{"id":70805,"date":"2018-06-28T13:08:52","date_gmt":"2018-06-28T13:08:52","guid":{"rendered":"http:\/\/conexiondigital.com.do\/?p=70805"},"modified":"2018-06-28T13:08:52","modified_gmt":"2018-06-28T13:08:52","slug":"el-efecto-sinatra-sobre-la-economia-dominicana-los-casos-del-itbis-y-del-isr","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/2018\/06\/28\/el-efecto-sinatra-sobre-la-economia-dominicana-los-casos-del-itbis-y-del-isr\/","title":{"rendered":"El efecto Sinatra sobre la econom\u00eda dominicana                                                             Los casos del ITBIS y del ISR"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-70806 alignleft\" src=\"https:\/\/images.conexiondigital.com.do\/wp-content\/uploads\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/download-8.jpg\" alt=\"\" width=\"275\" height=\"183\" \/>La canci\u00f3n <em>A mi manera<\/em> fue inspirada mel\u00f3dicamente de la versi\u00f3n original francesa <em>Como siempre,<\/em> de los autores Claude Fran\u00e7ois y Jacques Revaux; pero en el idioma ingl\u00e9s, la letra es de la composici\u00f3n de Paul Anka, aunque interpretada, grabada y popularizada en el 1969 por Frank Sinatra; de ah\u00ed que a muchos de nosotros al hacer algo con \u201csello propio\u201d y repetir la expresi\u00f3n \u201ca mi manera\u201d, el nombre que nos llegue a nuestras mentes sea el de Sinatra y no el de sus autores o inspiradores originales.<\/p>\n<p>Trasladando el caso de la canci\u00f3n <em>A mi manera <\/em><al mundo de la econom\u00eda, son muchos los ejemplos que se pueden exponer con sello propio: unos exitosos, algunos desapercibidos, mientras que otros, simplemente han fracasado.\n\nLos casos que acaparan la atenci\u00f3n de esta opini\u00f3n son relativos a las dos figuras tributarias m\u00e1s importantes de la estructura impositiva nacional: el Impuesto sobre Transferencias de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS) y el Impuesto Sobre la Renta (ISR), los que presentan caracter\u00edsticas de simultaneidad, al ser rechazados y necesitados por la ciudadan\u00eda y el sector p\u00fablico.\n\nLa importancia num\u00e9rica del ISR y del ITBIS no es una mera expresi\u00f3n; est\u00e1 sustentada en el hist\u00f3rico de recaudaci\u00f3n de las estad\u00edsticas fiscales dominicanas. Tal es as\u00ed, que para el 2017 la primera figura impositiva mencionada ocup\u00f3 el segundo lugar en importancia, al registrar un 29.0% del total recaudado por el Estado; y el segundo tipo de impuesto indicado, encabeza la recaudaci\u00f3n tributaria con un 32.0% tambi\u00e9n del total.\n\nEn la econom\u00eda dominicana, como en la de cualquier otra parte del mundo: el tema de la evasi\u00f3n tributaria es un permanente problema que se convierte en un desaf\u00edo para las autoridades y los organismos internacionales versados en el tema; no solo porque le resta espacio fiscal a los gobiernos para atender demandas sociales y econ\u00f3micas de los sectores m\u00e1s vulnerables del pa\u00eds, sino porque constituye un delito administrativo, que en alg\u00fan momento puede llegar a ser considerado de car\u00e1cter penal.\n\nPara el 2017 el Instituto Mundial de las Naciones Unidas para la Investigaci\u00f3n del Desarrollo Econ\u00f3mico ubic\u00f3 a los Estados Unidos como el pa\u00eds que en valor evade m\u00e1s impuestos, con US$189 mil millones; y como proporci\u00f3n del PIB a Guyana, con un 6.9 %. Partiendo de los datos de la Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina y El Caribe (CEPAL), y utilizando lo que dio a conocer la Direcci\u00f3n General de Impuestos Internos (DGII), la Rep\u00fablica Dominicana estar\u00eda entre los que encabezan en Am\u00e9rica Latina el <em>ranking<\/em> de la evasi\u00f3n del ISR y del ITBIS: el primero que ronda el 62.0 % y el segundo el 43.0 %; la evasi\u00f3n media del primero es de un 47.5 % y la del segundo de un 27.8 % en la regi\u00f3n latinoamericana.<\/p>\n<p>En diversos informes oficiales y periodos de tiempo, han dado cuenta de la adecuada efectividad recaudatoria medida por la comparaci\u00f3n entre lo estimado y lo recaudado, al punto que sit\u00faa al referido indicador en el punto m\u00ednimo de un 95.0 % y al m\u00e1ximo hasta de un 114.0 %; y para diciembre de 2017 en un 99.0 %. Partiendo de la validez de esos resultados podr\u00edamos preguntarnos: \u00bfC\u00f3mo explicar que la evasi\u00f3n del ITBIS en el 2003 era de un 43.0 %, en el 2008 de un 25.0 % y en la actualidad, 15 a\u00f1os despu\u00e9s, de nuevo el 43.0 %, y la del ISR que ronda el 62.0 %.