{"id":130202,"date":"2023-10-29T09:18:13","date_gmt":"2023-10-29T13:18:13","guid":{"rendered":"http:\/\/conexiondigital.com.do\/?p=130202"},"modified":"2023-10-29T09:18:57","modified_gmt":"2023-10-29T13:18:57","slug":"guido-liberal-vs-collado-conservador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/2023\/10\/29\/guido-liberal-vs-collado-conservador\/","title":{"rendered":"Guido-liberal vs. Collado-conservador"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-130203 aligncenter\" src=\"https:\/\/images.conexiondigital.com.do\/wp-content\/uploads\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/65725501_460526721344331_1300108350213586944_n.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"640\" \/>Oscar L\u00f3pez Reyes<\/p>\n<p>Las primarias celebradas el primero de octubre de 2023 por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), en las cuales el presidente constitucional Luis Rodolfo Abinader Corona fue declarado con el 91.79% para ser el candidato de esa organizaci\u00f3n y proseguir como jefe de Estado, descifra un toque de diana para los contendores de ese proceso: la imperiosidad mutua de incorporar a la campa\u00f1a electoral el 5.56% que sac\u00f3 Guido G\u00f3mez Mazara y el 2.22% de Ram\u00f3n Alburquerque.<\/p>\n<p>Equidistantemente, el escrutinio advierte a estos dos pol\u00edticos liberales y controversiales que se les obsequia un chance para reconciliarse con la c\u00fapula de su partido, para no dejarse abatir por el aislamiento que motorizar\u00edan los m\u00e1ximos representantes de los estamentos ultraconservadores de ese colectivo: David Collado y Carolina Mej\u00eda.<\/p>\n<p>El futuro de G\u00f3mez Mazara y Alburquerque est\u00e1 cifrado en que ambos desciendan de ese pedestal de arrogancia, autosupravaloraci\u00f3n y la confrontativa en su PRM, que deber\u00e1 abrirles campos sin tartamudeos. Encaja como pertinente pactar en el equilibrio y no conminarlos a que repliquen la f\u00e1bula de S\u00edsifo.<\/p>\n<p>Ese personaje de la mitolog\u00eda griega, que instaur\u00f3 el reino de Corinto, fue atormentado por los dioses a empujar una roca colosal hasta el pico de una cordillera, a fin de que, una vez estuviera en el punto m\u00e1s alto, asegurara que la pesada piedra no rodara de nuevo por la pendiente hasta el pelda\u00f1o m\u00e1s bajo, y as\u00ed -una y otra vez- hasta la infinidad.<\/p>\n<p>G\u00f3mez Mazara, Collado, Mej\u00eda y Alburquerque gravitan en una sociedad signada por el social-conservadurismo, el patrimonialismo y el clientelismo populista, que doblegan los nuevos paradigmas transdisciplinares. Retarlos pone a pruebas, dando vueltas en la apuesta m\u00e1s aventurera.<\/p>\n<p>Tanto el marketing pol\u00edtico como el marketing electoral aconsejan a los candidatos dominicanos que, para granjearse las preferencias de los distintos segmentos de votantes, ce\u00f1irse a una discursiva tradicional no desafiante de las estructuras hist\u00f3ricas vigentes. O sea, no confundir al aspirante presidencial con el sable que sobre su espinazo lanza el periodista cr\u00edtico.<\/p>\n<p>La disciplina citada tambi\u00e9n plantea que el objetivo de cara a los electores no se centra en andar a la caza de cambiar sus actitudes y comportamientos en funci\u00f3n del pensamiento propio, sino en procurar adaptarse a ellos, para complacerlos, atraerlos y transformar sus intenciones en votos.<\/p>\n<p>Ganar\u00e1n m\u00e1s G\u00f3mez Mazara y Alburquerque sumando su 7.78% a los aparentemente inconformes del PRM que les favorecieron en las primarias, que continuar en una pr\u00e9dica que agudizar\u00eda la confrontaci\u00f3n y conducir\u00eda a la soledad mini-grupal y al cierre de intersticios democr\u00e1ticos.<\/p>\n<p>Si ya el primero lidi\u00f3 en el PRD y tambi\u00e9n hizo gala de gallard\u00eda en la competencia en el PRM, el buen juicio sugiere no seguir por esa ruta, ni taladrar frentes por doquier. Es decir, no embestir contra todo aquel que se atreva a criticarlos o emitir opiniones contrarias, soltando pizcas de intolerancia.