{"id":99586,"date":"2020-02-18T10:37:52","date_gmt":"2020-02-18T14:37:52","guid":{"rendered":"http:\/\/conexiondigital.com.do\/?p=99586"},"modified":"2020-02-18T10:37:52","modified_gmt":"2020-02-18T14:37:52","slug":"dieta-mediterranea-fomenta-un-microbioma-vinculado-con-el-buen-envejecimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/2020\/02\/18\/dieta-mediterranea-fomenta-un-microbioma-vinculado-con-el-buen-envejecimiento\/","title":{"rendered":"Dieta mediterr\u00e1nea fomenta un microbioma vinculado con el buen envejecimiento"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-99587 alignleft\" src=\"https:\/\/images.conexiondigital.com.do\/wp-content\/uploads\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/ddc11415-dieta-mediterranea-22-1024x550-800x430.jpg\" alt=\"\" width=\"497\" height=\"267\" \/>MADRID.- Hace una d\u00e9cada que la dieta mediterr\u00e1nea fue declarada patrimonio inmaterial de la Humanidad y los beneficios de esta alimentaci\u00f3n se asocian ahora al microbioma intestinal y su influencia en un envejecimiento saludable.<\/p>\n<p>Seguir durante un a\u00f1o una dieta mediterr\u00e1nea potencia los tipos de bacterias intestinales relacionadas con el envejecimiento \u201csaludable\u201d adem\u00e1s de reducir las asociadas a la inflamaci\u00f3n da\u00f1ina en las personas mayores, seg\u00fan un estudio que publica la revista Gut, del grupo The British Medical Journal.<\/p>\n<p>El envejecimiento est\u00e1 asociado con el deterioro de las funciones corporales y un aumento de la inflamaci\u00f3n, que anuncian la aparici\u00f3n de la fragilidad, pero la dieta mediterr\u00e1nea act\u00faa sobre las bacterias intestinales de manera que \u201cayudar\u00eda a frenar el avance de la fragilidad f\u00edsica y cognitiva relacionado con la vejez\u201d, seg\u00fan sugieren los investigadores.<\/p>\n<p>Los resultados no establecen una papel causal del microbioma en la salud y algunas de la implicaciones se infieren en lugar de medirse directamente, advierten los investigadores, quienes se\u00f1alan que la interacci\u00f3n entre dieta, microbioma y salud de la persona \u201ces un fen\u00f3meno complejo en el que influyen varios factores\u201d.<\/p>\n<p>El equipo liderado por Paul O\u2019Toole de la Universidad de Cork (Irlanda), estudi\u00f3 si una dieta mediterr\u00e1nea pod\u00eda mantener el microbioma en el intestino de las personas mayores y promover la retenci\u00f3n e incluso la proliferaci\u00f3n de las bacterias asociadas con el envejecimiento saludable.<\/p>\n<p>Para ello analizaron el microbioma intestinal de 612 personas de entre 65 y 79 a\u00f1os procedentes de Francia, Italia, Holanda, Polonia y Reino Unido, divididas en dos grupos y a las que se sigui\u00f3 durante un a\u00f1o antes y despu\u00e9s de empezar la dieta.<\/p>\n<p>Uno grupo sigui\u00f3 con su dieta habitual y el otro con una alimentaci\u00f3n mediterr\u00e1nea especialmente dise\u00f1ada para gente mayor, rica en frutas, vegetales, nueces, legumbres, aceite de oliva y pescado y baja en carne roja y grasas saturadas.<\/p>\n<p>Seguir la dieta mediterr\u00e1nea durante doce meses se asoci\u00f3 a cambios beneficiosos en el microbioma intestinal, indica el estudio.<\/p>\n<p>En este sentido, se asoci\u00f3 con una contenci\u00f3n de la p\u00e9rdida de la diversidad bacteriana, un aumento de las bacterias vinculadas con indicadores de reducci\u00f3n de la fragilidad, como la velocidad al caminar o la fuerza del agarre con la mano, y la mejora de la funci\u00f3n cerebral, como la memoria, as\u00ed como con la menor producci\u00f3n de sustancias qu\u00edmicas inflamatorias potencialmente nocivas.<\/p>\n<p>An\u00e1lisis detallados revelaron que los cambios en el microbioma estaban asociados con el aumento de bacterias conocidas por producir beneficiosos \u00e1cidos grasos de cadena corta.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, se relaciona con una disminuci\u00f3n de las bacterias implicadas en la producci\u00f3n de determinados \u00e1cidos biliares, cuya sobreproducci\u00f3n est\u00e1 relacionada con un mayor riesgo de c\u00e1ncer de intestino, resistencia a la insulina, h\u00edgado graso y da\u00f1o celular.<\/p>\n<p>Los cambios se debieron, en gran medida, a un aumento de la fibra alimentaria y de las vitaminas y minerales asociados, en especial C, B6, B9, cobre, potasio, hierro, manganeso y magnesio.<\/p>\n<p>Los resultados observados fueron independientes de la edad o el peso (\u00edndice de masa corporal), los cuales influyen en la composici\u00f3n del microbioma.