\u00eda turno para fijar la fecha de la cirug\u00eda de Bernardo, lleg\u00f3 al centro m\u00e9dico un militar acompa\u00f1ando a su padre que ten\u00eda un visible deterioro de salud. El soldado reclam\u00f3 que se atendiera de inmediato a su pariente, pero m\u00e9dicos y enfermeras les explicaron que no era posible porque hab\u00edan otros pacientes en turno, por lo que deb\u00eda esperar. El militar tron\u00f3 en voz alta y reclamaba la asistencia m\u00e9dica de manera\u00a0 enf\u00e1tica e insistente. Trataron de calmarlo, pero el soldado insisti\u00f3: -\u201cYo soy un guardia del jefe, exijo un mejor trato\u2026\u201d. \u2013\u201cSi no atienden ahora mismo a mi padre voy a denunciar esto ante el mismo general\u00edsimo Trujillo\u201d.\u00a0\u00c9ste vocifer\u00f3 \u2013en medio de un prolongado y extenuante silencio- que \u00e9l personalmente informar\u00eda esta situaci\u00f3n de mal servicio que seg\u00fan dec\u00eda, se daba en el hospital. Aleg\u00f3 igualmente un irrespeto a los militares.\u00a0-\u201cEsto tiene que saberlo el jefe, est\u00e1n neg\u00e1ndole asistencia m\u00e9dica al padre de un guardia\u2026\u201d,\u00a0enfatiz\u00f3. Todos sab\u00edan\u00a0 lo que implicar\u00eda una denuncia de esta naturaleza ante el jefe. El hospital Pina era su hechura, un estandarte del cual se vanagloriaba, ya que era su orgullo no solo por el servicio que prestaba a los sure\u00f1os, sino por ser un centro especial que el tirano hab\u00eda construido para \u00a0beneficio de los sancristobalenses. -\u201cEse es el hospital del jefe\u201d,\u00a0dec\u00edan parroquianos del Sur cuando cruzaban en guaguas de pasajeros por el frente del centro de salud en sus viajes a la capital o cuando regresaban a los pueblos de la regi\u00f3n. Un rato despu\u00e9s, y en medio del silencio expectante, un m\u00e9dico sali\u00f3 de su consultorio y se acerc\u00f3 al militar, dici\u00e9ndole: -\u201cSe\u00f1or, se\u00f1or, c\u00e1lmese, traiga al paciente, ya vamos a atenderlo. Entre por aqu\u00ed por favor\u201d. El galeno, acompa\u00f1ado de un enfermero y dos enfermeras, trasladaron al padre del militar que luc\u00eda desnutrido, desmejorado y en estado avanzado de su enfermedad. Los galenos procedieron a atender al paciente que proced\u00eda de un lejano poblado de la zona fronteriza con Hait\u00ed. Momentos despu\u00e9s el militar fue llamado por el equipo m\u00e9dico, luego de lo cual \u00e9ste sali\u00f3 con ojos llorosos acompa\u00f1ando el cuerpo inerte de su padre que tendido en una camilla, iba envuelto en una s\u00e1bana blanca y de cara al cielo.\u00a0 \u00c9l, desconsolado, daba gritos estremecedores, su progenitor hab\u00eda muerto. \u201cNo fuerce con los m\u00e9dicos\u201d,\u00a0dec\u00eda nuestro padre despu\u00e9s de contarnos esta triste y aleccionadora historia. A mi hermano Bernardo, quien era apenas un mozalbete, le hicieron su cirug\u00eda de hernia de un test\u00edculo, de la cual sali\u00f3 bien. \u00c9ste creci\u00f3 y dej\u00f3 de ser \u201cCoj\u00f3n Gad\u00e9\u201d y pas\u00f3 a ser \u201cBeh\u00edn\u201d, quien se \u201cmeti\u00f3 en mujer\u201d y tuvo entonces que engancharse a la\u00a0\u201cguardia del jefe\u201d.\u00a0 Despu\u00e9s fue llamado \u201cEspejo\u201d o \u201cEspejito\u201d, primero como un afanoso s\u00edndico en Vicente Noble (y por el apellido, \u00a0Espejo El s\u00edndico de Vicente Noble). Despu\u00e9s se le conoci\u00f3 como Espejo, un entregado combatiente constitucionalista. Discurrir del tiempo El tiempo pas\u00f3 y en Tamayo se instal\u00f3 un consultorio que era atendido por m\u00e9dicos y por \u201cparam\u00e9dicos\u201d. Algunos que eran del propio pueblo y otros enviados desde la capital (don Otilio P\u00e9rez y el doctor Gerineldo Michel, entre otros). Este centro de salud ten\u00eda la virtud de evitar que habitantes de Tamayo y comunidades tuvieran que trasladarse a los centros de salud