<\/p>\n<p>En la idiosincrasia de su formaci\u00f3n pol\u00edtica, G\u00f3mez Mazara asume el contempor\u00e1neo liberalismo social-dem\u00f3crata: libertades y el estado de derecho, la igualdad y el imperio de la ley, la democracia representativa, la econom\u00eda de mercado y la propiedad privada. No por esa ideolog\u00eda y s\u00ed por su estilo sietemachos, tendr\u00e1 que evitar que el imaginario colectivo lo relacione con figuras de la estirpe de Daniel Ortega Saavedra, presidente de Nicaragua, y Nicol\u00e1s Maduro Moros, presidente de Venezuela, que han sometido el socialismo a un descr\u00e9dito sin parag\u00f3n.<\/p>\n<p>Si por someter a la Justicia fuera, si por denuestos y denuncias contundentes se tratara y si por ser aguerrido verbal consistiera, ya se hubieran sentado en la silla presidencial Marino Vinicio Castillo (un patriota 100 por ciento), Narciso Isa Conde (ejemplo de coherencia revolucionaria en el tiempo) y Guillermo Moreno Garc\u00eda, quien no floja en un radicalismo que no crece num\u00e9ricamente. Resalta que los grupos de izquierda se han colocado como la cenicienta de Am\u00e9rica Latina porque, sin la m\u00e1s exigua frescura, todav\u00eda no comprenden la sociolog\u00eda pol\u00edtica nacional, y mucho menos el marketing pol\u00edtico y electoral.<\/p>\n<p>A G\u00f3mez Mazara le acicatea un legado hist\u00f3rico invaluable: hijo de Maximiliano G\u00f3mez (1943-1971), legendario l\u00edder del mao\u00edsta marxista-leninista del Movimiento Popular Dominicano (MPD) y Carmen Mazara, conocida gladiadora por la justicia, y sobrino de Orlando Mazara, dirigente del Movimiento Revolucionario 14 de Junio abatido en 1967 en la monta\u00f1a de San Jos\u00e9 de Ocoa.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, en otro abono, G\u00f3mez Mazara pone la vista con cierto carisma y argumenta con erudici\u00f3n y fluidez, relevantes en el c\u00f3digo y la narrativa electoral, pero esto no basta. Para su aceptaci\u00f3n, los electores exigen otras cualidades: estabilidad emocional, moderaci\u00f3n, generaci\u00f3n de confianza para la seguridad, una sonrisa seductora y habilidad para el recaudo de recursos financieros.<\/p>\n<p>En t\u00e9rmino de imagen p\u00fablica, su paso por la Consultor\u00eda Jur\u00eddica del Poder Ejecutivo le sum\u00f3, pero m\u00e1s le rest\u00f3, por la conflictividad, independientemente de los motivos. Desperdici\u00f3 un tiempo guerreando con un pol\u00edtico cuestionado y desprestigiado como Miguel Vargas Maldonado, y no bien hab\u00eda ingresado al PRM comenz\u00f3 a pulsear innecesariamente.<\/p>\n<p>A esa alta funci\u00f3n estatal debi\u00f3 haberle sacado m\u00e1s provecho en realizaciones materiales, pero la desaprovech\u00f3 en unos dimes y diretes, y con papeles judiciales debajo del brazo. Est\u00e1 comprobado que son tropiezos que en nada contribuyen en una sociedad con hondas ra\u00edces de pasados siglos.<\/p>\n<p>La versi\u00f3n antag\u00f3nica: David Collado Morales, auspiciado por una poderosa \u00e9lite econ\u00f3mica nacional, desech\u00f3 el vocinglerismo propio del senador pelede\u00edsta de El\u00edas Pi\u00f1a, Yv\u00e1n Lorenzo Suero, y corrobor\u00f3 con los razonamientos harto reflexivos y conceptualizados del ex ministro de Econom\u00eda, el tambi\u00e9n morado Juan Ariel Jim\u00e9nez.<\/p>\n<p>Collado se aferr\u00f3, sumisamente, al ultra-conservadurismo y al utilitarismo estatal. Y, cayendo donde lo lleve la brisa, debut\u00f3 como emprendedor en un programa de televisi\u00f3n, se postul\u00f3 y gan\u00f3 con buena puntuaci\u00f3n como diputado (2010-2016) y alcalde (2016-2020). Actualmente se desempe\u00f1a como ministro de Turismo, con buen average en las tres posiciones.<\/p>\n<p>M\u00e1s que clavar la espada, denostar, denunciar y criticar con mal aire, arrima m\u00e1s el hombro en la carrera pol\u00edtica la presentaci\u00f3n de obras comunitarias, econ\u00f3micas y sociales. Dar la mano caritativa hace caldo gordo.