{"id":92053,"date":"2019-06-21T15:31:42","date_gmt":"2019-06-21T19:31:42","guid":{"rendered":"http:\/\/conexiondigital.com.do\/?p=92053"},"modified":"2019-06-21T15:31:42","modified_gmt":"2019-06-21T19:31:42","slug":"por-una-cultura-de-la-legalidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/2019\/06\/21\/por-una-cultura-de-la-legalidad\/","title":{"rendered":"Por una cultura de la legalidad"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/images.conexiondigital.com.do\/wp-content\/uploads\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/0-10.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-92054 alignleft\" src=\"https:\/\/images.conexiondigital.com.do\/wp-content\/uploads\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/0-10.jpg\" alt=\"\" width=\"380\" height=\"369\" \/><\/a>La ausencia de una cultura de primac\u00eda de la ley \u00a0y de respeto a la Constituci\u00f3n, ha sido causa de trastornos institucionales que han derivado en reg\u00edmenes oprobiosos y tragedias sociales que han retrasado y debilitado el desarrollo de nuestra democracia.<\/p>\n<p>Las sucesivas violaciones a los principios fundamentales de nuestra institucionalidad democr\u00e1tica, ha dado pie a que el ejercicio del poder p\u00fablico no se realice conforme a la ley vigente, sino no a la voluntad del mandatario de turno.<\/p>\n<p>El carecer de una cultura de la legalidad \u00a0fundamentada en valores democr\u00e1ticos, hace que los poderes pol\u00edticos no sientan ni guarden el debido respeto por normas jur\u00eddicas y hacia las leyes supremas del pa\u00eds, como nuestra Carta Magna.<\/p>\n<p>Un Estado que no respeta su propia legalidad va perdiendo credibilidad y legitimidad, y cuando eso sucede, sobreviene el caos junto con los subsecuentes pescadores de mar revuelto que siempre est\u00e1n al acecho, como lo demuestra el caso de Venezuela. Para que la institucionalidad de un pa\u00eds funcione, el Estado debe regirse por lo que ordena la Constituci\u00f3n. Esto constituye un requisito exigible en un sistema democr\u00e1tico que busca homologarse a las democracias m\u00e1s avanzadas.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 por la ambivalencia y la falta de pasi\u00f3n en la defensa de la legalidad constitucional,\u00a0 los l\u00edderes mejores posicionados, pol\u00edtica y moralmente, para reclamar que no se desvalorice\u00a0 ni se relaje la Constituci\u00f3n, dejaron que otros actores menos apropiados les arrebataran esa bandera y se alzaran con ella, llev\u00e1ndose para si todo los r\u00e9ditos pol\u00edticos que debieron corresponderles a la oposici\u00f3n.<\/p>\n<p>Una oposici\u00f3n d\u00e9bil que no capitaliza con suficiencia el voto en contra, y la porci\u00f3n del descontento que ha logrado enrolar no la ha conquistado por m\u00e9ritos sino por hartazgo, olvid\u00e1ndose que no hay muertos pol\u00edticos, y para muestra, ah\u00ed tenemos uno que le est\u00e1 quitando los caramelos que debieran ser saboreados por los opositores.<\/p>\n<p>Esa situaci\u00f3n de estar sin oposici\u00f3n externa hace demasiado tentador y atractivo el modificar unilateralmente esa constituci\u00f3n, asumiendo los riesgos que ello conlleva, porque al final el objetivo del pol\u00edtico es el poder.\u00a0 Y esa oposici\u00f3n sigue sin ofrecer una propuesta comprensible de sus intenciones. Ha perdido la batalla de las ideas y de la comunicaci\u00f3n y carece de un proyecto pol\u00edtico ilusionante.<\/p>\n<p>En el contexto del nuevo orden mundial, tampoco cabe la injerencia ni la intervenci\u00f3n b\u00e9lica, pues todo se debate respetando la libre determinaci\u00f3n de los pueblos y la expresi\u00f3n de las ideas. De modo que auxiliarse de presiones extranjeras como salvamento pol\u00edtico es algo que no cuadra en medio del auge de los nacionalismos soberanistas.