
Al conmemorarse ayer el Día Internacional de la Mujer, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) reafirma su compromiso histórico con la lucha por la igualdad, la dignidad y los derechos de las mujeres dominicanas.
Esta fecha también es una oportunidad para reconocer el papel fundamental que han desempeñado las mujeres en la construcción del país y para renovar el compromiso colectivo de avanzar hacia una sociedad más justa.
Por ello tenemos que mirar con responsabilidad la realidad que viven muchas dominicanas. En ese sentido, advertimos señales preocupantes de retroceso en el bienestar femenino bajo la actual gestión gubernamental.
En el informe de derechos humanos publicado en diciembre por el Defensor del Pueblo se evidencia una tendencia preocupante: las mujeres continúan siendo identificadas por la ciudadanía como el grupo más vulnerable del país.
En 2025, el 49 % de la población consideró que los derechos de las mujeres se vulneran con mucha frecuencia, lo que las consolida como el grupo social más expuesto a la violación de derechos según el informe del Defensor del Pueblo.
En las consultas regionales de 2025 se denunciaron barreras de acceso a servicios especializados, debilidades en el tratamiento de enfermedades crónicas y una percepción de que la calidad de los servicios en centros públicos es insuficiente.
Más preocupante aún es que la victimización ha aumentado significativamente.
Mientras en 2024 el 20.9 % de las mujeres reportaba haber sido víctima de vulneración de derechos, en 2025 esta cifra subió a 28.5 %. Es decir, cada vez más mujeres están experimentando directamente situaciones de vulneración de derechos en el país.
Entretanto, la realidad en muchos hogares dominicanos cuenta una historia que requiere atención, ya que la brecha de pobreza entre hombres y mujeres se ha ampliado, pasando de 2.3 a 2.7 puntos porcentuales en el mismo período y hoy los hogares encabezados por mujeres enfrentan una pobreza del 14.7 %, muy por encima del 10.9 % de los hogares encabezados por hombres.
Esta diferencia refleja que la pobreza sigue teniendo un rostro de mujer. A esta desigualdad se suma el peso del trabajo de cuidado.
La cobertura de la Jornada Escolar Extendida, que en 2019 superaba el 75 % de los estudiantes del sistema público, hoy se mantiene alrededor del 70 %, evidenciando un estancamiento en la expansión de una política clave para la equidad social.
A esto se suma la falta de cupo para más de 250 mil estudiantes en centros públicos durante 2025, una situación que vuelve a trasladar al hogar responsabilidades que deberían ser asumidas por el sistema educativo.
Cuando el sistema educativo no responde, las mujeres terminan pagando el mayor costo, porque son las madres quienes deben reorganizar su tiempo para cuidar, acompañar o sustituir funciones que deberían garantizar las escuelas. Esto significa menos tiempo para trabajar, estudiar o emprender, y más obstáculos para su autonomía económica.
Otro dato alarmante es que, de acuerdo con el referido informe, el lugar de trabajo se ha convertido en uno de los principales escenarios de abuso contra las mujeres. Más del 95 % de las dominicanas identifica los espacios laborales como lugares donde pueden producirse situaciones de violencia o acoso.
Esto refleja la ausencia de políticas efectivas para prevenir la discriminación y garantizar entornos laborales seguros. La violencia contra las mujeres continúa siendo una tragedia que afecta a cientos de familias dominicanas.
Solo en enero y febrero de 2026 se registraron 13 feminicidios, frente a 4 en el mismo período del año anterior. Cada una de estas muertes representa una vida perdida, una familia destruida y niños y niñas que quedan en la orfandad. Ante a esta realidad, el país necesita más prevención, más protección y más acción institucional.
Desde el Partido de la Liberación Dominicana consideramos urgente avanzar en una agenda nacional que garantice:
1. Una legislación efectiva contra el acoso laboral y la violencia de género que reconozca estas prácticas como figuras jurídicas específicas.
2. Apoyo real para lograr la autonomía económica para las mujeres, garantizando el acceso a crédito, financiamiento y oportunidades productivas para las emprendedoras.
3. La expansión de la educación inicial, que permita incorporar a más de 500 mil niños de 0 a 5 años al sistema educativo y reducir la carga de cuidado que recae sobre las madres.
4. Acceso efectivo a la justicia, eliminando las barreras que impiden a muchas mujeres acceder a una protección judicial oportuna.
5. Políticas de corresponsabilidad en el cuidado, que reconozcan que la crianza y el cuidado de adultos mayores no puede recaer exclusivamente sobre las mujeres.
Las mujeres dominicanas no aspiran a depender permanentemente de subsidios. Aspiran a la educación, al empleo, a la seguridad y a oportunidades para desarrollarse plenamente.
La igualdad no se construye con discursos un día al año. Se construye con políticas públicas, con instituciones que funcionen y con una sociedad que entienda que cuando las mujeres avanzan, avanza toda la nación.
Desde el Partido de la Liberación Dominicana reiteramos nuestro compromiso de seguir trabajando por un país donde todas las mujeres puedan vivir con dignidad, seguridad y oportunidades reales.
Porque las dominicanas merecen volver a vivir bien.