<\/p>\n<p>A Collado le han dado un extraordinario impulso su labor legislativa, en el espinazo de proyectos de leyes c\u00f3nsonos con los vientos de la econom\u00eda nacional, el emprendurismo, el turismo, la juventud, la cultura, los deportes, la mujer y otros sectores; la remodelaci\u00f3n de plazoletas y monumentos, parques, arboledas, mercados p\u00fablicos, puentes vehiculares y peatonales; la construcci\u00f3n de canchas y los respaldos al baloncesto, b\u00e9isbol, voleibol y tenis. Ha sido distinguido por instituciones nacionales y exteriores.<\/p>\n<p>Este joven empresario se inscribe en la filosof\u00eda secular, que fomenta el pragmatismo com\u00fan y la preservaci\u00f3n de los principios y valores ancestrales o del pasado, as\u00ed como diminutas reformas socio-pol\u00edticas del Estado. En esta doctrina pol\u00edtico-cultural confluyen la flor y nata productiva y extensas porciones poblacionales sumergidas en la pobreza y el retardo.<\/p>\n<p>Esas creencias y costumbres tradicionalistas han hegemonizado la vida republicana, desde Pedro Santana, Buenaventura B\u00e1ez, Ulises Heureaux (Lil\u00eds), Horacio V\u00e1squez, Rafael Le\u00f3nidas Trujillo y Joaqu\u00edn Balaguer. Ellos han sido favorecidos por el elector que se adhiere al Estado-bienestar, el liderazgo mesi\u00e1nico, las normas de convivencia at\u00e1vicos\/remotas, la espiritualidad, la moral religiosa y la moderaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si ponen en mis manos una boleta electoral con los nombres de G\u00f3mez Mazara y Collado, escojo al primero, l\u00f3gicamente, reconociendo los aportes del segundo. Ahora bien, en las encuestas nacionales sobre preferencias electorales, G\u00f3mez Mazara no marca, mientras que el porcentaje de Collado sobrepasa el 50%. Compiten el discurso aguerrido y el trabajo productivo, que aventaja con creces.<\/p>\n<p>Estas abstracciones, inducciones y percepciones resultar\u00edan rentables no solo para G\u00f3mez Mazara en ulteriores torneos electorales, si las escucha, sino para todos los pol\u00edticos, especialmente los aspirantes presidenciales. La gente valora m\u00e1s el accionar que la ret\u00f3rica, y \u00faltimamente el comportamiento \u00e9tico, los esfuerzos en la barrera de las adversidades dif\u00edciles de resolver de un sopl\u00f3n, y la rendici\u00f3n de cuentas. Aprecian y cautivan m\u00e1s la sencillez, la sinceridad, la flexibilidad, la pluralidad y las iniciativas en la cubierta de la modestia.<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026<\/p>\n<p>El autor es periodista, mercad\u00f3logo y presidente de la Asociaci\u00f3n Dominicana de Profesionales de Relaciones P\u00fablicas (ASODOPREP).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Oscar L\u00f3pez Reyes Las primarias celebradas el primero de octubre de 2023 por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), en las cuales el presidente constitucional Luis Rodolfo Abinader Corona fue declarado con el 91.79% para ser el candidato de esa organizaci\u00f3n y proseguir como jefe de Estado, descifra un toque de diana para los contendores de ese proceso: la imperiosidad mutua de incorporar a la campa\u00f1a electoral el 5.56% que sac\u00f3 Guido G\u00f3mez Mazara y el 2.22% de Ram\u00f3n Alburquerque. Equidistantemente, el escrutinio advierte a estos dos pol\u00edticos liberales y controversiales que se les obsequia un chance para reconciliarse con la c\u00fapula de su partido, para no dejarse abatir por el aislamiento que motorizar\u00edan los m\u00e1ximos representantes de los estamentos ultraconservadores de ese colectivo: David Collado y Carolina Mej\u00eda. El futuro de G\u00f3mez Mazara y Alburquerque est\u00e1 cifrado en que ambos desciendan de ese pedestal de arrogancia, autosupravaloraci\u00f3n y la confrontativa en su PRM, que deber\u00e1 abrirles campos sin tartamudeos. Encaja como pertinente pactar en el equilibrio y no conminarlos a que repliquen la f\u00e1bula de S\u00edsifo. Ese personaje de la mitolog\u00eda griega, que instaur\u00f3 el reino de Corinto, fue atormentado por los dioses a