<\/p>\n<p>No debemos olvidar que las intromisiones exteriores pueden tener efectos devastadores en el concierto internacional de naciones, donde se vive una relativa paz pol\u00edtica que solo se opaca por los trastornos sociales ante la indignaci\u00f3n de los pueblos frente a las grandes desigualdades producto del mal manejo mundial de un orden pol\u00edtico que va perdiendo su esencia al divorciarse de su principal objetivo de trabajar en pro de la igualdad de los seres humanos y una mejor repartici\u00f3n de las riquezas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ausencia de una cultura de primac\u00eda de la ley \u00a0y de respeto a la Constituci\u00f3n, ha sido causa de trastornos institucionales que han derivado en reg\u00edmenes oprobiosos y tragedias sociales que han retrasado y debilitado el desarrollo de nuestra democracia. Las sucesivas violaciones a los principios fundamentales de nuestra institucionalidad democr\u00e1tica, ha dado pie a que el ejercicio del poder p\u00fablico no se realice conforme a la ley vigente, sino no a la voluntad del mandatario de turno. El carecer de una cultura de la legalidad \u00a0fundamentada en valores democr\u00e1ticos, hace que los poderes pol\u00edticos no sientan ni guarden el debido respeto por normas jur\u00eddicas y hacia las leyes supremas del pa\u00eds, como nuestra Carta Magna. Un Estado que no respeta su propia legalidad va perdiendo credibilidad y legitimidad, y cuando eso sucede, sobreviene el caos junto con los subsecuentes pescadores de mar revuelto que siempre est\u00e1n al acecho, como lo demuestra el caso de Venezuela. Para que la institucionalidad de un pa\u00eds funcione, el Estado debe regirse por lo que ordena la Constituci\u00f3n. Esto constituye un requisito exigible en un sistema democr\u00e1tico que busca homologarse a las democracias m\u00e1s avanzadas. Quiz\u00e1 por la ambivalencia y la falta de pasi\u00f3n en la defensa de la legalidad constitucional,\u00a0 los l\u00edderes mejores posicionados, pol\u00edtica y moralmente, para reclamar que no se desvalorice\u00a0 ni se relaje la Constituci\u00f3n, dejaron que otros actores menos apropiados les arrebataran esa bandera y se alzaran con ella, llev\u00e1ndose para si todo los r\u00e9ditos pol\u00edticos que debieron corresponderles a la oposici\u00f3n. Una oposici\u00f3n d\u00e9bil que no capitaliza con suficiencia el voto en contra, y la porci\u00f3n del descontento que ha logrado enrolar no la ha conquistado por m\u00e9ritos sino por hartazgo, olvid\u00e1ndose que no hay muertos pol\u00edticos, y para muestra, ah\u00ed tenemos uno que le est\u00e1 quitando los caramelos que debieran ser saboreados por los opositores. Esa situaci\u00f3n de estar sin oposici\u00f3n externa hace demasiado tentador y atractivo el modificar unilateralmente esa constituci\u00f3n, asumiendo los riesgos que ello conlleva, porque al final el objetivo del pol\u00edtico es el poder.\u00a0 Y esa oposici\u00f3n sigue sin ofrecer una propuesta comprensible de sus intenciones. Ha perdido la batalla de las ideas y de la comunicaci\u00f3n y carece de un proyecto pol\u00edtico ilusionante. En el contexto del nuevo orden mundial, tampoco cabe la injerencia ni la intervenci\u00f3n b\u00e9lica, pues todo se debate respetando la libre determinaci\u00f3n de los pueblos y la expresi\u00f3n de las ideas. De modo que auxiliarse de presiones extranjeras como salvamento pol\u00edtico es algo que no cuadra en medio del auge de los nacionalismos soberanistas. No debemos olvidar que las intromisiones exteriores pueden tener efectos devastadores en el concierto internacional de naciones, donde se vive una relativa paz pol\u00edtica que solo se opaca por los trastornos sociales ante la indignaci\u00f3n de los pueblos frente a las grandes desigualdades producto del mal manejo mundial de un orden pol\u00edtico que va perdiendo su esencia al divorciarse de su principal objetivo de trabajar en pro de la igualdad de los seres humanos y una mejor repartici\u00f3n de las riquezas.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":92055,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-92053","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/92053","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=92053"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/92053\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":92056,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/92053\/revisions\/92056"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/92055"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=92053"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=92053"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=92053"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}