
Nueva vez, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se coloca del lado del pueblo dominicano. En esta ocasión, junto al sufrido productor agropecuario, víctima del desprecio del Gobierno del PRM. Nos referiremos al aterrador aumento de las importaciones de arroz, en 850% durante 2024, en comparación con el 2023.
¡Son ocho veces y media más de arroz importado!
Mientras tanto, los almacenes están repletos, las factorías no pueden comprar la cosecha local, y los productores están al borde de la quiebra.
Como si fuera poco, esas importaciones se han hecho a tasa cero, sin ningún mecanismo de transparencia. Y lo peor, han tenido el descaro de pignorar parte de ese arroz extranjero.
Y es que, del éxito arrocero logrado por el PLD, hoy hemos pasado a una crisis profunda, provocada por la incapacidad del gobierno, que entrampa al sector entre la caída de la producción, las desleales importaciones y el alza inalcanzable del precio al consumidor.
El cultivo del arroz, el rubro agrícola más importante de la República Dominicana, fue autosuficiente durante los gobiernos del presidente Danilo Medina y del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
Ese logro, del presidente Danilo Medina, fue posible gracias al desarrollo e introducción de dos nuevas variedades de arroz —de mayor calidad, productividad y menor ciclo vegetativo—, el fortalecimiento del programa de pignoración, un amplio financiamiento, así como al dragado de ríos, mantenimiento y rehabilitación de canales y mejoría de miles de kilómetros de caminos en las zonas arroceras.
Lamentablemente, la improvisación que impera desde agosto del 2020, ha ocasionado que de 2023 a la fecha exista una crisis dramática, sin precedentes. En consecuencia, la producción y el consumo local han caído, mientras el Gobierno ha inundado el mercado de arroz importado, sin planificación ni respaldo al productor nacional.
Y pese a eso, en este 2025 el Ministerio de Agricultura registra 450,045.2 quintales de arroz importado, sin contar los contrabandos que están siendo denunciados por los productores y procesadores. De esta manera, violando los acuerdos de la Comisión Nacional Arrocera y en pacto de aposento del ministro de Agricultura con comerciantes, han acumulado y tienen en almacenes alrededor de 159,090.9 toneladas métricas, equivalente a 3.5 millones de quintales de arroz importados, que hoy ocupan las factorías y los almacenes del país, sin contar los contrabandos.
Es así como está colapsada la capacidad de almacenamiento y se ha frenado la compra regular del arroz nacional. Esta situación ha ocasionado quejas de los productores en todas zonas arroceras del país, pues tan perdiendo capital de trabajo, están quebrando.
Recordamos que, debido a la preocupación por la mala gestión pública y el dominio de comerciantes-importadores en las decisiones agropecuarias del gobierno, la Asociación Dominicana de Factorías de Arroz (Adofa), la Federación Nacional de Productores de Arroz (Fenarroz) y el Consejo Nacional de Parceleros de Arroz de la Reforma Agraria, ya advirtieron al ministro de Agricultura que, de no tomarse medidas urgentes, podría generarse una situación delicada y perjudicial, con repercusiones que amenazan la estabilidad que ha caracterizado al sector durante los últimos 25 años.
“El gobierno nos ha dejado solos. No contamos con apoyo técnico ni financiero, y las importaciones nos están ahogando”, exclamó recientemente Santo Paulino, del Consejo Nacional de Parceleros de la Reforma Agraria.
¡Y tienen razón!
En este sentido, advertimos de que no suceda ahora como ocurrió con la tormenta Fiona, donde la mayoría de los pagos fueron a personas hasta ajenas de la agropecuaria. Se tiene el temor de con el apoyo económico que debe entregar el gobierno por el acame y el rebrote que tuvieron las plantas, debido a la permanencia de las lluvias, no llegue a los afectados.
Por eso, consciente de que el arroz es cultivado en 21 provincias e involucra a 31,123 productores y 304 mil empleos directos e indirectos, el PLD exige la implementación de siete acciones inmediatas para rescatar el sector.
1. Detener por un año las importaciones de arroz y, posteriormente, evaluar junto a los productores su necesidad o no futura, restableciendo la subasta pública de permisos de importación como mecanismo transparente y regulador.
2. Vender a Haití un millón y medio de quintales del inventario de arroz importado. El resto, de lo importado, colocarlo en planes sociales en la franja de la población más pobre, que ha disminuido el consumo per-cápita de arroz en los últimos dos años, y dejar la otra parte del arroz importado para cubrir el déficit de la producción del cereal en este año 2025, porque el arroz importado y el de contrabando, superan los 4 millones de quintales, que entorpecen la comercialización de la cosecha nacional.
3. Habilitar factorías y cooperativas de productores organizados para el acopio de una parte de la cosecha nacional, ofreciendo servicios de procesamiento a productores individuales o colectivos, ante la saturación que han ocasionado las importaciones en las factorías tradicionales.
4. Ampliar el programa de pignoración correspondiente a este año hasta abril de 2026, y entregar definitivamente RD$4,000 millones adicionales a través del Banco de Reservas o el Banco Agrícola.
5. Pagar los RD$448.0 millones pendientes a los productores, aprobados mediante la Resolución 01-2023 (RD$100 por fanega), incluyendo el remanente del año 2022, equivalente a RD$82.0 millones.
6. Restablecer y democratizar el programa de subsidio a los fertilizantes, cuyo costo han experimentado aumentos sostenidos. Con esta medida, se garantizaría la rentabilidad del productor y sostendría la estabilidad de precios al consumidor. Pero en esta ocasión deben tomar en cuenta los pequeños y medianos productores, sin ningún tipo de distinción.
7. Organizar la siembra en dos cosechas anuales (primavera e invierno, o un ciclo con retoño), lo que contribuiría a una mejor planificación, control de plagas y enfermedades. Para esto se debe involucrar al Indrhi y a las Juntas de Regantes. Las empresas comercializadoras de semillas deberán ajustarse a este calendario.
El PLD reitera su compromiso con los productores nacionales. Creemos en el trabajo, en el esfuerzo, en la productividad y en una política pública que defienda la soberanía alimentaria del pueblo dominicano.
Por eso decimos alto y claro: ¡Basta ya de improvisación!
¡Basta ya de favorecer a los importadores en detrimento del productor local!
El país no necesita discursos, necesita acción, visión y compromiso.