empujar una roca colosal hasta el pico de una cordillera, a fin de que, una vez estuviera en el punto m\u00e1s alto, asegurara que la pesada piedra no rodara de nuevo por la pendiente hasta el pelda\u00f1o m\u00e1s bajo, y as\u00ed -una y otra vez- hasta la infinidad. G\u00f3mez Mazara, Collado, Mej\u00eda y Alburquerque gravitan en una sociedad signada por el social-conservadurismo, el patrimonialismo y el clientelismo populista, que doblegan los nuevos paradigmas transdisciplinares. Retarlos pone a pruebas, dando vueltas en la apuesta m\u00e1s aventurera. Tanto el marketing pol\u00edtico como el marketing electoral aconsejan a los candidatos dominicanos que, para granjearse las preferencias de los distintos segmentos de votantes, ce\u00f1irse a una discursiva tradicional no desafiante de las estructuras hist\u00f3ricas vigentes. O sea, no confundir al aspirante presidencial con el sable que sobre su espinazo lanza el periodista cr\u00edtico. La disciplina citada tambi\u00e9n plantea que el objetivo de cara a los electores no se centra en andar a la caza de cambiar sus actitudes y comportamientos en funci\u00f3n del pensamiento propio, sino en procurar adaptarse a ellos, para complacerlos, atraerlos y transformar sus intenciones en votos. Ganar\u00e1n m\u00e1s G\u00f3mez Mazara y Alburquerque sumando su 7.78% a los aparentemente inconformes del PRM que les favorecieron en las primarias, que continuar en una pr\u00e9dica que agudizar\u00eda la confrontaci\u00f3n y conducir\u00eda a la soledad mini-grupal y al cierre de intersticios democr\u00e1ticos. Si ya el primero lidi\u00f3 en el PRD y tambi\u00e9n hizo gala de gallard\u00eda en la competencia en el PRM, el buen juicio sugiere no seguir por esa ruta, ni taladrar frentes por doquier. Es decir, no embestir contra todo aquel que se atreva a criticarlos o emitir opiniones contrarias, soltando pizcas de intolerancia. En la idiosincrasia de su formaci\u00f3n pol\u00edtica, G\u00f3mez Mazara asume el contempor\u00e1neo liberalismo social-dem\u00f3crata: libertades y el estado de derecho, la igualdad y el imperio de la ley, la democracia representativa, la econom\u00eda de mercado y la propiedad privada. No por esa ideolog\u00eda y s\u00ed por su estilo sietemachos, tendr\u00e1 que evitar que el imaginario colectivo lo relacione con figuras de la estirpe de Daniel Ortega Saavedra, presidente de Nicaragua, y Nicol\u00e1s Maduro Moros, presidente de Venezuela, que han sometido el socialismo a un descr\u00e9dito sin parag\u00f3n. Si por someter a la Justicia fuera, si por denuestos y denuncias contundentes se tratara y si por ser aguerrido verbal consistiera, ya se hubieran sentado en la silla presidencial Marino Vinicio Castillo (un patriota 100 por ciento), Narciso Isa Conde (ejemplo de coherencia revolucionaria en el tiempo) y Guillermo Moreno Garc\u00eda, quien no floja en un radicalismo que no crece num\u00e9ricamente. Resalta que los grupos de izquierda se han colocado como la cenicienta de Am\u00e9rica Latina porque, sin la m\u00e1s exigua frescura, todav\u00eda no comprenden la sociolog\u00eda pol\u00edtica nacional, y mucho menos el marketing pol\u00edtico y electoral. A G\u00f3mez Mazara le acicatea un legado hist\u00f3rico invaluable: hijo de Maximiliano G\u00f3mez (1943-1971), legendario l\u00edder del mao\u00edsta marxista-leninista del Movimiento Popular Dominicano (MPD) y Carmen Mazara, conocida gladiadora por la justicia, y sobrino de Orlando Mazara, dirigente del Movimiento Revolucionario 14 de Junio abatido en 1967 en la monta\u00f1a de San Jos\u00e9 de Ocoa. Tambi\u00e9n, en otro abono, G\u00f3mez Mazara pone la vista con cierto carisma y argumenta con erudici\u00f3n y fluidez, relevantes en el c\u00f3digo y la narrativa electoral, pero esto no basta. Para su aceptaci\u00f3n, los electores exigen otras cualidades: estabilidad emocional, moderaci\u00f3n, generaci\u00f3n de confianza para la seguridad, una sonrisa seductora y habilidad para el recaudo de recursos financieros. En t\u00e9rmino de imagen