{"id":88356,"date":"2019-04-15T10:07:15","date_gmt":"2019-04-15T14:07:15","guid":{"rendered":"http:\/\/conexiondigital.com.do\/?p=88356"},"modified":"2019-04-15T10:40:54","modified_gmt":"2019-04-15T14:40:54","slug":"y-si-llega-la-enfermedad-holandesa-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/2019\/04\/15\/y-si-llega-la-enfermedad-holandesa-2\/","title":{"rendered":"\u00bfY si llega la enfermedad holandesa?"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-88384 alignleft\" src=\"https:\/\/images.conexiondigital.com.do\/wp-content\/uploads\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/download-33.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"174\" \/>Tal vez o sin el, muchos somos los que creemos que en la Rep\u00fablica Dominicana se ha avanzado en materia institucional; aunque a veces los que estamos convencidos del referido progreso, en ocasiones lo ponemos en duda, ante la ocurrencia de determinados episodios que empa\u00f1an lo institucional y a los que no lo est\u00e1n, terminan convenci\u00e9ndose de su debilidad, la que limita la democracia.<\/p>\n<p>Argumentamos que hoy tenemos un marco legal m\u00e1s moderno y robusto que en el pasado, que hay m\u00e1s transparencia, mayor control social, las decisiones tienden a ser m\u00e1s colegiadas y menos individual, las dependencias gubernamentales funcionan en forma m\u00e1s eficaz y eficiente -con muy pocos intermediarios particulares, y hasta vociferamos que m\u00e1s de un 70.0 % de la poblaci\u00f3n en edad adulta rechaza la posibilidad de una reforma constitucional para beneficio particular.<\/p>\n<p>Sin embargo, cuando acontecen eventos como el del proceso de selecci\u00f3n de los jueces de la Suprema Corte de Justicia, la propuesta de eliminar la cesant\u00eda laboral o, mucho m\u00e1s reciente, las declaraciones de los jefes de las pol\u00edticas monetaria y fiscal, al expresar que el gobierno necesita una reforma fiscal, pero que se perdi\u00f3 el momento de hacerla, porque estas se realizan al inicio o final de un gobierno, o porque estamos en un a\u00f1o pre-electoral, nos convencemos de que prevalecen causales, como para no estar del todo feliz del avance institucional; sino que debemos estar atento para evitar y combatir lo que implique retroceso institucional.<\/p>\n<p>En otras palabras, el momento para un pacto fiscal se ha perdido, a juicio de la opini\u00f3n oficial. Aducen que hay que esperar el inicio de un nuevo gobierno, por lo que, considerando el uso de la teor\u00eda de la elecci\u00f3n p\u00fablica, obviamente no conviene hacer la reforma ahora, porque resta votos de la parte clientelar o porque la debe hacer otro gobierno, a fin de que cargue con el costo pol\u00edtico que implican regularmente las reformas fiscales, las que adquieren ese sesgo antip\u00e1tico, porque justamente se busca el momento pol\u00edtico para hacerla y no el tiempo en la que debe hacerse, alejando la posibilidad de una conciencia social y apoyo colectivo.<\/p>\n<p>A la Rep\u00fablica Dominicana no le llegara un man\u00e1, como tampoco aparecer\u00e1 petr\u00f3leo en Azua, o aparecer\u00e1n nuevas playas que hagan atraer millones de turistas, o la inversi\u00f3n extranjera directa aumentar\u00e1 en forma exponencial o la di\u00e1spora dominicana en tierras extranjeras no se sacara la loto, haciendo llegar por esa v\u00eda centenares de millones por concepto de remesas; entonces la enfermedad holandesa no llegar\u00e1 en la modalidad repentina, hay que procurarla.<\/p>\n<p>Cual que sea el motivo para no propiciar una reforma fiscal en la presente gesti\u00f3n gubernamental, lo cierto es que no se har\u00e1; esto pese a que a\u00fan persiste d\u00e9ficit fiscal, necesidad bruta de financiamiento, aumento de la deuda p\u00fablica, ausencia de espacio fiscal, degradaci\u00f3n de la composici\u00f3n econ\u00f3mica del gasto p\u00fablico, permanente y creciente cuentas por cobrar en el presupuesto nacional y el aumento del gasto p\u00fablico frente a los t\u00edmidos incrementos de los ingresos tributarios.