de Barahona y al hospital Pina de San Crist\u00f3bal para aliviar sus dolencias. All\u00ed acud\u00edan a atenderse moradores de Monserrate, Batey Santa Mar\u00eda, Bayahonda, Guanarate, Santa Ana y otras localidades. Un d\u00eda se present\u00f3 all\u00ed, como muchos otros ciudadanos, el se\u00f1or Nicasio, un campesino de machete al cinto, ropa de trabajo y chancletas. Proced\u00eda de la comunidad de Guanarate, lleg\u00f3 montado en un fam\u00e9lico burrito de estropeada montura y cer\u00f3n lleno de sue\u00f1os. A Nicasio lo atendi\u00f3 el m\u00e9dico Julio Kaluche, de clara ascendencia \u00e1rabe,\u00a0que lleg\u00f3 al poblado procedente desde Santo Domingo y comenz\u00f3 a atender a pacientes que se presentaron con inn\u00fameras dolencias. El galeno asumi\u00f3 con dedicaci\u00f3n el trabajo que cada d\u00eda era m\u00e1s demandante, acompa\u00f1ado de Nidia, una enfermera del lugar. -\u201cDoctor, siento fuertes dolores aqu\u00ed, en la barriga\u201d,\u00a0dijo Nicasio. -\u201cA d\u00f3nde le duele, vamos a ver, d\u00e9jeme ver se\u00f1or\u201d,\u00a0pregunt\u00f3. Acto seguido el paciente comenz\u00f3 a explicar sobre sus dolores, si\u00e9ndole recetado y entregado varios medicamentos para su sanaci\u00f3n. A partir de entonces Nicasio marc\u00f3 una rutina, se traslad\u00f3 d\u00eda por d\u00eda al dispensario. El doctor Kaluche, cincuent\u00f3n de tez blanca, de visible calvicie y abultada barriga, iba todas las tardes despu\u00e9s de agotar su faena laboral, al colmado de mi padre Eloy, ubicado en la calle 10 de marzo casi esquina avenida Libertad, frente a la entonces tienda del comerciante Nayo M\u00e9ndez, y cerca de d\u00f3nde operaba el dispensario. Cada tarde estos \u2013el m\u00e9dico y mi padre- entablaron amplias conversaciones sobre temas dis\u00edmiles, iniciando una inesperada, pero afectuosa amistad. Mientras hablaban, el facultativo consum\u00eda tragos de ron que cog\u00eda fiado en el colmado. Tomaba y hablaba de manera efusiva, a la vez que fumaba sin control cigarrillos marca Crema, como \u00a0dir\u00eda un compueblano, como si fuera \u201cun murci\u00e9lago\u201d. No terminaba uno y ya encend\u00eda el otro. Casi siempre amontonaba un rinc\u00f3n del negocio de colillas humeantes que luego toc\u00f3 a mi hermana Aida y a m\u00ed recogerlas, caus\u00e1ndonos ciertos \u201cesteriquitos\u201d. Kaluche se refiri\u00f3 con preocupaci\u00f3n en esas conversaciones sobre el paciente Nicasio. Se quej\u00f3 de que todos los d\u00edas aparec\u00eda en el dispensario, cada vez con una dolencia diferente. Se le recet\u00f3 un medicamento para un problema de pulm\u00f3n y al otro d\u00eda se aparec\u00eda con un dolor en una pierna o con una arritmia card\u00edaca. -\u201cUn d\u00eda le pasar\u00e1 algo, fu\u00f1e mucho\u2026\u201d,\u00a0coment\u00f3 el galeno a modo de advertencia. Dicho y hecho, como dice el refr\u00e1n. -\u201cDoctor, ahora el brazo izquierdo y la espalda es que me duelen\u201d,\u00a0expres\u00f3 por en\u00e9sima vez el paciente. -\u201cPero te di ayer mismo unos analg\u00e9sicos, espera a que te hagan efecto\u201d. \u2013\u201cDeja que los medicamentos te curen\u201d,\u00a0le dijo el m\u00e9dico. El doctor Kaluche cont\u00f3 que estaba al borde de la desesperaci\u00f3n y no encontraba qu\u00e9 hacer con ese paciente, a veces \u2013agreg\u00f3-quer\u00eda esconderse cuando le ve\u00eda llegar.\u00a0-\u201cAh\u00ed est\u00e1 de nuevo ese hombre, me est\u00e1 fastidiando\u201d,\u00a0expres\u00f3 \u00e9ste a la enfermera. \u2013\u201cT\u00fa ver\u00e1s, tu ver\u00e1s\u201d\u2026,\u00a0espet\u00f3. No hab\u00edan pasado dos d\u00edas cuando vieron a la gente correr hacia el consultorio. Los vecinos ten\u00edan la costumbre de ir a curiosear por las ventanas cuando se informaba que hab\u00eda fallecido una persona en ese centro de salud, el \u00fanico que exist\u00eda en la comunidad. -\u201cSe muri\u00f3 un hombre en el dispensario. Ven\u00eda todos los d\u00edas a chequearse\u2026\u201d,\u00a0comentaban conmovidos los vecinos.