{"id":141766,"date":"2026-01-25T11:08:04","date_gmt":"2026-01-25T15:08:04","guid":{"rendered":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/?p=141766"},"modified":"2026-01-25T11:08:15","modified_gmt":"2026-01-25T15:08:15","slug":"homosexuales-en-la-television-segunda-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/2026\/01\/25\/homosexuales-en-la-television-segunda-parte\/","title":{"rendered":"Homosexuales en la televisi\u00f3n (segunda parte)"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"640\" src=\"https:\/\/images.conexiondigital.com.do\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/file-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-141767\" style=\"width:840px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/images.conexiondigital.com.do\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/file-2.jpg 640w, https:\/\/images.conexiondigital.com.do\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/file-2-150x150.jpg 150w, https:\/\/images.conexiondigital.com.do\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/file-2-333x333.jpg 333w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\"><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Oscar L\u00f3pez Reyes<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">D\u00e9cadas atr\u00e1s, los homosexuales se regodeaban a escondidas, y ahora se exceden en su lucimiento en la descubierta y una nueva generaci\u00f3n ha optado por incursionar en los mass-media. Una porci\u00f3n de ellos se encopetan en el tobog\u00e1n televisivo, mimados en la piltrafa ling\u00fc\u00edstica del chisme y la intriga quebradiza de la privacidad, en tanto que un n\u00famero apreciable estudia en las escuelas de comunicaci\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El programa de esa estirpe podemos denominarlo El Trineo no apto para ni\u00f1os ni adolescentes, por el uso y abuso del discurso carnal en la tiniebla de la iron\u00eda, el humor y la tropel\u00eda a la intimidad y honor en la tele y las caricaturas sobre la diversidad er\u00f3tica y el cambio de sexo biol\u00f3gico en la serie de ciencia ficci\u00f3n difundida por Nefflix.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese bamboleo de imagen y sonido retrotrae a los viejos bares cabareteros sin decoraciones, mesas y sillas cojas y arqueadas, en continuo empinar de copas de ron y cerveza baratos en pasavasos chatos, letreros con faltas ortogr\u00e1ficas, olores penetrantes y m\u00fasica de doble sentido, trenzada por anfitrionas que pronuncian palabras sucias subidas de tono.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los espect\u00e1culos que escenifican los gais en la vida cotidiana son llevados a la televisi\u00f3n, donde solo producen programas de cocina, far\u00e1ndula, moda y estilismo, pero jam\u00e1s educativos ni cient\u00edficos. En vez del aprovechamiento did\u00e1ctico y de fomentar el pensamiento cr\u00edtico, se inflan plet\u00f3rico en peque\u00f1as bolsas hinchadas de morbo e injurias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfSon estas apreciaciones un gazapo? Los espacios audiovisuales ejercen una influencia muy poderosa en el desarrollo cognitivo, emocional y social de ni\u00f1os y adolescentes (formaci\u00f3n de car\u00e1cter), que suelen imitar -parcial o totalmente- los mensajes orales, la voz, los gestos, los comportamientos y valores transmitidos por ciertos personajes, que se convierten en sus referentes y modelos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Habitualmente, perjudican la evoluci\u00f3n del lenguaje de los receptores, su concentraci\u00f3n, rendimiento acad\u00e9mico y capacidad para diferenciar entre materialidad y f\u00e1bula. En su n\u00facleo central, pueden ser tanto rentables (de un lado) en la eficacia y adversativos en la nocividad (del otro) en las conductas de riesgos, como el sexo, las drogas y la violencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No por casualidad, los gais, lesbianas, bisexuales, trans, intersexuales, queer y otras orientaciones de la comunidad LGBTIQ+ han decidido trotar en los medios de comunicaci\u00f3n, para enfocarse en un mercado cautivo del c\u00edrculo del espect\u00e1culo, en virtud de que a trav\u00e9s de esta almohadilla alcanzan objetivos espec\u00edficos, en el lomo de una