<\/p>\n<p>Lo anterior revela, que ante el reconocimiento de gestionar mayores niveles de ingresos tributarios, y frente a los desaf\u00edos de los gastos del gobierno, lo que se denomina la enfermedad holandesa, vista en esta opini\u00f3n desde la perspectiva de aumentar los ingresos del fisco en forma deliberada, no llegar\u00e1, por el hecho de los esfuerzos que en materia del actual marco legal le ofrece a la administraci\u00f3n tributaria, una parcial oportunidad para aumentar la recaudaci\u00f3n fiscal y ante la asunci\u00f3n de la teor\u00eda de la opci\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p>El mal holand\u00e9s, fue acu\u00f1ado por vez primera cuando en Holanda, a partir del 1960, sus ingresos en divisas experimentaron significativos aumentos por el descubrimiento de yacimientos de gas natural, resultando un fen\u00f3meno que aconteci\u00f3 en forma paralela a los efectos colaterales da\u00f1inos a nivel de otros sectores de la econom\u00eda, muy vinculados a las exportaciones, que se vieron afectados por la reevaluaci\u00f3n de su moneda nacional: El flor\u00edn.<\/p>\n<p>Tomando prestado la expresi\u00f3n de la enfermedad holandesa, asociado originalmente a variables espec\u00edficas, como los ingresos por concepto de exportaci\u00f3n, inversi\u00f3n extranjera, reservas internacionales y apreciaci\u00f3n de la moneda local frente a la divisa y, llev\u00e1ndola al campo de un pacto fiscal, en procura de impulsar nuevos y mayores niveles de ingresos tributarios y ante los previsibles efectos da\u00f1inos en el corto plazo, tanto en la recaudaci\u00f3n, como en la posibilidad de p\u00e9rdida en el crecimiento econ\u00f3mico, valdr\u00eda la pena apostar por el mal holand\u00e9s, en su connotaci\u00f3n fiscal para la econom\u00eda nacional, dado que su balance har\u00eda m\u00e1s bien que mal.<\/p>\n<p>Mejorar, identificar y hasta crear nuevas fuentes de ingresos tributarios con vocaci\u00f3n permanente, ser\u00eda uno de los objetivos de un pacto fiscal, con acento del mal holand\u00e9s, con la diferencia de que los ingresos fiscales ser\u00edan estimados en forma planeada y\u00a0 por lo tanto con posibilidades de mitigar los efectos da\u00f1inos que podr\u00eda generar.<\/p>\n<p>La enfermedad holandesa remitida al campo de las finanzas p\u00fablicas, previsiblemente har\u00eda aumentar la presi\u00f3n tributaria del nivel actual que es de menos del 15.0 %, al par\u00e1metro aspirado en la estrategia nacional de desarrollo, de un aproximado del 20.0 % del PIB, mismo que, simult\u00e1neamente con una mejora en la calidad del gasto p\u00fablico, aprior\u00edsticamente ofrecer\u00eda respuesta a los desaf\u00edos de ausencia de espacio fiscal y permanente desbalance que presentan los ingresos y gastos fiscales.<\/p>\n<p>La posposici\u00f3n reiterada de un pacto fiscal en el pa\u00eds, no obstante ser un mandato de la Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo, ha contribuido a posponer tambi\u00e9n las soluciones a los problemas que padecen las finanzas p\u00fablicas nacionales y con ella, adem\u00e1s, las respuestas a los desaf\u00edos hist\u00f3ricos que en el campo social tiene la sociedad dominicana, como la alta concentraci\u00f3n del ingreso, que derivan en niveles altos de pobreza, esto pese a algunos avances que se han logrado en la materia.<\/p>\n<p>De llegar a la Rep\u00fablica Dominicana la enfermedad holandesa, en la acepci\u00f3n fiscal, el pa\u00eds estar\u00eda garantizando un crecimiento econ\u00f3mico m\u00e1s sostenible en el tiempo, una mayor calidad del gasto p\u00fablico y menos amenaza de interrupci\u00f3n, especialmente en un momento en que se presentan se\u00f1ales de agotamiento del modelo fiscal y la presencia de un entorno internacional amenazante por las pol\u00edticas proteccionistas que se promueven desde la principal econom\u00eda del mundo.