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MADRID.- Hace una d\u00e9cada que la dieta mediterr\u00e1nea fue declarada patrimonio inmaterial de la Humanidad y los beneficios de esta alimentaci\u00f3n se asocian ahora al microbioma intestinal y su influencia en un envejecimiento saludable. Seguir durante un a\u00f1o una dieta mediterr\u00e1nea potencia los tipos de bacterias intestinales relacionadas con el envejecimiento \u201csaludable\u201d adem\u00e1s de reducir las asociadas a la inflamaci\u00f3n da\u00f1ina en las personas mayores, seg\u00fan un estudio que publica la revista Gut, del grupo The British Medical Journal. El envejecimiento est\u00e1 asociado con el deterioro de las funciones corporales y un aumento de la inflamaci\u00f3n, que anuncian la aparici\u00f3n de la fragilidad, pero la dieta mediterr\u00e1nea act\u00faa sobre las bacterias intestinales de manera que \u201cayudar\u00eda a frenar el avance de la fragilidad f\u00edsica y cognitiva relacionado con la vejez\u201d, seg\u00fan sugieren los investigadores. Los resultados no establecen una papel causal del microbioma en la salud y algunas de la implicaciones se infieren en lugar de medirse directamente, advierten los investigadores, quienes se\u00f1alan que la interacci\u00f3n entre dieta, microbioma y salud de la persona \u201ces un fen\u00f3meno complejo en el que influyen varios factores\u201d. El equipo liderado por Paul O\u2019Toole de la Universidad de Cork (Irlanda), estudi\u00f3 si una dieta mediterr\u00e1nea pod\u00eda mantener el microbioma en el intestino de las personas mayores y promover la retenci\u00f3n e incluso la proliferaci\u00f3n de las bacterias asociadas con el envejecimiento saludable. Para ello analizaron el microbioma intestinal de 612 personas de entre 65 y 79 a\u00f1os procedentes de Francia, Italia, Holanda, Polonia y Reino Unido, divididas en dos grupos y a las que se sigui\u00f3 durante un a\u00f1o antes y despu\u00e9s de empezar la dieta. Uno grupo sigui\u00f3 con su dieta habitual y el otro con una alimentaci\u00f3n mediterr\u00e1nea especialmente dise\u00f1ada para gente mayor, rica en frutas, vegetales, nueces, legumbres, aceite de oliva y pescado y baja en carne roja y grasas saturadas. Seguir la dieta mediterr\u00e1nea durante doce meses se asoci\u00f3 a cambios beneficiosos en el microbioma intestinal, indica el estudio. En este sentido, se asoci\u00f3 con una contenci\u00f3n de la p\u00e9rdida de la diversidad bacteriana, un aumento de las bacterias vinculadas con indicadores de reducci\u00f3n de la fragilidad, como la velocidad al caminar o la fuerza del agarre con la mano, y la mejora de la funci\u00f3n cerebral, como la memoria, as\u00ed como con la menor producci\u00f3n de sustancias qu\u00edmicas inflamatorias potencialmente nocivas. An\u00e1lisis detallados revelaron que los cambios en el microbioma estaban asociados con el aumento de bacterias conocidas por producir beneficiosos \u00e1cidos grasos de cadena corta. Adem\u00e1s, se relaciona con una disminuci\u00f3n de las bacterias implicadas en la producci\u00f3n de determinados \u00e1cidos biliares, cuya sobreproducci\u00f3n est\u00e1 relacionada con un mayor riesgo de c\u00e1ncer de intestino, resistencia a la insulina, h\u00edgado graso y da\u00f1o celular. Los cambios se debieron, en gran medida, a un aumento de la fibra alimentaria y de las vitaminas y minerales asociados, en especial C, B6, B9, cobre, potasio, hierro, manganeso y magnesio. Los resultados observados fueron independientes de la edad o el peso (\u00edndice de masa corporal), los cuales influyen en la composici\u00f3n del microbioma.<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":99587,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-99586","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nature"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99586","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=99586"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99586\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":99588,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99586\/revisions\/99588"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/99587"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=99586"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=99586"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/conexiondigital.com.do\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=99586"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}