<\/p>\n<p>El grado de efectividad de la recaudaci\u00f3n del ISR durante el periodo 2008-2017 es de un 98.7 % de promedio anual y la del ITBIS una media por a\u00f1o de un 101.6 %; a ambos se les podr\u00eda considerar como de efectividad alta; sin embargo, casi en ese mismo lapso de tiempo, la evasi\u00f3n de los dos tipos de impuestos ha crecido en forma importante.<\/p>\n<p>Amparado en el crecimiento de la econom\u00eda que posibilita la expansi\u00f3n de la recaudaci\u00f3n, resulta dif\u00edcil, si no imposible, entender que se puede ser eficientes en t\u00e9rminos de recaudaci\u00f3n tributaria, ante un panorama de aumento de la evasi\u00f3n impositiva. Pese a esa contradicci\u00f3n, lo dicho siempre ha sido el discurso. Una primera explicaci\u00f3n de tipo aprior\u00edstica que podr\u00eda ser racional, para entender que lo recaudado se aproxima a lo estimado o lo supera: ser\u00eda la de subestimar las proyecciones, ante el entendido de que resulta imposible e il\u00f3gico estimar un aumento en la evasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Si la explicaci\u00f3n al fen\u00f3meno descrito no se encuentra por el lado de la subestimaci\u00f3n de la recaudaci\u00f3n, una segunda posibilidad podr\u00eda buscarse por el lado de la imprecisi\u00f3n metodol\u00f3gica de la cuantificaci\u00f3n de la evasi\u00f3n; pues no resulta racional que una variable observable como la recaudaci\u00f3n sea exitosa, mientras que la medici\u00f3n de la evasi\u00f3n, como variable no observable, crezca a niveles que no afecten al grado de efectividad de la recaudaci\u00f3n tributaria.<\/p>\n<p>Me inclino a pensar que la evasi\u00f3n no alcanza los altos niveles que se le atribuyen: de ser lo contrario, es decir, que es mucho m\u00e1s alto hoy que ayer y de que estar\u00edamos frente a un aumento de las actividades il\u00edcitas dentro del sector formal de la econom\u00eda, al tiempo de un duro rev\u00e9s para la eficiencia de la administraci\u00f3n tributaria nacional; a no ser que en un af\u00e1n por justificar la no necesidad de un pacto fiscal, se prefiera sobreestimar la evasi\u00f3n, para luego bajarla y, entonces, celebrar el \u00e9xito; prefiero descartar esa posibilidad.<\/p>\n<p>Cualquiera de los dos casos enunciados precedentemente estos podr\u00edan ser hechos a la manera de Paul Anka, que equivale a decir a mi manera de Frank Sinatra, logrando as\u00ed su efecto: a mi manera de calcular la evasi\u00f3n tributaria o a mi manera de calcular la efectividad tributaria. De resultar as\u00ed, estamos frente a la posibilidad que el efecto Sinatra sobre los impuestos se expanda hacia otros eventos de la econom\u00eda dominicana, en caso de que acontezca; ojal\u00e1 que sea por el lado positivo del impacto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La canci\u00f3n A mi manera fue inspirada mel\u00f3dicamente de la versi\u00f3n original francesa Como siempre, de los autores Claude Fran\u00e7ois y Jacques Revaux; pero en el idioma ingl\u00e9s, la letra es de la composici\u00f3n de Paul Anka, aunque interpretada, grabada y popularizada en el 1969 por Frank Sinatra; de ah\u00ed que a muchos de nosotros al hacer algo con \u201csello propio\u201d y repetir la expresi\u00f3n \u201ca mi manera\u201d, el nombre que nos llegue a nuestras mentes sea el de Sinatra y no el de sus autores o inspiradores originales. Trasladando el caso de la canci\u00f3n A mi manera<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":70806,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-70805","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70805","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=70805"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70805\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":70807,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70805\/revisions\/70807"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/70806"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=70805"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=70805"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=70805"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}