<\/p>\n<p>El pa\u00eds ganar\u00e1 en forma m\u00e1s duradera cuando la coyuntura pol\u00edtica no se sobreponga o sesgue a las acciones que afrontan los males estructurales de la econom\u00eda nacional. Mientras la complicidad del silencio y las opiniones encargadas no aporten en la direcci\u00f3n de promover una decisi\u00f3n necesaria, como la de un pacto fiscal, el verdadero fortalecimiento institucional, tocante al \u00e1mbito de la econom\u00eda local, estar\u00e1 lejos, como a distancia estar\u00e1n las soluciones a los problemas indicados precedentemente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tal vez o sin el, muchos somos los que creemos que en la Rep\u00fablica Dominicana se ha avanzado en materia institucional; aunque a veces los que estamos convencidos del referido progreso, en ocasiones lo ponemos en duda, ante la ocurrencia de determinados episodios que empa\u00f1an lo institucional y a los que no lo est\u00e1n, terminan convenci\u00e9ndose de su debilidad, la que limita la democracia. Argumentamos que hoy tenemos un marco legal m\u00e1s moderno y robusto que en el pasado, que hay m\u00e1s transparencia, mayor control social, las decisiones tienden a ser m\u00e1s colegiadas y menos individual, las dependencias gubernamentales funcionan en forma m\u00e1s eficaz y eficiente -con muy pocos intermediarios particulares, y hasta vociferamos que m\u00e1s de un 70.0 % de la poblaci\u00f3n en edad adulta rechaza la posibilidad de una reforma constitucional para beneficio particular. Sin embargo, cuando acontecen eventos como el del proceso de selecci\u00f3n de los jueces de la Suprema Corte de Justicia, la propuesta de eliminar la cesant\u00eda laboral o, mucho m\u00e1s reciente, las declaraciones de los jefes de las pol\u00edticas monetaria y fiscal, al expresar que el gobierno necesita una reforma fiscal, pero que se perdi\u00f3 el momento de hacerla, porque estas se realizan al inicio o final de un gobierno, o porque estamos en un a\u00f1o pre-electoral, nos convencemos de que prevalecen causales, como para no estar del todo feliz del avance institucional; sino que debemos estar atento para evitar y combatir lo que implique retroceso institucional. En otras palabras, el momento para un pacto fiscal se ha perdido, a juicio de la opini\u00f3n oficial. Aducen que hay que esperar el inicio de un nuevo gobierno, por lo que, considerando el uso de la teor\u00eda de la elecci\u00f3n p\u00fablica, obviamente no conviene hacer la reforma ahora, porque resta votos de la parte clientelar o porque la debe hacer otro gobierno, a fin de que cargue con el costo pol\u00edtico que implican regularmente las reformas fiscales, las que adquieren ese sesgo antip\u00e1tico, porque justamente se busca el momento pol\u00edtico para hacerla y no el tiempo en la que debe hacerse, alejando la posibilidad de una conciencia social y apoyo colectivo. A la Rep\u00fablica Dominicana no le llegara un man\u00e1, como tampoco aparecer\u00e1 petr\u00f3leo en Azua, o aparecer\u00e1n nuevas playas que hagan atraer millones de turistas, o la inversi\u00f3n extranjera directa aumentar\u00e1 en forma exponencial o la di\u00e1spora dominicana en tierras extranjeras no se sacara la loto, haciendo llegar por esa v\u00eda centenares de millones por concepto de remesas; entonces la enfermedad holandesa no llegar\u00e1 en la modalidad repentina, hay que procurarla. Cual que sea el motivo para no propiciar una reforma fiscal en la presente gesti\u00f3n gubernamental, lo cierto es que no se har\u00e1; esto pese a que a\u00fan persiste d\u00e9ficit fiscal, necesidad bruta de financiamiento, aumento de la deuda p\u00fablica, ausencia de espacio fiscal, degradaci\u00f3n de la composici\u00f3n econ\u00f3mica del gasto p\u00fablico, permanente y creciente cuentas por cobrar en el presupuesto nacional y el aumento del gasto p\u00fablico frente a los t\u00edmidos incrementos de los ingresos tributarios. Lo anterior revela, que ante el reconocimiento de gestionar mayores niveles de ingresos tributarios, y frente a los desaf\u00edos de los gastos del gobierno, lo que se denomina la enfermedad holandesa, vista en esta opini\u00f3n desde la perspectiva de aumentar los ingresos del fisco en forma deliberada, no llegar\u00e1, por el hecho de los esfuerzos que en materia del actual marco legal le ofrece a la administraci\u00f3n tributaria, una parcial oportunidad para aumentar la recaudaci\u00f3n fiscal y ante la asunci\u00f3n de la teor\u00eda de la opci\u00f3n p\u00fablica. El mal holand\u00e9s, fue acu\u00f1ado por vez primera cuando en Holanda, a partir del 1960, sus ingresos en divisas experimentaron significativos aumentos por el descubrimiento de yacimientos de gas natural, resultando un fen\u00f3meno que aconteci\u00f3 en forma paralela a los efectos colaterales da\u00f1inos