\u00a0Lo \u00fanico que se sab\u00eda era que lo hab\u00edan inyectado y le dio un \u201cpatat\u00fas\u201d.\u00a0\u2013\u201cSe va a curar, t\u00fa ver\u00e1s\u2026\u201d,\u00a0dec\u00eda el m\u00e9dico mientras le pon\u00eda la inyecci\u00f3n. Casi de inmediato Nicasio comenz\u00f3 a temblar desde los pies hasta la cabeza y a convulsionar.\u00a0-\u201cYo sab\u00eda que te iba a joder, jode demasiado\u2026 Ah\u00ed tiene, jode ahora\u2026\u201d, dec\u00eda el galeno visiblemente molesto. -\u00a1Aaay doctor me muero!, \u00a1me muero doctor! \u00a1No me deje morir, doctor!,\u00a0exclam\u00f3 Nicasio desesperado mientras todo su cuerpo temblaba. El doctor Kaluche puso otra inyecci\u00f3n al paciente y esto hizo que cayera en un sue\u00f1o profundo que le mantuvo \u201ctieso\u201d durante horas en la camilla del consultorio. La enfermera, d\u00e1ndolo por un caso perdido, lo tap\u00f3 con una s\u00e1bana blanca. La gente se aglomer\u00f3 para observar por las persianas el cuerpo r\u00edgido de Nicasio, como si todo aquello se tratara de un espect\u00e1culo. A las cuatro de la tarde el hombre despert\u00f3, mir\u00f3 azorado para uno y otro lado cu\u00e1l \u201cguinea tuerta\u201d, como si hubiera despertado de un sue\u00f1o del m\u00e1s all\u00e1:\u00a0-\u00a1Se despert\u00f3 el muerto! \u00a1Se despert\u00f3 el muerto!,\u00a0\u00a0gritaban los curiosos llenos de espanto. La noticia se propag\u00f3 r\u00e1pidamente por toda la poblaci\u00f3n.\u00a0\u2013\u201cEstaba muerto y se levant\u00f3 de nuevo\u2026incre\u00edble\u201d,\u00a0comentaban. Nicasio se puso de pie y corri\u00f3 hacia su borrico, se mont\u00f3 en el mismo y lo ech\u00f3 a correr hasta llegar a su comunidad de Guanarate. Cuentan que \u00e9ste nunca m\u00e1s volvi\u00f3 por el consultorio. Aquella experiencia hizo, en tanto, que el doctor Kaluche emprendiera su regreso a la capital. Pasado el tiempo, yo regresaba de la Universidad Aut\u00f3noma de Santo Domingo (UASD) donde estudiaba Comunicaci\u00f3n Social y me encontr\u00e9 con Kaluche en el frente de la Puerta del Conde. Me reconoci\u00f3, se acerc\u00f3 a m\u00ed y me pregunt\u00f3 por mi padre. Hicimos referencia a aquel incidente y\u00a0 \u00e9l por cuenta propia decidi\u00f3 revelarme un secreto: -\u201cMira, te voy a revelar esto, aqu\u00ed entre nosotros dos. Realmente no soy doctor, yo soy m\u00e9dico veterinario, mi especialidad es la veterinaria\u201d. Kaluche vio que cambi\u00e9 de semblante mientras me hac\u00eda esta revelaci\u00f3n. Record\u00e9 que tanto mi padre como una buena parte de mi familia hab\u00edan sido atendidos por \u00e9ste en el consultorio. -\u201cS\u00e9 que te parecer\u00e1 extra\u00f1o. Pero fue que pasaba entonces una situaci\u00f3n dif\u00edcil. No ten\u00eda empleo aqu\u00ed en la capital y un amigo me pregunt\u00f3 si quer\u00eda ir como encargado del consultorio m\u00e9dico de tu pueblo, y acept\u00e9\u201d. -\u201cEsa es la historia, esa es la historia amigo\u2026\u201d. *El autor es periodista &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"footnotes":""},"categories":[15,52],"tags":[],"class_list":["post-120872","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nacionales","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/120872","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=120872"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/120872\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":120875,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/120872\/revisions\/120875"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=120872"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=120872"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=120872"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}