sociedad propensa a la recreaci\u00f3n, la fama, el dinero y las loas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vanidosos y presumidos intocables, audaces en el arrebato de su nerviosidad y narcisistas obsesivos por la belleza, la fantas\u00eda, la acequia y las galas despampanantes, como dicta su estructura cerebral, presagiamos que en los pr\u00f3ximos a\u00f1os disminuir\u00e1 la presencia de hombres especialmente en la teledifusi\u00f3n o \u201ccaja tonta\u201d que, conforme con el libro La Informaci\u00f3n en Televisi\u00f3n. Obsesi\u00f3n Mercantil y Pol\u00edtica (autor\u00eda de Mariano Cebri\u00e1n Herreros, profesor de la Universidad Complutense de Madrid), \u201clas presiones comerciales convirtieron la noticia en un espect\u00e1culo para entretener\u201d, y en una \u201cespectacularizaci\u00f3n para captar audiencias\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s de 100 homosexuales est\u00e1n insertos actualmente en programas de far\u00e1ndula y modas de la Rep\u00fablica Dominicana, y otra cantidad similar estudia comunicaci\u00f3n social en universidades (son tratados con respeto e igualdad por profesores y alumnos), que se empotra como una de sus carreras predilectas. La matr\u00edcula de mujeres en esas unidades acad\u00e9micas escala m\u00e1s de un 80% de los alumnos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfEs dable aceptarlos como gu\u00edas sociales, orientadores de ciudadanos o, simplemente, para musitar o duchar en el entretenimiento?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No, a los gais pervertidos en la madriguera de la obscenidad y la difamaci\u00f3n, que difieren \u2013en cierto contexto y perspectiva- de ic\u00f3nicos fil\u00f3sofos y pensadores, geof\u00edsicos y astronautas, inventores y descubridores, neurocient\u00edficos y psiquiatras, matem\u00e1ticos y m\u00fasicos, historiadores y antrop\u00f3logos, literatos y humanistas de la comunidad LGBTIQ+, que transmitieron un legado intangible de vida \u00fatil para futuras generaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pasemos a justificar la postura cr\u00edtica a gais desaforados, cimentados en dos instituciones que son ejemplos de disciplina: las Fuerzas Armadas y la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las Fuerzas Armadas de diferentes litorales separan de sus filas a los soldados que son atra\u00eddos por el mismo sexo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfEs correcto \u2026? S\u00ed, por estas tres razones:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1.- Cuando integrantes de un cuerpo armado se enteran de que un compa\u00f1ero o superior es un desviado sexual, com\u00fanmente se le pierde el respeto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2.- Un uniformado polic\u00edaco o militar puede enamorarse de un subalterno y, por tanto, se quiebran la disciplina y la autoridad. O se debilita el frente de guerra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3.- Una gran parte de estas personas rinde culto a la promiscuidad, lo que entra\u00f1a un riesgo f\u00edsico, mental, emocional y social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPrejuicio? o \u00bfdiscriminaci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El homosexualismo no camina por los predios de la normalidad, sea una condici\u00f3n o una patolog\u00eda. Las investigaciones cient\u00edficas no concuerdan sobre un origen \u00fanico, y lo atribuyen a componentes biol\u00f3gicos, hormonales, ambientales y epigen\u00e9ticos. Respecto a esta \u00faltima marca, que acumula el mayor porcentaje de aceptabilidad de maestros, que se\u00f1alan que no se borran correctamente los andr\u00f3genos que protegen el feto de la madre, y que ese cambio sin alteraci\u00f3n del ADN incide en la masculinidad o feminizaci\u00f3n, igual que los niveles de testosteronas durante la gesti\u00f3n y el desarrollo del cerebro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan otros estudiosos de este fen\u00f3meno, no es generada por \u201cun gen gay\u201d, por factores hereditarios, alteraciones hormonales ni por otros de orden biol\u00f3gico. La ubican en la esfera psicol\u00f3gica o emotiva, espec\u00edficamente en los h\u00e1bitos neuroinfantiles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ex director