
Tras un encuentro del expresidente Danilo Medina con productores agropecuarios, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) advierte que el campo dominicano ha entrado en una fase crítica de colapso, reflejada en importaciones históricas de 114.5 millones de quintales en el 2025, es decir, 30.9 millones de productos agropecuarios más que el año anterior, llevándonos a una peligrosa dependencia externa.
Frente al desmantelamiento de la capacidad productiva agropecuaria, el PLD no puede ser ni será nunca indiferente ante el sufrimiento de los productores, quienes hoy están quebrados y, los que no, se encaminan a la quiebra.
Este descalabro del sector tiene nombre y apellido: “Gobierno del PRM”.
Precisamente el miércoles 15 de abril, los productores sufriendo el abandono, la dejadez y todo tipo de golpeo, se reunieron con el presidente del PLD para valorar su gestión con las Visitas Sorpresa, al tiempo de expresar el estado de descuido y sus grandes preocupaciones actuales.
Alzaron sus voces de la desesperación por la desatención del Gobierno y la falta que hacen las políticas públicas que anteriormente beneficiaban al sector.
Los tabacaleros, por ejemplo, señalaron que la cosecha de tabaco 2024-2025 se está echando a perder en los ranchos debido a la falta de compradores y precios justos. Denunciaron que los precios han caído de forma drástica: de venderse entre 17 mil y 20 mil pesos en años anteriores, ahora apenas alcanzan un promedio 8 mil pesos por quintal.
Hoy en vez de ganar, pierden aproximadamente 2 mil pesos por cada quintal producido.
De igual modo, productores de aguacate y naranja en la provincia de Peravia denuncian que los proyectos iniciados mediante las «visitas sorpresa» están en estado de abandono total, y lo poco que producen se pudre porque no puede ser transportada hacia los puntos de venta o exportación.
Los productores, además, no cuentan con asistencia técnica ni apoyo gubernamental de ningún tipo en la actualidad.
Tan mal como ellos, la pasan los productores de arroz del Bajo Yuna, quienes denuncian un retroceso en las condiciones laborales y logísticas. El deterioro de los caminos provoca que múltiples patanas se vuelquen diariamente, dificultando el traslado del arroz hacia las factorías.
Denuncian también que el arroz ya no se pesa ni se le asigna un porcentaje de calidad directamente en el campo. Ahora, la carga se traslada a la factoría sin control previo, y es allí donde los compradores determinan de manera unilateral las condiciones, lo que perjudica al productor.
En este mismo sentido, productores de cebolla se quejaron de que apatía gubernamental y las importaciones en el mismo tiempo de las cosechas los tienen en bancarrota.
Agregaron que hijos de agricultores se forman académicamente en el sector. Estudian y el gobierno no los nombra, por lo que terminan trabajando en zonas francas, debido a la falta de oportunidades reales de empleo y desarrollo en el campo dominicano.
En este sentido, nos apena que el gobierno quiera ocultar la realidad agropecuaria. Pues, contrario a las falsedades que promueven, aún persiste el déficit de pollo, por lo que importaron pollo durante el presente año, pese a que en el 2025 el gobierno ya había importado US$125.5 en carne de pollo. Y los precios siguen en alrededor de RS$90 la libra, y no baja a RS$65 como estaba cuando el PLD gobernaba.
En el caso del arroz, hay que precisar que el gobierno tiene aún en almacén 1,466,873 quintales de las importaciones anteriores, incluyendo US$20.1 comprado del cereal en el exterior durante el 2025; igualmente, los precios del plátano continúan por encima de los RD$24.0 la unidad, un 71.4% más que en el 2020.
La falta de políticas efectivas y la desarticulación institucional, caracterizado por la reducción de más de 2 mil agrónomos, disminuye la asistencia técnica, el abandono de la investigación agropecuaria y el derrumbe de los servicios básicos para la producción.
Así se ha reducido la capacidad de mejorar la producción, el control de plagas y enfermedades y el deterioro de los servicios claves como mecanización, semillas, sanidad vegetal y animal, y el riego.
En tanto, el Banco Agrícola carece de liquidez para contribuir realmente con la producción, provocando que el financiamiento sea extremadamente precario.
En el 2025 desembolsó apenas 25 mil 899.8 millones de pesos, que es el monto más bajo desde el 2021. La entidad financiera abarcó una superficie de sólo 1,054,176 tareas, la cifra más baja desde el 2013, cuando fueron financiadas 1,364,544 tareas con el expresidente Medina. Llama mucho la atención que la recuperación del Banco Agrícola haya caído en RD$2,532.4 millones menos, al bajar de RD$27,149.2 millones en el 2023 a RD$24,616.8 millones en el 2025. ¿Acaso se trata de los financiamientos otorgados con sentido político? Por esa falta de recursos el Banco Agrícola apenas favoreció a 18,826 productores en el 2025, que son 13,042 productores menos que en el 2013, cuando se atendieron a 31,868 productores.