p\u00fablica, su paso por la Consultor\u00eda Jur\u00eddica del Poder Ejecutivo le sum\u00f3, pero m\u00e1s le rest\u00f3, por la conflictividad, independientemente de los motivos. Desperdici\u00f3 un tiempo guerreando con un pol\u00edtico cuestionado y desprestigiado como Miguel Vargas Maldonado, y no bien hab\u00eda ingresado al PRM comenz\u00f3 a pulsear innecesariamente. A esa alta funci\u00f3n estatal debi\u00f3 haberle sacado m\u00e1s provecho en realizaciones materiales, pero la desaprovech\u00f3 en unos dimes y diretes, y con papeles judiciales debajo del brazo. Est\u00e1 comprobado que son tropiezos que en nada contribuyen en una sociedad con hondas ra\u00edces de pasados siglos. La versi\u00f3n antag\u00f3nica: David Collado Morales, auspiciado por una poderosa \u00e9lite econ\u00f3mica nacional, desech\u00f3 el vocinglerismo propio del senador pelede\u00edsta de El\u00edas Pi\u00f1a, Yv\u00e1n Lorenzo Suero, y corrobor\u00f3 con los razonamientos harto reflexivos y conceptualizados del ex ministro de Econom\u00eda, el tambi\u00e9n morado Juan Ariel Jim\u00e9nez. Collado se aferr\u00f3, sumisamente, al ultra-conservadurismo y al utilitarismo estatal. Y, cayendo donde lo lleve la brisa, debut\u00f3 como emprendedor en un programa de televisi\u00f3n, se postul\u00f3 y gan\u00f3 con buena puntuaci\u00f3n como diputado (2010-2016) y alcalde (2016-2020). Actualmente se desempe\u00f1a como ministro de Turismo, con buen average en las tres posiciones. M\u00e1s que clavar la espada, denostar, denunciar y criticar con mal aire, arrima m\u00e1s el hombro en la carrera pol\u00edtica la presentaci\u00f3n de obras comunitarias, econ\u00f3micas y sociales. Dar la mano caritativa hace caldo gordo. A Collado le han dado un extraordinario impulso su labor legislativa, en el espinazo de proyectos de leyes c\u00f3nsonos con los vientos de la econom\u00eda nacional, el emprendurismo, el turismo, la juventud, la cultura, los deportes, la mujer y otros sectores; la remodelaci\u00f3n de plazoletas y monumentos, parques, arboledas, mercados p\u00fablicos, puentes vehiculares y peatonales; la construcci\u00f3n de canchas y los respaldos al baloncesto, b\u00e9isbol, voleibol y tenis. Ha sido distinguido por instituciones nacionales y exteriores. Este joven empresario se inscribe en la filosof\u00eda secular, que fomenta el pragmatismo com\u00fan y la preservaci\u00f3n de los principios y valores ancestrales o del pasado, as\u00ed como diminutas reformas socio-pol\u00edticas del Estado. En esta doctrina pol\u00edtico-cultural confluyen la flor y nata productiva y extensas porciones poblacionales sumergidas en la pobreza y el retardo. Esas creencias y costumbres tradicionalistas han hegemonizado la vida republicana, desde Pedro Santana, Buenaventura B\u00e1ez, Ulises Heureaux (Lil\u00eds), Horacio V\u00e1squez, Rafael Le\u00f3nidas Trujillo y Joaqu\u00edn Balaguer. Ellos han sido favorecidos por el elector que se adhiere al Estado-bienestar, el liderazgo mesi\u00e1nico, las normas de convivencia at\u00e1vicos\/remotas, la espiritualidad, la moral religiosa y la moderaci\u00f3n. Si ponen en mis manos una boleta electoral con los nombres de G\u00f3mez Mazara y Collado, escojo al primero, l\u00f3gicamente, reconociendo los aportes del segundo. Ahora bien, en las encuestas nacionales sobre preferencias electorales, G\u00f3mez Mazara no marca, mientras que el porcentaje de Collado sobrepasa el 50%. Compiten el discurso aguerrido y el trabajo productivo, que aventaja con creces. Estas abstracciones, inducciones y percepciones resultar\u00edan rentables no solo para G\u00f3mez Mazara en ulteriores torneos electorales, si las escucha, sino para todos los pol\u00edticos, especialmente los aspirantes presidenciales. La gente valora m\u00e1s el accionar que la ret\u00f3rica, y \u00faltimamente el comportamiento \u00e9tico, los esfuerzos en la barrera de las adversidades dif\u00edciles de resolver de un sopl\u00f3n, y la rendici\u00f3n de cuentas. 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