del Instituto para la Sanaci\u00f3n Marital (Filadelfia, Estados Unidos) y experto en tratamiento a sacerdotes que han cometido abusos sexuales, el psiquiatra Richard Fitzgibbons (1958-2024), sit\u00faa los or\u00edgenes de la homosexualidad en la envoltura, durante la infancia y la adolescencia, de la soledad y la tristeza, en los profundos sentimientos de ser inadecuado, en la falta de autoaceptaci\u00f3n, la desconfianza y el miedo, el narcisismo, los intentos de evadir un excesivo sentido de responsabilidad, los traumas en la infancia y los enfados excesivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tanto que otros especialistas en la materia buscan la causa en los complejos de inferioridad, la falta de madurez o ruptura familiar, y definen a los gais como obsesivos, ansiosos, compulsivos y depresivos, no obstante \u201caparentar jovialidad y alegr\u00eda\u201d. Y afirman que esta patolog\u00eda se cura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfDebemos aceptarlos como gu\u00edas y como orientadores\u2026?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siempre hemos enfatizado y reiterado que la televisi\u00f3n es un lenguaje imitativo, condicionante y moldeable. Los telespectadores reproducen, como aprendizaje deducido o mim\u00e9tico, los c\u00f3digos conductuales empaquetados en los mensajes: cantan los trozos musicales m\u00e1s pegajosos, relatan las escenas m\u00e1s intensas y animadas, y emulan o copian los gestos de figuras-prototipos de los espacios televisivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfY la prevenci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una sociedad fundada en principios humano-sociales acendrados y con medios de comunicaci\u00f3n autorregulados en la decencia y el pudor, un segmento de los gais se empaca en una relajada nocividad encubierta. En colectividades permisivas, como la dominicana, apenas podemos aspirar a que sus programas sean difundidos en horarios no aptos para menores. En M\u00e9xico la clasificaci\u00f3n de los contenidos engloba cinco tramos: 1) AA (para todo p\u00fablico e infantiles), 2) A (para todo p\u00fablico, con violencia de fantas\u00eda y comedia), 3) B (para mayores de 12 a\u00f1os, con violencia moderada), 4) B-15 (para mayores de 15 a\u00f1os con supervisi\u00f3n), y 5) C y D (para adultos).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En torno al impacto de la televisi\u00f3n y la violencia en ni\u00f1os y adolescentes, la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud (OPS\/OMS) y la Academia Americana de Psiquiatr\u00eda de la Ni\u00f1ez y Adolescencia enjuician que los padres pueden protegerlos del exceso en la televisi\u00f3n y prevenir sus efectos da\u00f1inos, como el estereotipo racial o sexual; establecer controles y l\u00edmites en el tiempo frente a los programas que ven, apagarla cuando aparecen escenas ofensivas y propiciar que jueguen con amigos, la interacci\u00f3n familiar en un di\u00e1logo abierto y receptivo, el estudio y la lectura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los ni\u00f1os, adolescentes y la familia urgen ser protegidos en este ciclo de suspensi\u00f3n an\u00edmica, casi paranormal, que luce un lance postrero. Esa trilog\u00eda aulla por la innovaci\u00f3n espiritual y la docilidad en la decencia, que puede ser impuesta por las entidades profesionales de la comunicaci\u00f3n y los propietarios de medios, corresponsables de que estos no sean templos de conversi\u00f3n para caminar hacia la informaci\u00f3n, la educaci\u00f3n y la sanidad protectoras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El autor: expresidente Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), vicepresidente de Asoc. Escuelas de Comunicaci\u00f3n Social (AdecomRD), presidente Asoc. de Profesionales de Relaciones P\u00fablicas (Asodoprep) y columnista de decenas de digitales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Oscar L\u00f3pez Reyes D\u00e9cadas atr\u00e1s, los homosexuales se regodeaban a escondidas, y ahora se exceden en su lucimiento en la descubierta y una nueva generaci\u00f3n ha optado por incursionar en los mass-media. Una porci\u00f3n de ellos se encopetan en el tobog\u00e1n televisivo, mimados en la piltrafa ling\u00fc\u00edstica del chisme y la intriga quebradiza de la