A esto se suma el incremento descontrolado de los costos de producción, impulsado por combustibles altamente gravados con impuestos altos del gobierno, insumos caros y el alza del dólar.
Este panorama crítico del sector agropecuario dominicano se suma que las importaciones han crecido en los últimos seis años. En el 2025 se compró en el exterior 5,594.8 millones de dólares, que representa un 28.2% de la totalidad de alimentos consumido por los dominicanos.
Se importaron US$87.8 millones en habichuelas; US$16.9 millones en guandules; US$125.5 millones en carne de pollo; US$146.1 millones en carne de res; US$278.2 millones en carne de cerdo; US$20.1 millones en arroz, US$187.8 millones en leche; US$16.0 millones en cebolla; US$20.5 millones en ajo; US$127.3 millones en café; US$229.3 millones en aceite; US$5.5 millones en limones; US$69.6 millones en papas; US$9.2 millones en naranja; US$1.2 millones en zanahoria; US$20.2 millones en coco seco.
En cuanto a los volúmenes, tenemos que en el 2020 se importaron 3,796,173.00 de toneladas métricas, pero en el 2025 fueron importadas 5,204,054.00 toneladas métricas de productos agropecuarios, equivalente a 114,489,188 quintales.
¡Este es el verdadero récord del Gobierno, haber aumentado la cantidad de productos agropecuarios en un 37.1%¡
En el cultivo del ajo. Tras la fallida reunión del ministro de Agricultura Francisco Oliverio Espaillat en Constanza, el gobierno está compelido a garantizar de inmediato una variedad de buen rendimiento y con atractivas cualidades culinarias, pagarles las deudas a los cosecheros y compensar las pérdidas de los productores de Constanza.
La gravedad del arroz radica en que este gobierno ha importado 7,763,068 quintales en sus 68 meses, de los cuales aún tienen en almacén 1,466,873 quintales, que servirán para cubrir la deficitaria cosecha del 2026.
Así también, los productores de bananos perdieron parte del mercado externo, por la plagas y enfermedades atribuidas al descuido fitosanitario, las deudas de AGRODOSA, el aumento del 30% en los costos de producción, la disminución del rendimiento por tarea de 2 cajas a 1.2 y la pérdida de 30 mil empleos.
Las políticas gubernamentales mantienen la producción porcina en apenas un 23% de su capacidad tradicional. El manejo irresponsable de la Peste Porcina Africana ha reducido en un 75% en la población porcina nacional.
Por otro lado, más de 34 invernaderos grandes han quebrados, mientras el gobierno aumenta la importación de vegetales, que se producían aquí.
Esta situación mantiene los precios de los alimentos básicos altos: El arroz no baja de RD$45 la libra; habichuela roja está en RD$87.3 por libra; carne de res RD$265 por libra; carne de cerdo en RD$315 la libra; pollo en RD$90 la libra; plátano entre RD$24; yuca a RD$35 la libra; cebolla roja en RD$78.5 la libra; y el ajo a RD$199.95 la libra.
En conjunto, el costo de la canasta básica familiar en República Dominicana subió a RD$48,879.38 en marzo del 2026, con un alza del 32%.
Ante esta situación, el PLD propone la reactivación de sector con las siguientes medidas:
1.- Emprender de inmediato un plan masivo de siembra que permita incrementar la producción local y reducir la creciente dependencia de importaciones.
2.- Preparar todas las tierras disponibles, gestionando los tractores privados ante la escasez de maquinarias en Agricultura. Aprovechar las bondades de las lluvias de primavera
2. Solucionar los reclamos de los agrónomos para integrarlos al sistema productivos.
3. Bajar los costos de producción, disminuyendo los precios de los fertilizantes pesticidas, herbicidas, maquinarias agrícolas y viabilizando la mano de obra. Que sean gratuitas la preparación de tierras y la entrega de semillas certificadas de alto rendimiento.
4. Revisar exhaustivamente el Banco Agrícola y fortalecerlos con recursos, para reducir la burocracia.
5. Rescatar el INDRHI de su sueño eterno, reorientarlo hacia la recuperación urgente de los sistemas de riego.
6. Disminuir en un 50% los impuestos en los combustibles a la agricultura.
¡Ya basta de atropellos! Los productores, el pueblo y el PLD demandan encarecidamente del Gobierno PRM enderezar el rumbo, dejar la improvisación y aplicar un plan que verdaderamente funcione.