a nivel de otros sectores de la econom\u00eda, muy vinculados a las exportaciones, que se vieron afectados por la reevaluaci\u00f3n de su moneda nacional: El flor\u00edn. Tomando prestado la expresi\u00f3n de la enfermedad holandesa, asociado originalmente a variables espec\u00edficas, como los ingresos por concepto de exportaci\u00f3n, inversi\u00f3n extranjera, reservas internacionales y apreciaci\u00f3n de la moneda local frente a la divisa y, llev\u00e1ndola al campo de un pacto fiscal, en procura de impulsar nuevos y mayores niveles de ingresos tributarios y ante los previsibles efectos da\u00f1inos en el corto plazo, tanto en la recaudaci\u00f3n, como en la posibilidad de p\u00e9rdida en el crecimiento econ\u00f3mico, valdr\u00eda la pena apostar por el mal holand\u00e9s, en su connotaci\u00f3n fiscal para la econom\u00eda nacional, dado que su balance har\u00eda m\u00e1s bien que mal. Mejorar, identificar y hasta crear nuevas fuentes de ingresos tributarios con vocaci\u00f3n permanente, ser\u00eda uno de los objetivos de un pacto fiscal, con acento del mal holand\u00e9s, con la diferencia de que los ingresos fiscales ser\u00edan estimados en forma planeada y\u00a0 por lo tanto con posibilidades de mitigar los efectos da\u00f1inos que podr\u00eda generar. La enfermedad holandesa remitida al campo de las finanzas p\u00fablicas, previsiblemente har\u00eda aumentar la presi\u00f3n tributaria del nivel actual que es de menos del 15.0 %, al par\u00e1metro aspirado en la estrategia nacional de desarrollo, de un aproximado del 20.0 % del PIB, mismo que, simult\u00e1neamente con una mejora en la calidad del gasto p\u00fablico, aprior\u00edsticamente ofrecer\u00eda respuesta a los desaf\u00edos de ausencia de espacio fiscal y permanente desbalance que presentan los ingresos y gastos fiscales. La posposici\u00f3n reiterada de un pacto fiscal en el pa\u00eds, no obstante ser un mandato de la Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo, ha contribuido a posponer tambi\u00e9n las soluciones a los problemas que padecen las finanzas p\u00fablicas nacionales y con ella, adem\u00e1s, las respuestas a los desaf\u00edos hist\u00f3ricos que en el campo social tiene la sociedad dominicana, como la alta concentraci\u00f3n del ingreso, que derivan en niveles altos de pobreza, esto pese a algunos avances que se han logrado en la materia. De llegar a la Rep\u00fablica Dominicana la enfermedad holandesa, en la acepci\u00f3n fiscal, el pa\u00eds estar\u00eda garantizando un crecimiento econ\u00f3mico m\u00e1s sostenible en el tiempo, una mayor calidad del gasto p\u00fablico y menos amenaza de interrupci\u00f3n, especialmente en un momento en que se presentan se\u00f1ales de agotamiento del modelo fiscal y la presencia de un entorno internacional amenazante por las pol\u00edticas proteccionistas que se promueven desde la principal econom\u00eda del mundo. El pa\u00eds ganar\u00e1 en forma m\u00e1s duradera cuando la coyuntura pol\u00edtica no se sobreponga o sesgue a las acciones que afrontan los males estructurales de la econom\u00eda nacional. Mientras la complicidad del silencio y las opiniones encargadas no aporten en la direcci\u00f3n de promover una decisi\u00f3n necesaria, como la de un pacto fiscal, el verdadero fortalecimiento institucional, tocante al \u00e1mbito de la econom\u00eda local, estar\u00e1 lejos, como a distancia estar\u00e1n las soluciones a los problemas indicados precedentemente.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":88384,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"footnotes":""},"categories":[56,52],"tags":[],"class_list":["post-88356","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88356","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88356"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88356\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":88385,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88356\/revisions\/88385"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/88384"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88356"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88356"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88356"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}