privacidad, en tanto que un n\u00famero apreciable estudia en las escuelas de comunicaci\u00f3n social. El programa de esa estirpe podemos denominarlo El Trineo no apto para ni\u00f1os ni adolescentes, por el uso y abuso del discurso carnal en la tiniebla de la iron\u00eda, el humor y la tropel\u00eda a la intimidad y honor en la tele y las caricaturas sobre la diversidad er\u00f3tica y el cambio de sexo biol\u00f3gico en la serie de ciencia ficci\u00f3n difundida por Nefflix. Ese bamboleo de imagen y sonido retrotrae a los viejos bares cabareteros sin decoraciones, mesas y sillas cojas y arqueadas, en continuo empinar de copas de ron y cerveza baratos en pasavasos chatos, letreros con faltas ortogr\u00e1ficas, olores penetrantes y m\u00fasica de doble sentido, trenzada por anfitrionas que pronuncian palabras sucias subidas de tono. Los espect\u00e1culos que escenifican los gais en la vida cotidiana son llevados a la televisi\u00f3n, donde solo producen programas de cocina, far\u00e1ndula, moda y estilismo, pero jam\u00e1s educativos ni cient\u00edficos. En vez del aprovechamiento did\u00e1ctico y de fomentar el pensamiento cr\u00edtico, se inflan plet\u00f3rico en peque\u00f1as bolsas hinchadas de morbo e injurias. \u00bfSon estas apreciaciones un gazapo? Los espacios audiovisuales ejercen una influencia muy poderosa en el desarrollo cognitivo, emocional y social de ni\u00f1os y adolescentes (formaci\u00f3n de car\u00e1cter), que suelen imitar -parcial o totalmente- los mensajes orales, la voz, los gestos, los comportamientos y valores transmitidos por ciertos personajes, que se convierten en sus referentes y modelos. Habitualmente, perjudican la evoluci\u00f3n del lenguaje de los receptores, su concentraci\u00f3n, rendimiento acad\u00e9mico y capacidad para diferenciar entre materialidad y f\u00e1bula. En su n\u00facleo central, pueden ser tanto rentables (de un lado) en la eficacia y adversativos en la nocividad (del otro) en las conductas de riesgos, como el sexo, las drogas y la violencia. No por casualidad, los gais, lesbianas, bisexuales, trans, intersexuales, queer y otras orientaciones de la comunidad LGBTIQ+ han decidido trotar en los medios de comunicaci\u00f3n, para enfocarse en un mercado cautivo del c\u00edrculo del espect\u00e1culo, en virtud de que a trav\u00e9s de esta almohadilla alcanzan objetivos espec\u00edficos, en el lomo de una sociedad propensa a la recreaci\u00f3n, la fama, el dinero y las loas. Vanidosos y presumidos intocables, audaces en el arrebato de su nerviosidad y narcisistas obsesivos por la belleza, la fantas\u00eda, la acequia y las galas despampanantes, como dicta su estructura cerebral, presagiamos que en los pr\u00f3ximos a\u00f1os disminuir\u00e1 la presencia de hombres especialmente en la teledifusi\u00f3n o \u201ccaja tonta\u201d que, conforme con el libro La Informaci\u00f3n en Televisi\u00f3n. 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No, a los gais pervertidos en la madriguera de la obscenidad y la difamaci\u00f3n, que difieren \u2013en cierto contexto y perspectiva- de ic\u00f3nicos fil\u00f3sofos y pensadores, geof\u00edsicos y astronautas, inventores y descubridores, neurocient\u00edficos y psiquiatras, matem\u00e1ticos y m\u00fasicos, historiadores y antrop\u00f3logos, literatos y humanistas de la comunidad LGBTIQ+, que transmitieron un legado intangible de vida \u00fatil para futuras generaciones. Pasemos a justificar la postura cr\u00edtica a gais desaforados, cimentados en dos instituciones que son ejemplos de disciplina: las Fuerzas Armadas y la Iglesia. Las Fuerzas Armadas de diferentes litorales separan de sus filas a los soldados que son atra\u00eddos por el mismo sexo. \u00bfEs correcto \u2026? S\u00ed, por estas tres razones: 1.- Cuando integrantes de un cuerpo armado se enteran de que un compa\u00f1ero o superior es un desviado sexual, com\u00fanmente se le pierde el respeto. 2.- Un uniformado polic\u00edaco o militar puede enamorarse de un subalterno y, por tanto, se quiebran la disciplina y la autoridad. O se debilita el frente de guerra. 3.- Una gran parte de estas personas rinde culto a la promiscuidad, lo que entra\u00f1a un riesgo f\u00edsico, mental, emocional y social. \u00bfPrejuicio? o \u00bfdiscriminaci\u00f3n? El homosexualismo no camina por los predios de la normalidad, sea una condici\u00f3n o una patolog\u00eda. Las investigaciones cient\u00edficas no concuerdan sobre un origen \u00fanico, y lo atribuyen a componentes biol\u00f3gicos, hormonales, ambientales y epigen\u00e9ticos. Respecto a esta \u00faltima marca, que acumula el mayor porcentaje de aceptabilidad de maestros, que se\u00f1alan que no se borran correctamente los andr\u00f3genos que protegen el feto de la madre, y que ese cambio sin alteraci\u00f3n del ADN incide en la masculinidad o feminizaci\u00f3n, igual que los niveles de testosteronas durante la gesti\u00f3n y el desarrollo del cerebro. Seg\u00fan otros estudiosos de este fen\u00f3meno, no es generada por \u201cun gen gay\u201d, por factores hereditarios, alteraciones hormonales ni por otros de orden biol\u00f3gico. La ubican en la esfera psicol\u00f3gica o emotiva, espec\u00edficamente en los h\u00e1bitos neuroinfantiles. 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Siempre hemos enfatizado y reiterado que la televisi\u00f3n es un lenguaje imitativo, condicionante y moldeable. Los telespectadores reproducen, como aprendizaje deducido o mim\u00e9tico, los c\u00f3digos conductuales empaquetados en los mensajes: cantan los trozos musicales m\u00e1s pegajosos, relatan las escenas m\u00e1s intensas y animadas, y emulan o copian los gestos de figuras-prototipos de los espacios televisivos. \u00bfY la prevenci\u00f3n? En una sociedad fundada en principios humano-sociales acendrados y con medios de comunicaci\u00f3n autorregulados en la decencia y el pudor, un segmento de los gais se empaca en una relajada nocividad encubierta. En colectividades permisivas, como la dominicana, apenas podemos aspirar a que sus programas sean difundidos en horarios no aptos para menores. En M\u00e9xico la clasificaci\u00f3n de los contenidos engloba cinco tramos: 1) AA (para todo p\u00fablico e infantiles), 2) A (para todo p\u00fablico, con violencia de fantas\u00eda y comedia), 3) B (para mayores de 12 a\u00f1os, con violencia moderada), 4) B-15 (para mayores de 15 a\u00f1os con supervisi\u00f3n), y 5) C y D (para adultos). En torno al impacto de la televisi\u00f3n y la violencia en ni\u00f1os y adolescentes, la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud (OPS\/OMS) y la Academia Americana de Psiquiatr\u00eda de la Ni\u00f1ez y Adolescencia enjuician que los padres pueden protegerlos del exceso en la televisi\u00f3n y prevenir sus efectos da\u00f1inos, como el estereotipo racial o sexual; establecer controles y l\u00edmites en el tiempo frente a los programas que ven, apagarla cuando aparecen escenas ofensivas y propiciar que jueguen con amigos, la interacci\u00f3n familiar en un di\u00e1logo abierto y receptivo, el estudio y la lectura. Los ni\u00f1os, adolescentes y la familia urgen ser protegidos en este ciclo de suspensi\u00f3n an\u00edmica, casi paranormal, que luce un lance postrero. Esa trilog\u00eda aulla por la innovaci\u00f3n espiritual y la docilidad en la decencia, que puede ser impuesta por las entidades profesionales de la comunicaci\u00f3n y los propietarios de medios, corresponsables de que estos no sean templos de conversi\u00f3n para caminar hacia la informaci\u00f3n, la educaci\u00f3n y la sanidad protectoras. \u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026. El autor: expresidente Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), vicepresidente de Asoc. Escuelas de Comunicaci\u00f3n Social (AdecomRD), presidente Asoc. de Profesionales de Relaciones P\u00fablicas (Asodoprep) y columnista de decenas de digitales.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"footnotes":""},"categories":[15,52],"tags":[],"class_list":["post-141766","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nacionales","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/141766","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=141766"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/141766\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":141769,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/141766\/revisions\/141769"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=141766"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=141766"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=141766"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}